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domingo, 13 de septiembre de 2015

Hacia el rescate y la valorización de espacios públicos: la avenida Miranda de Maracay


Leo en prensa la grata noticia sobre el despeje y la reubicación de trabajadores informales que laboraban en la céntrica y comercial avenida Miranda, medida municipal hecha efectiva a partir del pasado lunes 31 de agosto (Avenida Miranda, 2015). La noticia viene acompañada con la inusual imagen de esta vía totalmente descongestionada en un día laborable.

Vista oeste-este de la avenida Miranda, entre el callejón Girardot y la calle Soublette. En primer plano a la izquierda se observa parte de la fachada sur del antiguo Cuartel Nacional; más allá se divisa la arquería del pórtico sur de la sede de los museos de Antropología y de Historia del estado Aragua (ambos inmuebles son monumentos históricos nacionales, en paciente espera de su necesaria recuperación). Foto de Prensa Alcaldía de Girardot (op. cit.).


Según señala la referida nota informativa este despeje es producto del plan de recuperación de espacios públicos que viene adelantando la Alcaldía de Girardot conjuntamente con el Gobierno de Aragua, así como de las políticas de inclusión social adelantadas por el alcalde Pedro Bastidas, materializadas con la reubicación por sorteo de los trabajadores informales en los mercados populares y en el Edificio de la Economía Social, construidos y/o rehabilitados en diversos sitios del centro de la ciudad por la administración municipal.


La actuación sobre esta arteria vial no es cualquier cosa: aparte de su significación comercial, la misma forma parte de la estructura primigenia de la ciudad. En documentos de fines del siglo XVIII figura como Calle Segunda al Sur, y como calle de la Encarnación del Hijo de Dios hacia 1768. A principios del siglo XX detentaba el nombre de calle Ribas hasta que en 1919 la Municipalidad de Girardot dispuso su actual denominación (Botello, 2007). En sus casi seis kilómetros de recorrido, desde el Barrio Belén al este -aledaño a La Barraca- hasta la urbanización La Romana al oeste, en sus márgenes se localizan edificaciones y sitios emblemáticos o de significación histórica para la ciudad, así como de interés cultural y arquitectónico.

Panorámica de Maracay en sentido este-oeste, a la altura de la Plaza Bolívar. La vía a la derecha (norte) es la avenida Bolívar, que permite el desplazamiento vehicular en ambos sentidos; a la izquierda (sur) y paralela a ella corre hacia el oeste la avenida Miranda. Foto extraída de la Página FB Maracay Forever, y subida por N. Luces en 2008.


De los saltos de agua en el río Maracay a su paso por La Barraca, donde según nos sigue señalando Botello (op. cit.), hace ya 70 años temperaban los habitantes de la pequeña población de entonces, nada queda salvo un curso natural de aguas servidas. Pero el sector así llamado está cargado de historia urbana: a fines del siglo XIX (1886) era propiedad del general Joaquín Crespo, quien fuera en dos oportunidades presidente de la República (http://www.biografiasyvidas.com/biografia/c/crespo.htm), y hacia la segunda década del siglo XX fue adquirido por el general Juan Vicente Gómez, entonces primer mandatario del país (http://www.biografiasyvidas.com/biografia/g/gomez_juan.htm).

Desde aprox. 1926 funciona en esta parte de la ciudad el hoy decadente Hotel La Barraca (el más antiguo entre los hoteles que prestan servicio en Maracay), de grata recordación juvenil por parte del escritor Arturo Uslar Pietri (http://www.biografiasyvidas.com/biografia/u/uslar.htm). En este establecimiento llegaron a hospedarse personajes significativos del acontecer nacional como Isaías Medina Angarita (http://www.biografiasyvidas.com/biografia/m/medina_angarita.htm) y Marcos Pérez Jiménez (http://www.biografiasyvidas.com/biografia/p/perez_jimenez.htm), a quienes, en sus respectivos momentos y circunstancias, también tocó regir el destino de la Nación. Su habitación número 20 lleva la impronta de la conspiración política: de Pérez Jiménez contra Rómulo Gallegos (http://www.biografiasyvidas.com/biografia/g/gallegos.htm) y de Godofredo González contra Pérez Jiménez ((http://www.el-nacional.com/aniversario-72/Godofredo-Gonzalez_0_676132509.html).

En la imagen superior, aspecto del Hotel La Barraca hacia las décadas de 1940-1950 (foto extraída de la Página FB Maracay: Solo su pasado histórico, y subida por G. Valero en 2014). La imagen inferior muestra la galería de acceso a las habitaciones del hotel, con su piso original de mosaicos de cemento pigmentado producidos en una fábrica que precedió al hotel en el mismo sitio (foto extraída de IPC, 2006). 

Almorzaron asimismo en el hotel La Barraca los diestros taurinos Manuel Rodríguez Sánchez Manolete (http://www.biografiasyvidas.com/biografia/m/manolete.htm) y Carlos Arruza (http://www.biografiasyvidas.com/biografia/a/arruza.htm) en ocasión de su célebre mano a mano celebrado el 12 de mayo de 1946 (Ferimar 2002) en el coso calicantino que desde 1971 ostenta el nombre de César Girón, destacado torero venezolano e iniciador de una significativa dinastía de la tauromaquia americana (http://www.buscabiografias.com/biografia/verDetalle/8932/Cesar%20Giron%20Diaz).  


En su trayecto hacia el oeste de la ciudad, la avenida Miranda atraviesa el barrio San Agustín, desarrollado espontáneamente sobre tierras de la antigua hacienda Piñonal, tiempo atrás dedicadas al cultivo de la caña de azúcar, del café y del cacao, así como a la actividad pecuaria, y que fueran propiedad de Santiago de Michelena y Unsaín, padre de Santos Michelena (http://www.biografiasyvidas.com/biografia/m/michelena_santos.htm), a fines del siglo XVIII; de Luis López Méndez a principios del siglo XIX (http://www.biografiasyvidas.com/biografia/l/lopez_mendez.htm), de descendientes de José Antonio Páez (http://www.biografiasyvidas.com/biografia/p/paez.htm) a mediados del mismo siglo, y de Juan Vicente Gómez a principios del siglo XX. En tiempos de López Méndez, la casa de hacienda sirvió en 1812 de sitio de reunión de conspiradores contra la corona española, entre ellos Francisco de Miranda (http://www.biografiasyvidas.com/biografia/m/miranda.htm), y tal vez el propio Simón Bolívar (Botello, op. cit.).

