domingo, 13 de septiembre de 2015

Hacia el rescate y la valorización de espacios públicos: la avenida Miranda de Maracay


Leo en prensa la grata noticia sobre el despeje y la reubicación de trabajadores informales que laboraban en la céntrica y comercial avenida Miranda, medida municipal hecha efectiva a partir del pasado lunes 31 de agosto (Avenida Miranda, 2015). La noticia viene acompañada con la inusual imagen de esta vía totalmente descongestionada en un día laborable.

Vista oeste-este de la avenida Miranda, entre el callejón Girardot y la calle Soublette. En primer plano a la izquierda se observa parte de la fachada sur del antiguo Cuartel Nacional; más allá se divisa la arquería del pórtico sur de la sede de los museos de Antropología y de Historia del estado Aragua (ambos inmuebles son monumentos históricos nacionales, en paciente espera de su necesaria recuperación). Foto de Prensa Alcaldía de Girardot (op. cit.).


Según señala la referida nota informativa este despeje es producto del plan de recuperación de espacios públicos que viene adelantando la Alcaldía de Girardot conjuntamente con el Gobierno de Aragua, así como de las políticas de inclusión social adelantadas por el alcalde Pedro Bastidas, materializadas con la reubicación por sorteo de los trabajadores informales en los mercados populares y en el Edificio de la Economía Social, construidos y/o rehabilitados en diversos sitios del centro de la ciudad por la administración municipal.


La actuación sobre esta arteria vial no es cualquier cosa: aparte de su significación comercial, la misma forma parte de la estructura primigenia de la ciudad. En documentos de fines del siglo XVIII figura como Calle Segunda al Sur, y como calle de la Encarnación del Hijo de Dios hacia 1768. A principios del siglo XX detentaba el nombre de calle Ribas hasta que en 1919 la Municipalidad de Girardot dispuso su actual denominación (Botello, 2007). En sus casi seis kilómetros de recorrido, desde el Barrio Belén al este -aledaño a La Barraca- hasta la urbanización La Romana al oeste, en sus márgenes se localizan edificaciones y sitios emblemáticos o de significación histórica para la ciudad, así como de interés cultural y arquitectónico.

Panorámica de Maracay en sentido este-oeste, a la altura de la Plaza Bolívar. La vía a la derecha (norte) es la avenida Bolívar, que permite el desplazamiento vehicular en ambos sentidos; a la izquierda (sur) y paralela a ella corre hacia el oeste la avenida Miranda. Foto extraída de la Página FB Maracay Forever, y subida por N. Luces en 2008.


De los saltos de agua en el río Maracay a su paso por La Barraca, donde según nos sigue señalando Botello (op. cit.), hace ya 70 años temperaban los habitantes de la pequeña población de entonces, nada queda salvo un curso natural de aguas servidas. Pero el sector así llamado está cargado de historia urbana: a fines del siglo XIX (1886) era propiedad del general Joaquín Crespo, quien fuera en dos oportunidades presidente de la República (http://www.biografiasyvidas.com/biografia/c/crespo.htm), y hacia la segunda década del siglo XX fue adquirido por el general Juan Vicente Gómez, entonces primer mandatario del país (http://www.biografiasyvidas.com/biografia/g/gomez_juan.htm).

Desde aprox. 1926 funciona en esta parte de la ciudad el hoy decadente Hotel La Barraca (el más antiguo entre los hoteles que prestan servicio en Maracay), de grata recordación juvenil por parte del escritor Arturo Uslar Pietri (http://www.biografiasyvidas.com/biografia/u/uslar.htm). En este establecimiento llegaron a hospedarse personajes significativos del acontecer nacional como Isaías Medina Angarita (http://www.biografiasyvidas.com/biografia/m/medina_angarita.htm) y Marcos Pérez Jiménez (http://www.biografiasyvidas.com/biografia/p/perez_jimenez.htm), a quienes, en sus respectivos momentos y circunstancias, también tocó regir el destino de la Nación. Su habitación número 20 lleva la impronta de la conspiración política: de Pérez Jiménez contra Rómulo Gallegos (http://www.biografiasyvidas.com/biografia/g/gallegos.htm) y de Godofredo González contra Pérez Jiménez ((http://www.el-nacional.com/aniversario-72/Godofredo-Gonzalez_0_676132509.html).

En la imagen superior, aspecto del Hotel La Barraca hacia las décadas de 1940-1950 (foto extraída de la Página FB Maracay: Solo su pasado histórico, y subida por G. Valero en 2014). La imagen inferior muestra la galería de acceso a las habitaciones del hotel, con su piso original de mosaicos de cemento pigmentado producidos en una fábrica que precedió al hotel en el mismo sitio (foto extraída de IPC, 2006). 

Almorzaron asimismo en el hotel La Barraca los diestros taurinos Manuel Rodríguez Sánchez Manolete (http://www.biografiasyvidas.com/biografia/m/manolete.htm) y Carlos Arruza (http://www.biografiasyvidas.com/biografia/a/arruza.htm) en ocasión de su célebre mano a mano celebrado el 12 de mayo de 1946 (Ferimar 2002) en el coso calicantino que desde 1971 ostenta el nombre de César Girón, destacado torero venezolano e iniciador de una significativa dinastía de la tauromaquia americana (http://www.buscabiografias.com/biografia/verDetalle/8932/Cesar%20Giron%20Diaz).  