En este barrio se impone desde 1999 la figura de la Torre Sindoni, el edificio más alto de la ciudad y cuyo proyecto fue premiado en la segunda edición del Salón Malaussena de Arquitectura y Urbanismo (Venezuela). La altura desproporcionada de este inmueble respecto de su entorno rompe con la relativa homogeneidad del paisaje urbano, a lo cual contribuye también su diseño, que le permite mostrar un perfil y un carácter diferentes según el ángulo desde donde se mire.



La Torre Sindoni captada desde distintos puntos de la ciudad (la foto superior es de Ricardo Rattia y extraída de la página FB Maracay: Solo su pasado histórico; las tres inferiores fueron extraídas de la Página FB Maracay Forever).


El segmento más sosegado y agradable del trayecto de la avenida Miranda hacia el extremo occidental de Maracay es el que corresponde a la margen sur de la Plaza Bolívar, rehabilitada el pasado año (ver entrada a este blog del 15 de febrero de 2015). Recientemente convertido en bulevar, este segmento, despejado y verde, y a la vera del antiguo Hotel Jardín, ha sido bautizado recientemente con el nombre de Carlos Escarrá (https://es.wikipedia.org/wiki/Carlos_Escarr%C3%A1) y se encuentra hoy en proceso de ampliación para incorporar en su trazado el Teatro de la Ópera de Maracay (TOM), próximo a su reinauguración.




Imagen superior: vista este-oeste del Bulevar Carlos Escarrá en su recorrido al costado sur de la Plaza Bolívar y a lo largo de la fachada del antiguo Hotel Jardín (foto de PGHS, 11 de enero de 2015). Segunda imagen: vista oeste-este de los trabajos de ampliación del bulevar (foto de PGHS, 04 de julio de 2015). En primer plano, a la derecha, se observa parte de la fachada principal del Teatro de la Ópera de Maracay (TOM), en proceso de rehabilitación, y a la izquierda, parte de la volumétrica fachada sur, estilo deco (tercera imagen; foto de PGHS, 23 de agosto de 2009), de la edificación que complementa la antigua Policlínica Maracay (imagen inferior en B/N; foto extraída de la página FB "Maracay: Solo su pasado histórico y subida por G. Valero), también conocida como Hospital Civil de Maracay (hoy Ambulatorio Doctor Efraín Abad Armas) y obra del arquitecto Carlos Guinand Sandoz (https://es.wikipedia.org/wiki/Carlos_Guinand_Sandoz), inaugurada el 19 de diciembre de 1930 como parte del conjunto arquitectónico Plaza Bolívar de Maracay . Las fachadas del conjunto hospitalario serán objeto de "retoque" para la próxima reinauguración del TOM, tal como se hiciera en su momento con el antiguo Hotel Jardín para la reapertura de la Plaza Bolívar, a fines de 2014.


Una cuadra después de este punto, a la altura de la esquina Gran Vía, la avenida Miranda se adentra en el tráfago cotidiano del centro de la ciudad. Excepto si acaso durante los domingos (y hasta apenas dos semanas atrás, ni siquiera en esos días) la congestión causada por el número y la disposición caprichosa de los puestos informales, la lentitud del tráfico vehicular, el tránsito peatonal obligado a circular por la calzada y el calor sofocante dentro y fuera de los medios de transporte impedían apreciar el perfil urbano de esta vía, todavía caracterizada por el predominio de edificios de baja altura, muchos construidos entre las décadas de 1940 y 1970, los cuales aportan su sencilla pero particular propuesta estética a la significación urbana de esta arteria vial y en conjunto le brindan un aspecto agradable que podría ser potenciado con un plan de rehabilitación, aun cuando el mismo solo consistiera en la recuperación de las fachadas, tal como se ha hecho recientemente en el caso del Bulevar Pérez Almarza.






Algunos de los edificios que bordean la avenida Miranda y que muestran a los transeúntes curiosos fachadas de variado diseño y con revestimientos de caliza, mármol, granito y otras piedras naturales, mosaico, vidrio molido, ladrillo a la vista u obra limpia (La segunda foto, correspondiente al edificio Gran Vía, ha sido extraída de la Página FB Maracay Forever, y subida por S. Laya en 2009; el resto de las imágenes han sido tomadas en 2015 por PGHS).  


A pocos pasos del Gran Vía, la pastelería y bombonería Suiza ofrece -incluso los fines de semana- sus dulces, diversos y siempre frescos, los más reputados de la ciudad. El disfrute de las funciones matinales en el TOM no estaba completo sin una visita a la popular dulcería para enfrentarse a la indecisión de escoger la pasta con qué acompañar un espumoso café. Es posible que esta deliciosa costumbre sea retomada con el reinicio de la programación del teatro.

Aspecto actual de La Suiza, tal como familiarmente la llama su numerosa clientela, que incluye habitantes de poblaciones vecinas. Foto de PGHS, 2015.


Detrás, se alinean hasta la calle Páez las callejuelas del barrio El Toro, primera urbanización obrera construida en Maracay por el Banco Obrero, en 1932. Aun cuando conserva rasgos significativos de su morfología original, dicha urbanización se encuentra hoy día sometida a un fuerte proceso de inadecuadas intervenciones privadas que ponen en riesgo los valores que motivaron su inclusión en 2006 en el Registro General del Patrimonio Cultural de Venezuela (IPC, op. cit., p. 65). Corresponde a la Dirección de Planificación Urbana de la Alcaldía de Girardot la regulación de estas intervenciones y su control mediante el otorgamiento condicionado de los permisos correspondientes. Para ello, la mencionada Dirección debe dejar de subestimar el carácter de guía e instrumento legal de los catálogos municipales de bienes de interés cultural elaborados por el IPC -de libre acceso a través de la Internet-, y elaborar una estrategia de salvaguarda y recuperación de espacios urbanos emblemáticos que se traduzca en planes de intervención de amplia visión, seriamente concebidos y eficaces desde el punto de vista social, económico y cultural.


En la imagen superior, una calle del barrio El Toro, apenas intervenida en 2001. En la imagen inferior, la misma calle ocho años más tarde, intervenida en forma inadecuada (fotos de PGHS, 2001 y 2009).


Ha sido precisamente la inveterada ausencia de una estrategia coherente de desarrollo urbano la causa del desvirtuado -cuando no de la destrucción- del casco histórico de Maracay, principalmente a partir de la década de 1960. 

Vista aérea del centro histórico de Maracay (¿décadas de 1930-1940?). Conservaba entonces su trazado cuadriculado y sus casas con tejado, zaguán y galería abierta al patio interior, características de la arquitectura colonial y de los inicios republicanos (foto col. del Arq. Ricardo Rodríguez Boades, extraída de la Página FB Maracay Forever). 


No por otro motivo, tres significativos bienes urbanos, de interés histórico o arquitectónico, desaparecieron del patrimonio construido sobre la avenida Miranda: 

(a) la vieja casona donde se instaló en 1893 el Hospital de San José gracias a los esfuerzos y gestiones del padre Justo Vicente López Aveledo (http://www.agustinasrecoletas.net/jvla_biografia.html) y de la hoy Beata Madre María de San José (http://diocesisdemaracay.org.ve/portal/index.php/nuestro-obispo/articulos-de-monsenor/8-general/118-vida-y-obra-de-la-madre-maria-de-san-jose). Fue el primer centro asistencial en forma que tuvo la ciudad (Botello, op. cit.);                                


Casona donde funcionó el Hospital San José, en el cruce de la avenida Miranda con calle Sucre (imagen superior). El sitio se encuentra hoy ocupado por la sede del Ciclo Básico Aragua (imagen intermedia, tomada por PGHS en 2015), edificio que requiere una fuerte labor de mantenimiento, hecho que favorecería la apreciación de aspectos interesantes en su volumetría y en los detalles de sus fachadas, entre los cuales, el revestimiento con cerámica de diseño tridimensional, también utilizado, con colores diferentes, en otra edificación muy próxima (imagen inferior; foto de PGHS, 2015).


(b) la quinta Galavís, construida en 1917 y que fue residencia del general Félix Galavís, quien ocupó diversos cargos públicos durante la administración del general Juan Vicente Gómez (ídem). Señala Botello que en el inmueble también residió doña Dolores Amelia Núñez de Cáceres, con los hijos nacidos de su unión con el general Gómez, durante la construcción de su casa en la calle Santos Michelena cruce con Mariño (conocida hoy como casa de doña Dolores Amelia y afortunadamente ganada en 2006 para el patrimonio construido de la ciudad luego de una fuerte presión de la opinión pública en acción conjunta de la organización civil y la cámara municipal de Girardot). El mismo autor describe la quinta Galavís del siguiente modo: "Una casa de dos plantas, con el piso superior de madera y escalera de caracol, con ornamentaciones de yeso. Bonita construcción al estilo de las que caracterizan la urbanización El Paraíso de Caracas y que contrastaba con las vetustas residencias del centro de Maracay" (p. 212). Esta vivienda era la única obra en Maracay del ingeniero y arquitecto Alejandro Chataing (http://encontrarte.aporrea.org/145/personaje/), y se utilizó como hospital y como sede de la Unidad Sanitaria antes de ser derribada en la década de 1960;    

Imagen postrera de la quinta Galavís, en el cruce de la avenida Miranda con calle Mariño (foto superior). Su derribo dio paso al que fuera edificio sede del Banco Italo-Venezolano en Maracay (foto inferior; PGHS, 2006). A pesar del descuido, el interior de la planta baja de este edificio brinda una idea de la imagen de opulencia y fortaleza económica que en otros tiempos era requisito mostrar a la clientela.  Siendo aún adolescente y viviendo bastante cerca de allí, me encantaba plantarme frente a su puerta de dorado y brillante bronce para disfrutar la ceremonia cotidiana de su majestuosa apertura: automática, puntual y pausada, y desde arriba hacia abajo, hasta desaparecer en el piso solemnemente y sin rumor alguno: sin duda un intencionado y efectivo recurso comercial, fascinante al menos para ese muchacho de entonces.


y (c) la casa que perteneciera a don Alejandro González de Soto, que a fines del siglo XVIII se alzaba entre las calles Mariño y Soublette, y donde se hospedó Alejandro de Humboldt en febrero de 1800 (ibídem). Escribe Botello que en el siglo XX ..."construyó una hermosa residencia en ese sitio [hoy también desaparecida] don Antonio Pimentel, comerciante y hacendado yaracuyano, compadre doble del general Juan Vicente Gómez y amigo de toda su confianza" (p. 214).

Margen sur de la avenida Miranda entre las calles Mariño y Soublette, donde tiempo atrás estuviera ubicada la casa en la que se alojara Humboldt a principios del siglo XIX. Con excepción del edificio donde funcionara la Joyería Diana, hoy día esta margen no muestra edificaciones de interés alguno. La significación universal del sabio alemán que estuvo de visita en la ciudad y estudió sus alrededores merece al menos el rescate del sitio mediante la colocación de una placa conmemorativa por parte de la administración municipal, tal como acostumbra hacerse en numerosas ciudades del mundo (Foto PGHS, 2015).  


Entre las décadas de 1920 y 1990 funcionaron en la avenida Miranda cuatro salas de cine: Cine Tropical, Cine Principal, Cine Miranda y Cine Maracay. Salvo en el caso del cine Miranda [1], las edificaciones subsisten aunque muy intervenidas, y ninguna cumple hoy día su función originaria. Las correspondientes a los antiguos cines Tropical y Maracay conservan elementos de diseño y ornamentales característicos del Art Déco, estilo muy utilizado fuera y dentro del país para este tipo de edificaciones [2]. De estas, solo la del antiguo cine Tropical posee cierta garantía de permanencia a juzgar por los trabajos de renovación de sus fachadas (al menos con respeto mínimo a los rasgos déco de su fachada principal) como consecuencia de la orden gubernamental de mejoramiento del entorno del Teatro de la Ópera de Maracay, próximo a ser reinaugurado.