En su trayecto hacia el oeste de la ciudad, la avenida Miranda atraviesa el barrio San Agustín, desarrollado espontáneamente sobre tierras de la antigua hacienda Piñonal, tiempo atrás dedicadas al cultivo de la caña de azúcar, del café y del cacao, así como a la actividad pecuaria, y que fueran propiedad de Santiago de Michelena y Unsaín, padre de Santos Michelena (http://www.biografiasyvidas.com/biografia/m/michelena_santos.htm), a fines del siglo XVIII; de Luis López Méndez a principios del siglo XIX (http://www.biografiasyvidas.com/biografia/l/lopez_mendez.htm), de descendientes de José Antonio Páez (http://www.biografiasyvidas.com/biografia/p/paez.htm) a mediados del mismo siglo, y de Juan Vicente Gómez a principios del siglo XX. En tiempos de López Méndez, la casa de hacienda sirvió en 1812 de sitio de reunión de conspiradores contra la corona española, entre ellos Francisco de Miranda (http://www.biografiasyvidas.com/biografia/m/miranda.htm), y tal vez el propio Simón Bolívar (Botello, op. cit.).

En este barrio se impone desde 1999 la figura de la Torre Sindoni, el edificio más alto de la ciudad y cuyo proyecto fue premiado en la segunda edición del Salón Malaussena de Arquitectura y Urbanismo (Venezuela). La altura desproporcionada de este inmueble respecto de su entorno rompe con la relativa homogeneidad del paisaje urbano, a lo cual contribuye también su diseño, que le permite mostrar un perfil y un carácter diferentes según el ángulo desde donde se mire.



La Torre Sindoni captada desde distintos puntos de la ciudad (la foto superior es de Ricardo Rattia y extraída de la página FB Maracay: Solo su pasado histórico; las tres inferiores fueron extraídas de la Página FB Maracay Forever).


El segmento más sosegado y agradable del trayecto de la avenida Miranda hacia el extremo occidental de Maracay es el que corresponde a la margen sur de la Plaza Bolívar, rehabilitada el pasado año (ver entrada a este blog del 15 de febrero de 2015). Recientemente convertido en bulevar, este segmento, despejado y verde, y a la vera del antiguo Hotel Jardín, ha sido bautizado recientemente con el nombre de Carlos Escarrá (https://es.wikipedia.org/wiki/Carlos_Escarr%C3%A1) y se encuentra hoy en proceso de ampliación para incorporar en su trazado el Teatro de la Ópera de Maracay (TOM), próximo a su reinauguración.




Imagen superior: vista este-oeste del Bulevar Carlos Escarrá en su recorrido al costado sur de la Plaza Bolívar y a lo largo de la fachada del antiguo Hotel Jardín (foto de PGHS, 11 de enero de 2015). Segunda imagen: vista oeste-este de los trabajos de ampliación del bulevar (foto de PGHS, 04 de julio de 2015). En primer plano, a la derecha, se observa parte de la fachada principal del Teatro de la Ópera de Maracay (TOM), en proceso de rehabilitación, y a la izquierda, parte de la volumétrica fachada sur, estilo deco (tercera imagen; foto de PGHS, 23 de agosto de 2009), de la edificación que complementa la antigua Policlínica Maracay (imagen inferior en B/N; foto extraída de la página FB "Maracay: Solo su pasado histórico y subida por G. Valero), también conocida como Hospital Civil de Maracay (hoy Ambulatorio Doctor Efraín Abad Armas) y obra del arquitecto Carlos Guinand Sandoz (https://es.wikipedia.org/wiki/Carlos_Guinand_Sandoz), inaugurada el 19 de diciembre de 1930 como parte del conjunto arquitectónico Plaza Bolívar de Maracay . Las fachadas del conjunto hospitalario serán objeto de "retoque" para la próxima reinauguración del TOM, tal como se hiciera en su momento con el antiguo Hotel Jardín para la reapertura de la Plaza Bolívar, a fines de 2014.


Una cuadra después de este punto, a la altura de la esquina Gran Vía, la avenida Miranda se adentra en el tráfago cotidiano del centro de la ciudad. Excepto si acaso durante los domingos (y hasta apenas dos semanas atrás, ni siquiera en esos días) la congestión causada por el número y la disposición caprichosa de los puestos informales, la lentitud del tráfico vehicular, el tránsito peatonal obligado a circular por la calzada y el calor sofocante dentro y fuera de los medios de transporte impedían apreciar el perfil urbano de esta vía, todavía caracterizada por el predominio de edificios de baja altura, muchos construidos entre las décadas de 1940 y 1970, los cuales aportan su sencilla pero particular propuesta estética a la significación urbana de esta arteria vial y en conjunto le brindan un aspecto agradable que podría ser potenciado con un plan de rehabilitación, aun cuando el mismo solo consistiera en la recuperación de las fachadas, tal como se ha hecho recientemente en el caso del Bulevar Pérez Almarza.






Algunos de los edificios que bordean la avenida Miranda y que muestran a los transeúntes curiosos fachadas de variado diseño y con revestimientos de caliza, mármol, granito y otras piedras naturales, mosaico, vidrio molido, ladrillo a la vista u obra limpia (La segunda foto, correspondiente al edificio Gran Vía, ha sido extraída de la Página FB Maracay Forever, y subida por S. Laya en 2009; el resto de las imágenes han sido tomadas en 2015 por PGHS).  