Edificio del antiguo Cine Principal en 1983 (imagen superior; foto extraída de la Página FB Maracay: Solo su pasado histórico, y subida por R. Peñuela), y en 2015 (imagen inferior; foto de PGHS). El lamentable empobrecimiento en el estilo y la estética de su fachada es un claro ejemplo de lo que debe evitarse respecto de las intervenciones permisadas por la municipalidad.


Edificio del antiguo Cine Maracay, actualmente objeto de uso indefinido, ostenta aún los hermosos remates déco en sus fachadas (Foto extraída de IPC 2006, op. cit.).


Edificio del antiguo Cine Tropical en tres aspectos de su historia. La foto en B/N ha sido extraída del la Página FB Maracay: Sólo su pasado histórico, y subida por F. Márquez; las fotos a color fueron tomadas por PGHS en 2009 y 2015, respectivamente.


Aparte del monumental conjunto de la Plaza Bolívar, de alto valor icónico para la ciudad, y al lado de la cual corre la avenida Miranda convertida en bulevar, se alzan sobre esta vía cuatro edificaciones con declaratoria de Monumento Histórico Nacional: el antiguo Hotel Jardín (G.O.V. 35.441, Nº04, del 15-4-1994); el Teatro de la Ópera de Maracay-TOM (G.O.V. 35.441, Nº04, del 15-4-1994); el antiguo Banco Agrícola y Pecuario, hoy sede de los Museos de Antropología e Historia del estado Aragua (G.O.V. 32.024, del 11 de julio de 1980) y el antiguo Cuartel Nacional (G.O.V. 35.441, Nº04, del 15-4-1994).

El antiguo Hotel Jardín fue inaugurado en 1930 y forma parte del conjunto de la Plaza Bolívar. Es obra del arquitecto Carlos Raúl Villanueva (http://www.actualidad-24.com/2010/07/carlos-raul-villanueva-obras-disenos-y_14.html), el mismo autor de la Plaza Bolívar, y ha sufrido importantes modificaciones a lo largo de casi sesenta años de uso como sede de la Gobernación del estado Aragua. En la actualidad es objeto de un proceso de intervención poco publicitada, lo cual no deja de ser inquietante. Su fachada principal, la que da frente a la avenida Miranda, fue apenas retocada en ocasión de la reapertura de la Plaza Bolívar, el 29 de diciembre de 2014. En dicha oportunidad, el gobernador de la entidad anunció la intención de reasignarle su función hotelera. Hasta ahora no están claros los alcances de su rehabilitación para tal efecto.

Vista del antiguo Hotel Jardín (¿hacia las décadas de 1930-1940?), cuando todavía ostentaba su fachada principal original sobre la avenida Miranda (foto extraída de la Página FB Maracay: Solo su pasado histórico, y subida por G. Valero en 2014).


El Teatro de la Ópera de Maracay (TOM) fue proyectado por Luis Malaussena, conjuntamente con Carlos Guinand Sandoz, y comenzado a construir en 1934. La obra fue paralizada a principios de 1936, luego del fallecimiento del general Juan Vicente Gómez el 17 de diciembre de 1935. Permaneció inconclusa hasta 1971, cuando se da inicio al trabajo de recuperación de la abandonada estructura y de su culminación bajo la responsabilidad del arquitecto Luis Manuel Trómpiz, para ser inaugurado oficialmente el 19 de marzo de 1973. En 2011 el TOM cerró sus puertas al público para ser sometido a un controvertido proceso de restauración. Luego de establecerse las correcciones y ajustes pertinentes a dicho proceso, se anuncia su esperada reapertura en fecha próxima.

Vista del Teatro de la Ópera de Maracay en proceso de restauración y próximo a su reapertura (foto PGHS, 28-04-2015).


La actual sede de los Museos de Antropología e Historia del estado Aragua, cuya porticada fachada sur abre hacia la avenida Miranda, fue construida entre 1928 y 1931 para funcionar como sede nacional de los entonces recién creados Banco Agrícola y Pecuario y Banco Obrero. El proyecto inicial estuvo a cargo de un equipo de arquitectos franceses (J. Lambert, G. Saake y P. Bailly), quienes proponían un estilo morisco en sus fachadas. Dicha propuesta fue simplificada por Carlos Raúl Villanueva para dar preferencia al predominio de líneas neoclásicas (Moreno, 1998). Se trata de una construcción más bien discreta, pero que, gracias a la incorporación de galerías exteriores en su diseño, representa en cambio (junto con el antiguo Hotel Jardín) un excelente ejemplo de adaptación de la arquitectura moderna local a las fuertes condiciones de radiación solar y de temperatura que caracterizan el clima de Maracay. Hoy en día el edificio parece esperar en vano el cumplimiento de las erráticas promesas de su restauración.
 
Vista de las fachadas sur y oeste de la sede de los Museos de Antropología e Historia del estado Aragua (foto extraída de la Página FB Maracay: Solo su pasado histórico, y subida por S. Labrador en 2014).


El antiguo Cuartel Nacional, que también muestra su fachada sur sobre la avenida, fue construido entre 1778 y 1779, pero a lo largo de su historia ha sufrido severas intervenciones que hacen dudar sobre la pertinencia de su temprana data. En relación a esto, escribe Botello (1980) que "este cuartel posiblemente fue derribado y sustituido por otro que a su vez sería reemplazado por el que construyó la administración del general Crespo años más tarde y que aún su estructura se alza desafiando el tiempo y desempeñando funciones civilistas como la de Gobernación del estado durante la administración gomecista, y sede de varios institutos educacionales de secundaria" (p.50). Para colmo, el inmueble  ha sido destinado a la actividad comercial, en razón de lo cual ha sido objeto de severas e inadecuadas intervenciones. De su antigua función militar da fe una garita que asoma sobre el callejón Girardot (fachada oeste), construida a fines del siglo XIX. [3]

Vistas de las fachadas oeste (sobre el callejón Girardot) -imagen superior-, y este y sur (sobre la calle Soublette y la avenida Miranda, respectivamente) -imagen inferior-, del antiguo Cuartel Nacional. El callejón Girardot, hasta hace poco ocupado por la economía informal, debería ser convertido en paso peatonal, a objeto de realzar y valorizar la visual más interesante de esta edificación, y de reivindicar de este modo el maltratado monumento (fotos extraídas de IPC 2006, op. cit.).

 
Merece hacer mención de una edificación más, posible de apreciar también en el trayecto de la avenida Miranda hacia el oeste de la ciudad: el Grupo Escolar República de México (fachada sur). Esta edificación forma parte del conjunto de grupos escolares proyectados por Luis Malaussena en diversas poblaciones de Venezuela, producto de un interesante y ambicioso proyecto impulsado por el gobierno del general Isaías Medina Angarita (http://www.biografiasyvidas.com/biografia/m/medina_angarita.htm), enfocado en una especial atención a la educación primaria, en la primera mitad de la década de 1940. La actitud ante el diseño de estos grupos escolares ha sido catalogada de académica, en virtud de la cual sus elementos compositivos (aulas, viviendas para director y directora, auditorio, comedor, servicios y patios) se organizan como un todo unitario según normas o leyes invariables, entre las cuales está la axialidad (Hernández de Lasala, 1990). Añade esta autora que la apariencia exterior fluctuaba en cambio entre el estilo neocolonial -que identificó todos los grupos del interior del país (incluyendo por tanto a este construido en Maracay)-, y el Art Déco, estilo presente en mayor o menor grado en aquellos edificados en Caracas.

Grupo Escolar República de México en Maracay: imagen superior, dibujo isométrico en sentido SE-NO (la avenida Miranda es la que corre al extremo izquierdo de la imagen); imagen intermedia, detalle de la fachada principal (fachada este, sobre la calle Vargas), e imagen inferior, vista aérea (en sentido O-E). Fotos de Nelson Garrido, extraídas de Hernández de Lasala, op. cit.


NOTAS

[1] El cine Miranda funcionó en la avenida Miranda (cruce con calle Vargas) entre 1927 y 1952, bajo la administración de Manases E. Capriles (González y Landaeta, 1998). Al respecto, señalan las autoras lo siguiente:

"Este cine era uno de los amplios en su estilo, tenía un área de construcción aproximada de dos mil metros cuadradros. En la fachada de la casa se erigían las dos taquillas, una para preferencia y la otra para galería. Estas dos áreas se encontraban divididas por una reja estilo barroco, adosadas a pequeñas columnas. La preferencia se situaba debajo de la parte techada, teniendo una capacidad para 400 personas, y el área de galería con capacidad para 500 personas. Encima del techo se encontraba ubicada la sala de proyección, a la cual se tenía acceso a través de una escalera de metal muy inclinada. Los proyeccionistas eran Arrieta y su ayudante José Varela. Las proyecciones que se solían pasar eran del cine parlante de sello hollywoodense, y también francesas, mexicanas, argentinas y otras producciones internacionales de la época. Actualmente en este terreno existen dos establecimientos comerciales" (pp. 71 y 72).


[2] Los cines Tropical y Maracay han sido incluidos en el Primer Censo del Patrimonio Cultural Venezolano, en razón de lo cual se encuentran amparados por la Providencia Administrativa 012/05 (resolución Nº 004 del 09-04-2003, publicada en la G.O.R.B.V. Nº 37 del 08-05-2003)  

[3] Botello (2007, op. cit.) hace mención de este vestigio arquitectónico del siguiente modo: "A quien escribe estas notas correspondió impartir clases en un aula del liceo Valentín Espinal ubicada exactamente en el sitio donde estaba emplazada la garita, de la cual ya no quedaba escalera sino la demarcación de la estructura sobre los gruesos muros de lo que fue Cuartel Nacional hasta la década del cuarenta del siglo XX" (p.147). En la misma página de su obra, Botello se refiere al callejón Girardot como una curiosidad en la topografía maracayera, ya que rompe el trazado colonial de cuadras de 100 metros y manzanas perfectamente delimitadas como consecuencia de una resolución del Ministerio de Guerra y Marina (20 de diciembre de 1893), el cual dispuso el desalojo y derribo de las casas adyacentes al cuartel en procura de su aislamiento con fines de seguridad.


FUENTES

Avenida Miranda de Maracay despejada de trabajadores informales. (2015, Agosto 31). El Aragüeño. Disponible: http://elaragueno.com.ve/avenida-miranda-de-maracay-despejada-de-trabajadores-informales/

Botello, O. (1980). Maracay: Noticias del viejo valle. Maracay: Publicaciones del Concejo Municipal del Distrito Girardot.

Botello, O. (2007). Toponimia antigua de Maracay: Calles, plazas, esquinas, casas, sitios. Maracay: Publicaciones del Concejo Municipal de Girardot.

FERIMAR- Ferias y fiestas de Maracay. (2002). Plaza de Toros César Girón Maestranza de Maracay: 70 años (1933-2003). Maracay; Alcaldía del Municipio Girardot.

González, P. y Landaeta, B. (1998). El espectáculo cinematográfico en la ciudad de Maracay: 1927-1935. Trabajo de Grado presentado para optar al título de Licenciado en Artes Mención Cine (Julio de 1988). Caracas: Universidad Central de Venezuela

Hernández de Lasala, S. (1990). Malaussena: Arquitectura académica en la Venezuela moderna. Caracas: Fundación Pampero.

Instituto del Patrimonio Cultural-IPC. (2006). Municipios Girardot y Francisco Linares Alcántara, estado Aragua: Catálogo del Patrimonio Cultural Venezolano. Región Centro Oriente: AR 03-17. Caracas: IPC.

Moreno, J. (1998). Monumentos Históricos Nacionales. Caracas: Instituto del Patrimonio Cultural. Serie Inventarios. Monumentos Históricos Nacionales, 1.

domingo, 19 de abril de 2015

Una luz para nuestro patrimonio urbano: Las "casas inglesas" declaradas patrimonio municipal


El 21 de marzo de 2015 el diario El Aragüeño publicó, con despliegue de hermosas fotografías, una nota de prensa sobre el avance de la rehabilitación del bulevar Pérez Almarza, en el centro de la ciudad, trabajo que fue iniciado hace año y medio, y que forma parte del plan de recuperación de espacios públicos que adelantan conjuntamente los gobiernos nacional, regional y municipal. Dicha recuperación ha significado una inversión de 120 millones de bolívares e implicado la reubicación de 1.200 trabajadores de la economía informal (Avanza rehabilitación, 2015).