A pocos pasos del Gran Vía, la pastelería y bombonería Suiza ofrece -incluso los fines de semana- sus dulces, diversos y siempre frescos, los más reputados de la ciudad. El disfrute de las funciones matinales en el TOM no estaba completo sin una visita a la popular dulcería para enfrentarse a la indecisión de escoger la pasta con qué acompañar un espumoso café. Es posible que esta deliciosa costumbre sea retomada con el reinicio de la programación del teatro.

Aspecto actual de La Suiza, tal como familiarmente la llama su numerosa clientela, que incluye habitantes de poblaciones vecinas. Foto de PGHS, 2015.


Detrás, se alinean hasta la calle Páez las callejuelas del barrio El Toro, primera urbanización obrera construida en Maracay por el Banco Obrero, en 1932. Aun cuando conserva rasgos significativos de su morfología original, dicha urbanización se encuentra hoy día sometida a un fuerte proceso de inadecuadas intervenciones privadas que ponen en riesgo los valores que motivaron su inclusión en 2006 en el Registro General del Patrimonio Cultural de Venezuela (IPC, op. cit., p. 65). Corresponde a la Dirección de Planificación Urbana de la Alcaldía de Girardot la regulación de estas intervenciones y su control mediante el otorgamiento condicionado de los permisos correspondientes. Para ello, la mencionada Dirección debe dejar de subestimar el carácter de guía e instrumento legal de los catálogos municipales de bienes de interés cultural elaborados por el IPC -de libre acceso a través de la Internet-, y elaborar una estrategia de salvaguarda y recuperación de espacios urbanos emblemáticos que se traduzca en planes de intervención de amplia visión, seriamente concebidos y eficaces desde el punto de vista social, económico y cultural.


En la imagen superior, una calle del barrio El Toro, apenas intervenida en 2001. En la imagen inferior, la misma calle ocho años más tarde, intervenida en forma inadecuada (fotos de PGHS, 2001 y 2009).


Ha sido precisamente la inveterada ausencia de una estrategia coherente de desarrollo urbano la causa del desvirtuado -cuando no de la destrucción- del casco histórico de Maracay, principalmente a partir de la década de 1960. 

Vista aérea del centro histórico de Maracay (¿décadas de 1930-1940?). Conservaba entonces su trazado cuadriculado y sus casas con tejado, zaguán y galería abierta al patio interior, características de la arquitectura colonial y de los inicios republicanos (foto col. del Arq. Ricardo Rodríguez Boades, extraída de la Página FB Maracay Forever)


No por otro motivo, tres significativos bienes urbanos, de interés histórico o arquitectónico, desaparecieron del patrimonio construido sobre la avenida Miranda: 

(a) la vieja casona donde se instaló en 1893 el Hospital de San José gracias a los esfuerzos y gestiones del padre Justo Vicente López Aveledo (http://www.agustinasrecoletas.net/jvla_biografia.html) y de la hoy Beata Madre María de San José (http://diocesisdemaracay.org.ve/portal/index.php/nuestro-obispo/articulos-de-monsenor/8-general/118-vida-y-obra-de-la-madre-maria-de-san-jose). Fue el primer centro asistencial en forma que tuvo la ciudad (Botello, op. cit.);                                


Casona donde funcionó el Hospital San José, en el cruce de la avenida Miranda con calle Sucre (imagen superior). El sitio se encuentra hoy ocupado por la sede del Ciclo Básico Aragua (imagen intermedia, tomada por PGHS en 2015), edificio que requiere una fuerte labor de mantenimiento, hecho que favorecería la apreciación de aspectos interesantes en su volumetría y en los detalles de sus fachadas, entre los cuales, el revestimiento con cerámica de diseño tridimensional, también utilizado, con colores diferentes, en otra edificación muy próxima (imagen inferior; foto de PGHS, 2015).


(b) la quinta Galavís, construida en 1917 y que fue residencia del general Félix Galavís, quien ocupó diversos cargos públicos durante la administración del general Juan Vicente Gómez (ídem). Señala Botello que en el inmueble también residió doña Dolores Amelia Núñez de Cáceres, con los hijos nacidos de su unión con el general Gómez, durante la construcción de su casa en la calle Santos Michelena cruce con Mariño (conocida hoy como casa de doña Dolores Amelia y afortunadamente ganada en 2006 para el patrimonio construido de la ciudad luego de una fuerte presión de la opinión pública en acción conjunta de la organización civil y la cámara municipal de Girardot). El mismo autor describe la quinta Galavís del siguiente modo: "Una casa de dos plantas, con el piso superior de madera y escalera de caracol, con ornamentaciones de yeso. Bonita construcción al estilo de las que caracterizan la urbanización El Paraíso de Caracas y que contrastaba con las vetustas residencias del centro de Maracay" (p. 212). Esta vivienda era la única obra en Maracay del ingeniero y arquitecto Alejandro Chataing (http://encontrarte.aporrea.org/145/personaje/), y se utilizó como hospital y como sede de la Unidad Sanitaria antes de ser derribada en la década de 1960;    