Aspecto actual del bulevar Pérez Almarza en el tramo comprendido entre las calles Páez y Miranda. Foto tomada de El Aragüeño (2015, Marzo 21)


Este proyecto, en la actualidad con un adelanto de 98% (Angulo, 2015), se desarrolla a lo largo de cuatro tramos entre las calles Boyacá y Páez, y ha contemplado el despeje y recuperación de las fachadas de los edificios aledaños (muchos de los cuales datan de las décadas de 1960 y 1980), la recuperación [en realidad solo frisado y pintura] del Mercado Principal (Monumento Histórico Nacional según G.O.V. Nº 35.441, del 15 abril 1994), la remodelación del Edificio de la Economía Social (que cierra el bulevar en la calle Páez y que se encuentra en 90% de avance) y la recuperación [en realidad solo revestimiento de fachadas y refacción básica de cubiertas] de los inmuebles que subsisten del antiguo conjunto de viviendas denominadas Casas Inglesas.


Vistas del Mercado Principal, edificación construida en 1920 para funcionar como caballeriza y que luego fue reacondicionada para ser utilizada como mercado desde 1929, después de pasar por otros usos circunstanciales (CONAC, 1992; IPC, 2006). Su reciente recuperación, sin duda circunstancial y como actividad suplementaria al proyecto de rehabilitación del bulevar, no incluyó su espacio interior, así como tampoco su techado, ni la cornisa y frontón de su fachada principal. Fotos extraídas de El Aragüeño (2015, Marzo 21), superior a color, y de MACMA (1996), inferior en B/N.


Fachada principal del Edificio de la Economía Social, culminado en 2004 con el nombre de Centro Comercial de la Economía Social, y hoy en proceso de rehabilitación integral mediante una inversión de más de 44 mil bolívares. Esta rehabilitación incluye la ampliación de su capacidad con 54 nuevos locales, la impermeabilización del techo, el revestimiento de paredes y el acabado de pisos, el mejoramiento de los sistemas eléctrico y de aguas blancas y servidas, la colocación de dos ascensores y la adecuación de espacios para una feria de comida (Edificio de la economía, 2015). Foto P.H.S., 2006.


Mención especial merecen las casas inglesas antes mencionadas -conjunto arquitectónico concebido inicialmente para viviendas destinadas a alojar a los trabajadores de la Fábrica de Aceites de Maracay (Cordero Velásquez, 1997) y en la actualidad utilizado para uso comercial (locales y almacenes)- en razón de que, gracias a información reciente de la Directora de Planificación Urbana Municipal, Lorena Puche, los maracayeros nos hemos enterado sobre su declaración como patrimonio de Girardot.(Avanza rehabilitación, op.cit.). Al respecto debo advertir que, luego de deambular toda una mañana por varias dependencias de la municipalidad (atendido siempre con amabilidad, es de reconocer), no me ha sido posible dar con el documento que certifique oficialmente tal declaratoria.


Vista parcial del conjunto de viviendas denominado "Casas inglesas" y desarrollado sobre las calles Pérez Almarza  y Santos Michelena [1]. La foto (1934 ca.) es de Luis Felipe Toro, "Torito", y muestra el grupo de viviendas ubicado frente a la calle Pérez Almalza (Col. Biblioteca Nacional de Venezuela).


En todo caso, y aun cuando por lo pronto tengamos que movernos en el terreno de las suposiciones (y confiando en la buena fe de la informante), la noticia de la declaratoria reconforta, pues nos habíamos resignado a contemplar con impotencia la paulatina pérdida de la integridad del conjunto a causa de intervenciones inadecuadas e individuales sobre los inmuebles que lo conforman. A ello contribuyó en buena medida la ausencia de instrumentos legales que establecieran normas respecto del alcance y la calidad de tales intervenciones. No obstante el hecho de que el conjunto al fin se incluyese en 2006 en el I Censo del Patrimonio Cultural Venezolano (IPC, 2006), continuaron por un tiempo más las agresiones contra el mismo, a pesar de haber adquirido, a partir de entonces, carácter de bien de interés cultural [2].

Dispositivo de información y difusión sobre la rehabilitación del bulevar Pérez Almarza, donde se da a conocer a la ciudadanía las características y valores de los edificios de carácter patrimonial existentes en su recorrido: las Casas inglesas y el Mercado Principal de Maracay. Foto: P.H.S., 2015.


Sobre estas casas, el Preinventario de bienes inmuebles del estado Aragua (IPC-Fundacite Aragua, 2001) refiere lo siguiente: "Junto con el Barrio y el Pasaje Catalán, [el conjunto de las casas de la calle Pérez Almarza] constituye uno de los desarrollos habitacionales representativos de lo que significó la transformación urbana de Maracay como consecuencia de la política de instalación de industrias de Juan Vicente Gómez". El mismo estudio las cataloga como un "interesante ejemplo de la política habitacional implementada por el Estado durante la primera mitad del siglo XX", y advertía en su momento que era "de vital importancia definir estrategias legales para la preservación de estas edificaciones, puesto que en los últimos años algunas de estas unidades de vivienda han sido objeto de intervenciones, modificando irreversiblemente su imagen y características originales". Este preinventario revela así la significación de estas casas respecto de la historia urbana de Maracay y reafirma la importancia de su salvaguarda como muestra viva de la evolución arquitectónica de la ciudad.

El arquitecto restaurador Orlando Araque Pérez nos ofrece todavía, con un emotivo texto suyo (MACMA 1996, op. cit.), un elemento adicional de cualificación: el de la valoración afectiva, la cual ha sido por cierto considerada en el I Censo como una de las variables aplicadas para conferir carácter de patrimonio cultural a una manifestación determinada (IPC, 2004). El texto es extenso, pero a mi modo de ver, también bastante ilustrativo acerca de la identidad y sentido de pertenencia que nos vincula de manera profunda con la ciudad donde nacemos, crecemos y convivimos; reprocha además las intervenciones caprichosas e inconsultas que muchas veces ejercen las autoridades en detrimento del sentido esencial de los espacios urbanos:

"Mis abuelos maternos, cojedeño él y yaracuyana ella, vivían para el año 1958, en la casa Nº 63 de 'la placita' Pérez Almarza, antigua plaza '19 de diciembre', ubicada entre las calles Boyacá, Santos Michelena y Pérez Almarza. En ese año nací y en ese sitio transcurrieron muchos episodios de mi infancia. Para ese entonces y durante algunos años más, 'la placita' fue un espacio urbano que contenía jardines centrales en donde jugábamos metras y tumbábamos  las piñatas en los cumpleaños, rodeados de aceras con piso de granito pulido, en el que patinábamos los diciembres.

Hacia el oeste de la plaza se disponían las casas de habitación, todas adosadas, y hacia el este, a una cota inferior se ubicaba  la calle Pérez Almarza y el estacionamiento en 'espina de pescado' en donde cada puesto tenía su respectivo parquímetro. Las viviendas correspondían a dos tipologías principales. Hacia el sur, las 'casas inglesas', que eran viviendas de dos pisos con fachadas de medio hexágono, construidas por el Banco Obrero alrededor de 1930 [1]. Hacia el norte se encontraban viviendas de un solo piso con fachadas que conservaban las características comunes de las casas de la primera mitad del siglo XX, con ventanas rectangulares y rejas, sobre poyos, y cornisas superiores de remate que ocultaban la techumbre de tejas, permitiendo la salida de las aguas de lluvia a través de gárgolas.

Durante el día, la vida de la placita tenía un carácter comercial pues, diagonal a ella, queda el Mercado Principal, que data de los años 20, a donde muchas veces fui con mi abuelo a hacer las compras diarias.... Cerca quedaba, y aún subsiste, el resto del área comercial de la ciudad, por lo que mucha gente se mezclaba en sus calles.

De noche al cerrar el comercio, la vida de la placita se tornaba en un intercambio familiar, en donde los mayores se sentaban en la puerta de la casa a conversar y a ver jugar a los niños en la plaza. Prácticamente todas las puertas estaban abiertas y los vecinos vivían en permanente comunicación. Ya de madrugada, no faltaba una que otra serenata en alguna de las ventanas, sobre todo en casa de la Pérez, mis tías, en donde todavía quedaban solteras las menores de seis hermanas.

Pero este grato ambiente duraría aproximadamente unos veinte años más. A comienzos de la década de los ochentas, el Concejo Municipal de turno decidió la construcción del Bulevar Pérez Almarza, lo que incorporó un diseño urbano ajeno totalmente a la tradición del lugar. La placita desapareció como tal, para fundirse en un solo espacio con la calle Pérez Almarza. También desaparecieron el estacionamiento en espina de pescado y los parquímetros. Ya no había donde estacionar los vehículos de las familias residentes de la plaza. Todo se transformó en bancos y jardineras sembradas de plantas poco atractivas. 

Por otro lado, el Plan Regulador de la Ciudad del año 1972 otorgó potencialidades comerciales a las parcelas que hasta ahora habían sido empleadas para uso residencial, sin considerar las características que, como patrimonio arquitectónico y urbano, poseía el sector. El resultado fue que, poco a poco, las casas inglesas y las demás casas vecinas de la plaza han desaparecido para dar paso a locales comerciales de hasta tres pisos, de escaso valor arquitectónico. La coherencia y el alineamiento de fachadas en la placita se perdió, al igual que la vivificante presencia de los niños y adultos (...) Entonces, Maracay perdió su 'Placita Pérez Almarza'" (MACMA, op. cit., pp. 79-80).


La magnitud de las intervenciones sobre las casas inglesas, hay que decirlo, ha sido devastadora: su armónica visión de conjunto ha desaparecido y las modificaciones de que han sido objeto buena parte de ellas no son en modo alguno compensadas ante la rotunda pobreza arquitectónica de las fachadas resultantes.

Aspecto del conjunto "casas inglesas" en 1975, todavía íntegro. Foto de Cecilio Torres, extraída de Botello 2007, p.247.

Vista parcial de las "casas inglesas" sobre el bulevar Pérez Almarza en 2002. Una de las fachadas ya había sido transformada de manera drástica en sus dos niveles (edificación en amarillo claro). Foto: P.H.S., 2002.

Vista del conjunto hacia 2008 (?), donde se observa la posible modificación total de otras dos casas (una estructura metálica oculta los pisos superiores), así como la modificación de la planta baja del par de casas que se encuentran en primer plano. Foto extraída de la página FB Maracay Forever.

Vista general de las "casas inglesas" sobre el bulevar Pérez Almarza en 2015. Puede observarse con claridad la modificación radical de dos casas más (edificación en blanco). La edificación del centro (en gris) muestra las plantas altas definitivamente intervenidas en la segunda y tercera casas y que en la imagen anterior se encontraban ocultas por una estructura metálica. Ambas edificaciones, sin valor arquitectónico alguno, rompen para colmo la linealidad de la perspectiva original con el recurso de proyectar hacia la acera las plantas altas intervenidas. Se conservan sin mayor intervención solo cuatro de las posibles diez fachadas originales (se considera que la casa de la esquina forma parte de las fachadas que hacen frente a la calle Santos Michelena).  Foto: P.H.S., 2015.

Volante publicitario con vista parcial de las "casas inglesas" (s.f.), donde puede apreciarse (con cierta dificultad) el desarrollo de las fachadas sobre la calle Santos Michelena (tal vez tres fachadas). Foto extraída de la página FB Maracay: Sólo su pasado histórico, y subida por E. Angarita en 2014. 

Vista general de las "casas inglesas" sobre la calle Santos Michelena (década de 1970 o 1980?). Las casas conservaban su techo y fachada con pocas modificaciones, entre ellas el frisado de las paredes originales de ladrillos a la vista y la eliminación de algunos vanos de ventana. Foto extraída de la página FB Maracay: Sólo su pasado histórico, y subida por H. Sumoza.