Imagen postrera de la quinta Galavís, en el cruce de la avenida Miranda con calle Mariño (foto superior). Su derribo dio paso al que fuera edificio sede del Banco Italo-Venezolano en Maracay (foto inferior; PGHS, 2006). A pesar del descuido, el interior de la planta baja de este edificio brinda una idea de la imagen de opulencia y fortaleza económica que en otros tiempos era requisito mostrar a la clientela.  Siendo aún adolescente y viviendo bastante cerca de allí, me encantaba plantarme frente a su puerta de dorado y brillante bronce para disfrutar la ceremonia cotidiana de su majestuosa apertura: automática, puntual y pausada, y desde arriba hacia abajo, hasta desaparecer en el piso solemnemente y sin rumor alguno: sin duda un intencionado y efectivo recurso comercial, fascinante al menos para ese muchacho de entonces.


y (c) la casa que perteneciera a don Alejandro González de Soto, que a fines del siglo XVIII se alzaba entre las calles Mariño y Soublette, y donde se hospedó Alejandro de Humboldt en febrero de 1800 (ibídem). Escribe Botello que en el siglo XX ..."construyó una hermosa residencia en ese sitio [hoy también desaparecida] don Antonio Pimentel, comerciante y hacendado yaracuyano, compadre doble del general Juan Vicente Gómez y amigo de toda su confianza" (p. 214).

Margen sur de la avenida Miranda entre las calles Mariño y Soublette, donde tiempo atrás estuviera ubicada la casa en la que se alojara Humboldt a principios del siglo XIX. Con excepción del edificio donde funcionara la Joyería Diana, hoy día esta margen no muestra edificaciones de interés alguno. La significación universal del sabio alemán que estuvo de visita en la ciudad y estudió sus alrededores merece al menos el rescate del sitio mediante la colocación de una placa conmemorativa por parte de la administración municipal, tal como acostumbra hacerse en numerosas ciudades del mundo (Foto PGHS, 2015).  


Entre las décadas de 1920 y 1990 funcionaron en la avenida Miranda cuatro salas de cine: Cine Tropical, Cine Principal, Cine Miranda y Cine Maracay. Salvo en el caso del cine Miranda [1], las edificaciones subsisten aunque muy intervenidas, y ninguna cumple hoy día su función originaria. Las correspondientes a los antiguos cines Tropical y Maracay conservan elementos de diseño y ornamentales característicos del Art Déco, estilo muy utilizado fuera y dentro del país para este tipo de edificaciones [2]. De estas, solo la del antiguo cine Tropical posee cierta garantía de permanencia a juzgar por los trabajos de renovación de sus fachadas (al menos con respeto mínimo a los rasgos déco de su fachada principal) como consecuencia de la orden gubernamental de mejoramiento del entorno del Teatro de la Ópera de Maracay, próximo a ser reinaugurado.

Edificio del antiguo Cine Principal en 1983 (imagen superior; foto extraída de la Página FB Maracay: Solo su pasado histórico, y subida por R. Peñuela), y en 2015 (imagen inferior; foto de PGHS). El lamentable empobrecimiento en el estilo y la estética de su fachada es un claro ejemplo de lo que debe evitarse respecto de las intervenciones permisadas por la municipalidad.


Edificio del antiguo Cine Maracay, actualmente objeto de uso indefinido, ostenta aún los hermosos remates déco en sus fachadas (Foto extraída de IPC 2006, op. cit.).


Edificio del antiguo Cine Tropical en tres aspectos de su historia. La foto en B/N ha sido extraída del la Página FB Maracay: Sólo su pasado histórico, y subida por F. Márquez; las fotos a color fueron tomadas por PGHS en 2009 y 2015, respectivamente.


Aparte del monumental conjunto de la Plaza Bolívar, de alto valor icónico para la ciudad, y al lado de la cual corre la avenida Miranda convertida en bulevar, se alzan sobre esta vía cuatro edificaciones con declaratoria de Monumento Histórico Nacional: el antiguo Hotel Jardín (G.O.V. 35.441, Nº04, del 15-4-1994); el Teatro de la Ópera de Maracay-TOM (G.O.V. 35.441, Nº04, del 15-4-1994); el antiguo Banco Agrícola y Pecuario, hoy sede de los Museos de Antropología e Historia del estado Aragua (G.O.V. 32.024, del 11 de julio de 1980) y el antiguo Cuartel Nacional (G.O.V. 35.441, Nº04, del 15-4-1994).

El antiguo Hotel Jardín fue inaugurado en 1930 y forma parte del conjunto de la Plaza Bolívar. Es obra del arquitecto Carlos Raúl Villanueva (http://www.actualidad-24.com/2010/07/carlos-raul-villanueva-obras-disenos-y_14.html), el mismo autor de la Plaza Bolívar, y ha sufrido importantes modificaciones a lo largo de casi sesenta años de uso como sede de la Gobernación del estado Aragua. En la actualidad es objeto de un proceso de intervención poco publicitada, lo cual no deja de ser inquietante. Su fachada principal, la que da frente a la avenida Miranda, fue apenas retocada en ocasión de la reapertura de la Plaza Bolívar, el 29 de diciembre de 2014. En dicha oportunidad, el gobernador de la entidad anunció la intención de reasignarle su función hotelera. Hasta ahora no están claros los alcances de su rehabilitación para tal efecto.

Vista del antiguo Hotel Jardín (¿hacia las décadas de 1930-1940?), cuando todavía ostentaba su fachada principal original sobre la avenida Miranda (foto extraída de la Página FB Maracay: Solo su pasado histórico, y subida por G. Valero en 2014).


El Teatro de la Ópera de Maracay (TOM) fue proyectado por Luis Malaussena, conjuntamente con Carlos Guinand Sandoz, y comenzado a construir en 1934. La obra fue paralizada a principios de 1936, luego del fallecimiento del general Juan Vicente Gómez el 17 de diciembre de 1935. Permaneció inconclusa hasta 1971, cuando se da inicio al trabajo de recuperación de la abandonada estructura y de su culminación bajo la responsabilidad del arquitecto Luis Manuel Trómpiz, para ser inaugurado oficialmente el 19 de marzo de 1973. En 2011 el TOM cerró sus puertas al público para ser sometido a un controvertido proceso de restauración. Luego de establecerse las correcciones y ajustes pertinentes a dicho proceso, se anuncia su esperada reapertura en fecha próxima.

Vista del Teatro de la Ópera de Maracay en proceso de restauración y próximo a su reapertura (foto PGHS, 28-04-2015).


La actual sede de los Museos de Antropología e Historia del estado Aragua, cuya porticada fachada sur abre hacia la avenida Miranda, fue construida entre 1928 y 1931 para funcionar como sede nacional de los entonces recién creados Banco Agrícola y Pecuario y Banco Obrero. El proyecto inicial estuvo a cargo de un equipo de arquitectos franceses (J. Lambert, G. Saake y P. Bailly), quienes proponían un estilo morisco en sus fachadas. Dicha propuesta fue simplificada por Carlos Raúl Villanueva para dar preferencia al predominio de líneas neoclásicas (Moreno, 1998). Se trata de una construcción más bien discreta, pero que, gracias a la incorporación de galerías exteriores en su diseño, representa en cambio (junto con el antiguo Hotel Jardín) un excelente ejemplo de adaptación de la arquitectura moderna local a las fuertes condiciones de radiación solar y de temperatura que caracterizan el clima de Maracay. Hoy en día el edificio parece esperar en vano el cumplimiento de las erráticas promesas de su restauración.
 
Vista de las fachadas sur y oeste de la sede de los Museos de Antropología e Historia del estado Aragua (foto extraída de la Página FB Maracay: Solo su pasado histórico, y subida por S. Labrador en 2014).


El antiguo Cuartel Nacional, que también muestra su fachada sur sobre la avenida, fue construido entre 1778 y 1779, pero a lo largo de su historia ha sufrido severas intervenciones que hacen dudar sobre la pertinencia de su temprana data. En relación a esto, escribe Botello (1980) que "este cuartel posiblemente fue derribado y sustituido por otro que a su vez sería reemplazado por el que construyó la administración del general Crespo años más tarde y que aún su estructura se alza desafiando el tiempo y desempeñando funciones civilistas como la de Gobernación del estado durante la administración gomecista, y sede de varios institutos educacionales de secundaria" (p.50). Para colmo, el inmueble  ha sido destinado a la actividad comercial, en razón de lo cual ha sido objeto de severas e inadecuadas intervenciones. De su antigua función militar da fe una garita que asoma sobre el callejón Girardot (fachada oeste), construida a fines del siglo XIX. [3]

Vistas de las fachadas oeste (sobre el callejón Girardot) -imagen superior-, y este y sur (sobre la calle Soublette y la avenida Miranda, respectivamente) -imagen inferior-, del antiguo Cuartel Nacional. El callejón Girardot, hasta hace poco ocupado por la economía informal, debería ser convertido en paso peatonal, a objeto de realzar y valorizar la visual más interesante de esta edificación, y de reivindicar de este modo el maltratado monumento (fotos extraídas de IPC 2006, op. cit.).

 
Merece hacer mención de una edificación más, posible de apreciar también en el trayecto de la avenida Miranda hacia el oeste de la ciudad: el Grupo Escolar República de México (fachada sur). Esta edificación forma parte del conjunto de grupos escolares proyectados por Luis Malaussena en diversas poblaciones de Venezuela, producto de un interesante y ambicioso proyecto impulsado por el gobierno del general Isaías Medina Angarita (http://www.biografiasyvidas.com/biografia/m/medina_angarita.htm), enfocado en una especial atención a la educación primaria, en la primera mitad de la década de 1940. La actitud ante el diseño de estos grupos escolares ha sido catalogada de académica, en virtud de la cual sus elementos compositivos (aulas, viviendas para director y directora, auditorio, comedor, servicios y patios) se organizan como un todo unitario según normas o leyes invariables, entre las cuales está la axialidad (Hernández de Lasala, 1990). Añade esta autora que la apariencia exterior fluctuaba en cambio entre el estilo neocolonial -que identificó todos los grupos del interior del país (incluyendo por tanto a este construido en Maracay)-, y el Art Déco, estilo presente en mayor o menor grado en aquellos edificados en Caracas.

Grupo Escolar República de México en Maracay: imagen superior, dibujo isométrico en sentido SE-NO (la avenida Miranda es la que corre al extremo izquierdo de la imagen); imagen intermedia, detalle de la fachada principal (fachada este, sobre la calle Vargas), e imagen inferior, vista aérea (en sentido O-E). Fotos de Nelson Garrido, extraídas de Hernández de Lasala, op. cit.


NOTAS

[1] El cine Miranda funcionó en la avenida Miranda (cruce con calle Vargas) entre 1927 y 1952, bajo la administración de Manases E. Capriles (González y Landaeta, 1998). Al respecto, señalan las autoras lo siguiente:

"Este cine era uno de los amplios en su estilo, tenía un área de construcción aproximada de dos mil metros cuadradros. En la fachada de la casa se erigían las dos taquillas, una para preferencia y la otra para galería. Estas dos áreas se encontraban divididas por una reja estilo barroco, adosadas a pequeñas columnas. La preferencia se situaba debajo de la parte techada, teniendo una capacidad para 400 personas, y el área de galería con capacidad para 500 personas. Encima del techo se encontraba ubicada la sala de proyección, a la cual se tenía acceso a través de una escalera de metal muy inclinada. Los proyeccionistas eran Arrieta y su ayudante José Varela. Las proyecciones que se solían pasar eran del cine parlante de sello hollywoodense, y también francesas, mexicanas, argentinas y otras producciones internacionales de la época. Actualmente en este terreno existen dos establecimientos comerciales" (pp. 71 y 72).


[2] Los cines Tropical y Maracay han sido incluidos en el Primer Censo del Patrimonio Cultural Venezolano, en razón de lo cual se encuentran amparados por la Providencia Administrativa 012/05 (resolución Nº 004 del 09-04-2003, publicada en la G.O.R.B.V. Nº 37 del 08-05-2003)  

[3] Botello (2007, op. cit.) hace mención de este vestigio arquitectónico del siguiente modo: "A quien escribe estas notas correspondió impartir clases en un aula del liceo Valentín Espinal ubicada exactamente en el sitio donde estaba emplazada la garita, de la cual ya no quedaba escalera sino la demarcación de la estructura sobre los gruesos muros de lo que fue Cuartel Nacional hasta la década del cuarenta del siglo XX" (p.147). En la misma página de su obra, Botello se refiere al callejón Girardot como una curiosidad en la topografía maracayera, ya que rompe el trazado colonial de cuadras de 100 metros y manzanas perfectamente delimitadas como consecuencia de una resolución del Ministerio de Guerra y Marina (20 de diciembre de 1893), el cual dispuso el desalojo y derribo de las casas adyacentes al cuartel en procura de su aislamiento con fines de seguridad.


FUENTES

Avenida Miranda de Maracay despejada de trabajadores informales. (2015, Agosto 31). El Aragüeño. Disponible: http://elaragueno.com.ve/avenida-miranda-de-maracay-despejada-de-trabajadores-informales/

Botello, O. (1980). Maracay: Noticias del viejo valle. Maracay: Publicaciones del Concejo Municipal del Distrito Girardot.

Botello, O. (2007). Toponimia antigua de Maracay: Calles, plazas, esquinas, casas, sitios. Maracay: Publicaciones del Concejo Municipal de Girardot.

FERIMAR- Ferias y fiestas de Maracay. (2002). Plaza de Toros César Girón Maestranza de Maracay: 70 años (1933-2003). Maracay; Alcaldía del Municipio Girardot.

González, P. y Landaeta, B. (1998). El espectáculo cinematográfico en la ciudad de Maracay: 1927-1935. Trabajo de Grado presentado para optar al título de Licenciado en Artes Mención Cine (Julio de 1988). Caracas: Universidad Central de Venezuela

Hernández de Lasala, S. (1990). Malaussena: Arquitectura académica en la Venezuela moderna. Caracas: Fundación Pampero.

Instituto del Patrimonio Cultural-IPC. (2006). Municipios Girardot y Francisco Linares Alcántara, estado Aragua: Catálogo del Patrimonio Cultural Venezolano. Región Centro Oriente: AR 03-17. Caracas: IPC.

Moreno, J. (1998). Monumentos Históricos Nacionales. Caracas: Instituto del Patrimonio Cultural. Serie Inventarios. Monumentos Históricos Nacionales, 1.

domingo, 16 de agosto de 2015

Cementerio La Primavera de Maracay: Símbolos religiosos y societales

                                                                           
                                                              En el año centenario de su inauguración


Además del catolicismo, otras manifestaciones de fe y corrientes de pensamiento tienen cabida en La Primavera, y es posible presumir la pertenencia de una persona difunta a una religión o sociedad determinadas mediante signos, símbolos y alegorías característicos de éstas. Conviene advertir que no siempre la relación símbolo-pertenencia es simple y directa. A veces sólo es posible adelantar conjeturas al respecto mediante indicios –por lo demás disímiles y de insuficiente consistencia- como el apellido del difunto o difunta, el idioma utilizado en la lápida, o la cercanía a sepulturas con características similares en un lugar específico del cementerio. Este tercer aspecto deja por cierto sobre el tapete un interesante tema de investigación sobre eventuales tendencias de apartamiento, bien sea por parte de la administración del cementerio, bien por parte de las instituciones de pertenencia de la persona fallecida, o bien por parte de esta última, en virtud de una previa disposición expresa y voluntaria.




La lápida en la cruz a la cabecera de la sepultura de H.W. Mc Cluskey, ya comentada en la entrada del 02 de abril de 2015 (Arte funeraria. La colección de obras iconográficas: Cruz y crucifijo II), muestra la inscripción: “H. W. Mc. CLUSKEY / BORN ROCHESTER N.Y. / 16-3-1890 / DIED-11-6-1953”. [1]




Próxima a esta sepultura se encuentra la tumba de Hubert Herich, en cuya lápida hay grabada una cruz y la inscripción: “HIER RUHT IN GOTTES / HAND MEIN LIEBER SOHN / UND BRUDER / HUBERT HERICH / GEB. 15.9.1936 / GEST. 6.6.1954 / RUHE SANFT! / MUTTER UND / GESCHWISTER”.[2] 




Sin dejar de considerar la contemporaneidad de las fechas de deceso de ambos difuntos como causa probable de coincidencia en el sector de enterramiento, los apellidos, los idiomas utilizados y la presencia de una cruz en lugar de un crucifijo hacen pensar en que los mismos podrían haber profesado el cristianismo protestante.



Más evidente es sin duda la presencia de la cruz de ocho brazos en algunas sepulturas, lo cual denota la pertenencia de las personas fallecidas a la iglesia ortodoxa. Sobre este tipo de cruz y su significado, la organización El Arca de Noé (La cruz ortodoxa, s.f., p. s/n) informa lo siguiente:




        La más difundida en la Ortodoxia es la cruz de ocho brazos, que recibe también el nombre de crucifijo. Sobre el eje central (vertical) se encuentran tres travesaños horizontales. El mediano es grande, para las manos del Cristo crucificado. El travesaño horizontal superior recuerda la tablilla con la inscripción “Jesús Nazareno, Rey de los Judíos”…. En la tradición ortodoxa, los pies de Cristo no están atravesados por un solo clavo, como en la católica, sino con dos clavos: uno por cada pie…. El travesaño horizontal inferior es para los pies del Crucificado. Uno de sus extremos está un poco alzado: muestra el cielo, hacia el cual se dirigió el Buen Ladrón crucificado junto a Cristo. El otro extremo, en cambio, se dirige hacia abajo: hacia el infierno, el lugar destinado al otro ladrón, que no se arrepintió.

En La Primavera, la imagen de la cruz ortodoxa se ha encontrado en herrería artística de soldadura, en cemento o en granito artificial como la que preside la sepultura de Miguel Kudrin (+30-07-1964) y Jegor Reprinzew (+09-09-1979).





La estrella de seis puntas (hexagrama) o Estrella de David constituye por su parte el símbolo del judaísmo más conocido y difundido, aun cuando no es consustancial con dicha fe como lo son el candelabro de siete brazos (menorah), el León de Judá, el cuerno de carnero (shofar) y las ramas de palma (lulav). El portal de la organización Iglesia de Dios-Israelita informa sobre su particular evolución hasta llegar a convertirse en el símbolo de la nación judía; pero al propósito de este estudio, interesa por lo pronto destacar lo siguiente:

Aunque actualmente es el más común y universalmente reconocido símbolo del judaísmo y la identidad judía, tanto dentro como fuera de la comunidad judía, solo ha logrado esta posición en los últimos doscientos años…. Durante la Emancipación, los judíos necesitaron un símbolo del judaísmo equivalente a la cruz, el símbolo universal de la cristiandad…. La Estrella de David satisfizo al Sionismo: era un símbolo que había alcanzado amplia circulación entre las comunidades judías pero al mismo tiempo no provocaba asociaciones religiosas definidas. Los no judíos la consideraron representación no solo de la corriente sionista en el judaísmo, sino también del judaísmo como un todo (La Estrella de David, s.f., p. s/n).


En la Primavera, la Estrella de David se observa con frecuencia sobre las tumbas ubicadas -salvo casos excepcionales-[3] en los dos apartamientos judíos que se localizan en este cementerio, los cuales fueron ya descritos en las entradas del 06 de septiembre de 2011, del 02 de octubre de 2011 y del 10 de octubre de 2011 (Apartamientos judíos en el cementerio “La Primavera” de Maracay I, II y III, respectivamente). También se encuentra emplazado el hexagrama en sitios visibles de dichos apartamientos, como las puertas de acceso de ambos y el techo del pórtico del más reciente, evidenciando la religión a la cual están adscritos.







También se ha encontrado en La Primavera monumentos con símbolos y alegorías característicos de ciertas sociedades o instituciones de corrientes de pensamiento como la masonería y el espiritismo, las cuales, en algún momento de su historia, han sido estigmatizadas por la iglesia católica (Rivero, s.f), con prohibición expresa a los católicos de practicarlas, e incluso de enterrar a sus seguidores en cementerios de esta religión. 


La presencia del sello distintivo de la Escuela Magnético-Espiritual de la Comuna Universal en las estelas que encabezan las tumbas de Lucrecia Guevara, fallecida en 1970 y de José Robles (fallecido en 1974), indica la probable adhesión de estas personas a los principios de dicha institución.




La Escuela Magnético-Espiritual de la Comuna Universal fue fundada el 20 de septiembre de 1911 en Buenos Aires (Argentina) por el vasco Joaquín Trincado y llegó a tener mucho éxito en México y en otros países de Latinoamérica. Según su propio fundador, esta institución no tiene credo político ni nacionalidad particular. Es de doctrina universal y por tanto antirreligiosa. Aunque respeta las constituciones de Estado, se opone a todo lo que coarte la “verdadera libertad” de hombres y pensamientos. Es iconoclasta y no requiere templos ni ritos para adorar al “Creador”. Su objetivo es “fraternizar a la humanidad en la Comuna de Amor y Ley” (Escuela Magnético-Espiritual de la Comuna Universal, 2006, p. s/n).



Con mayor frecuencia es posible encontrar monumentos funerarios que ostentan claramente signos, símbolos o alegorías propios de la masonería. Otros apenas muestran indicios que, por lo general, no llegan a constituir evidencia suficiente para asegurar una posible adhesión del difunto o difunta a esta doctrina, denominada también Francmasonería. Esta sociedad es definida como una “Institución filantrópica, filosófica y progresiva que tiene por objeto el ejercicio de la beneficencia, el estudio de la Moral Universal, el análisis de las ciencias y la práctica de todas las Virtudes” (Ferriz Olivares, 1963, p. 17). Se proclama como no religiosa ni política; respeta las creencias particulares y admite todas las formas de pensamiento, de manera que es posible encontrar dentro de la masonería judíos, católicos o evangélicos (Mercader, 2008).


La tumba donde yacen los restos de Juan Antonio Angulo Paúl (fallecido en 1961) tiene por cabecera una columna truncada, elemento arquitectónico por excelencia, cuyo contenido simbólico ya ha sido comentado, y que, por sí solo, no tendría por qué revelar la membresía masónica del difunto (ver entrada del 30-05-2015: Arte Funeraria: Otras Representaciones Alegóricas, Sígnicas y Simbólicas). La lápida, en cambio, revela sin duda la profesión de la masonería por parte del mencionado difunto, tanto por el contenido expreso del texto como por el uso de los tres puntos en ángulo recto (.:) característicos en la grafía de dicha sociedad: "AL.: G.: D.: C.: A.: D.: U.:/ LA R.: L.: S.:/ DIGNIDAD HUMANA 149/ AL D[?].: H.: JUAN ANTONIO/ ANGULO/ PAUL/ MASON/ PROFESOR EJEMPLAR/ *16-3-1907/ +1-3-1961". Mercader indica que este símbolo representa la perfección absoluta (Dios u Orden Superior del Universo) y encierra dos tríos de conceptos: (a) libertad, igualdad y fraternidad, y (b) amor, voluntad e inteligencia.




Mercader señala además el pavimento ajedrezado, o disposición alternada de baldosas blancas y negras, como el símbolo masónico más utilizado en el Cementerio Judío de Coro, objeto de su análisis, y lo vincula a la objetividad, a la interacción de energías opuestas y a las coordenadas que establecen el encuadre del mundo y de las cosas que éste incluye.


En La Primavera también se observa monumentos diversos revestidos con baldosas a dos colores dispuestas en forma alternada. A veces el azul o el verde sustituyen el negro, lo que hace pensar en la posibilidad de que algunos pavimentos ajedrezados tengan fines meramente decorativos, incluyendo casos en los que sea el negro el color presente. Por tal razón conviene manejar con cautela el ajedrezado como símbolo, al menos en lo que respecta al cementerio maracayero. En tal sentido, se reitera la conveniencia de considerar otros indicios, patentes o no, que permitan señalar con cierto fundamento la posibilidad de que la presencia de un pavimento ajedrezado en un monumento determinado esté relacionada con la masonería. Algunos de esos indicios están vinculados a nociones simbólicas características de dicha institución, como el templo de Salomón, la piedra bruta y el Logos creativo. El Logos creativo se relaciona con la placa pectoral llevada por los altos sacerdotes de Israel (tres piezas ajedrezadas de 9, 16 y 25 cuadros respectivamente), así como con el número 144,  valor asociado a su vez con Dios y la eternidad (Ferriz Olivares, op. cit.). Del número 144 deriva, por sumatoria de sus componentes, el número 9, “cifra de la generación, de la simiente y de la reencarnación” (ídem, p. 85).


La plataforma del coronel Alfredo Gámez (fallecido en 1943) conserva un pavimento ajedrezado sólo en su mitad occidental. Sin embargo, considerando el tamaño de las baldosas originales (0,15 x 0,15 m.), así como el área total de la plataforma, se ha podido determinar que este monumento contó con un pavimento de 144 baldosas.



Si a este resultado –que por lo demás podría ser casual- se agrega el hecho de que la plataforma tiene por cabecera una columna trunca (elemento también presente sobre la ya comentada sepultura del masón Juan Angulo Paúl), cabe la posibilidad de que al menos una de las personas que allí yacen habría profesado la masonería.



La simbología del templo de Salomón se observa de manera evidente en la tumba de los hermanos Néstor y Héctor Arias Anexi, fallecidos jóvenes y probablemente en forma trágica, en 1932 y 1933, respectivamente. Esta obra, de creación original y realizada en piedra artificial, consiste en dos pilares paralelos que sostienen una enorme hélice de avión. El pilar de la izquierda (occidental) lleva grabada la letra “J”, mientras que el pilar de la derecha (oriental) ostenta la letra “B”.



Sobre el simbolismo del Templo, en Ferriz Olivares también puede leerse:

        Dice la Biblia que Hiram fabricó dos