Vista de las "casas inglesas" sobre la calle Santos Michelena en 2015. Los techos y las fachadas de la planta baja han sufrido fuerte modificación. Foto: P.H.S., 2015. 


La recuperación de las casas que subsisten es tan incompleta e insatisfactoria como la correspondiente al Mercado Principal. Se agradece no obstante, y mucho, la declaratoria patrimonial -aun cuando tardía- de las mismas, pues con ello se sientan las bases para la necesaria (e impostergable) elaboración y ejecución de un plan de salvaguarda, que comprenda orgánicamente otros conjuntos urbanos y arquitectónicos igualmente significativos, que acusan hoy un fuerte descuido y que han comenzado desde hace rato su progresivo proceso de desaparición, bien por desvirtuado a causa de intervenciones inadecuadas, como es el caso del Barrio El Toro, o bien por derribo -sin que ni siquiera sean sustituidos por edificaciones notables-, tal como ha ocurrido ya con el conjunto de viviendas del Barrio Catalán destinado a alojar a trabajadores de Telares de Maracay.

Vista de una calle del Barrio El Toro, primera urbanización obrera construida en Maracay por el Banco Obrero, en 1932. La edificación en primer plano y a la izquierda es indicio del comienzo de un proceso de intervenciones drásticas en el sector. Foto extraída de IPC (2006). 

Pasaje Catalán en 1928, cuyas casas sirvieron de alojamiento para personal obrero de Telares de Maracay. Hoy el conjunto se encuentra en estado crítico. Foto de Luis Felipe Toro "Torito", extraída de la página FB Maracay: Sólo su pasado histórico y subida por W. Prada.

Quintas del Barrio Catalán, donde fueron alojados los ingenieros de Telares de Maracay. Aun cuando el conjunto se conserva casi íntegro (ocho de tal vez nueve quintas originales), muestran un alto grado de deterioro. La segunda quinta, de derecha a izquierda, corresponde a El Vergel, vivienda de infancia del dramaturgo Isaac Chocrón; a la primera se le ha añadido un tercer piso de manera inadecuada. Imagen extraída de la página FB Maracay: Sólo su pasado histórico, y subida por M. Figuera.

Viviendas del Barrio Catalán destinadas a trabajadores (¿personal técnico?) de Telares de Maracay, y derribadas a inicios de la década de 1970. Foto (s.f.) extraída de la página FB Maracay Forever, y subida por Arias en 2008.


Quiera la Providencia que sea este el inicio de una actitud más comprensiva por parte de las administraciones de turno hacia el aporte urbano de Maracay en el contexto nacional, y de una consecuente actuación respetuosa de aquéllas sobre los sitios y edificaciones de la ciudad. Tal vez los maracayeros podamos disfrutar de este modo el panorama que Silvia Lasala (1997) hubiese querido apreciar en Caracas si se hubiesen conservado las edificaciones coloniales conviviendo con los nuevos símbolos de la ciudad republicana: ..."Hubiera sido una ciudad tal vez menos coherente aún que la de hoy en día, pero más compleja, más rica en contenidos y más llena de las contradicciones y vicisitudes de su propia historia" (p.177).



NOTAS

[1] No se posee en la actualidad información sobre el número exacto de viviendas que formaban la totalidad del conjunto. Es posible que sobre la calle Pérez Almarza se desarrollaran diez viviendas, y tal vez tres sobre la calle Santos Michelena (incluyendo la del cruce de ambas calles).

[2] Este conjunto fue considerado en el Preinventario de bienes inmuebles del estado Aragua, elaborado en 2001 por el Instituto del Patrimonio Cultural (IPC) y FUNDACITE Aragua. Dicho trabajo tuvo escasa difusión, y aunque en principio no poseía carácter legal, pudo al menos haber servido de apoyo y guía para las instancias municipales responsables de la permisología. El catálogo resultante del I Censo del Patrimonio Cultural Venezolano (IPC, 2006) sí posee ese carácter en virtud de la Providencia Administrativa Nº 012/05 que contiene (pp. 267-271), y aunque fue ampliamente distribuido (disponible incluso en la Internet), no evitó que continuaran las intervenciones drásticas e irreversibles sobre algunos de estos inmuebles.



FUENTES

Angulo, E. (2015, Marzo 27). Bs. 700 millones fueron invertidos en Girardot durante 2014. El Aragüeño [Versión digital]. Disponible: http://www.prensaescrita.com/adiario.php?codigo=AME&pagina=http://www.elaraguano.com.ve

Avanza rehabilitación del Bulevar Pérez Almarza. (2015, Marzo 21). El Aragüeño [Versión digital]. Disponible: http://www.prensaescrita.com/adiario.php?codigo=AME&pagina=http://www.elaragueno.com.ve

Botello, O. (2007). Toponimia antigua de Maracay. Maracay: Concejo Municipal de Girardot.

Cordero Velásquez, L. (1997). Maracay: La meca del gomecismo. Caracas: Autor.

Edificio de la economía informal tiene 90% de avance. (2015, Marzo 16). El Aragüeño [Versión digital]. Disponible: http://www.prensaescrita.com/adiario.php?codigo=AME&pagina=http://www.elaragueno.com.ve

Instituto del Patrimonio Cultural-IPC. (2006). Municipios Girardot y Francisco Linares Alcántara, estado Aragua: Catálogo del Patrimonio Cultural Venezolano. Región Centro Oriente: AR 03-17. Metamorfosis de la memoria (Orlando Araque Pérez). Caracas: Autor, pp. 79-85.

Instituto del Patrimonio Cultural-IPC y FUNDACITE Aragua. (2001). Preinventario de bienes inmuebles del estado Aragua. Tomo I. [Sin publicar].

MACMA. (1996). Maracay: Espacio y memoria: Aproximación al tiempo, paisaje, arquitectura, iconos y vida de la ciudad. Maracay: Autor.

Pérez Contreras, Z. (2014, Mayo 21). Maracay, industrias agropecuarias del general Juan Vicente Gómez. En. Historias de Maracay: Tiempos de la ciudad. Disponible: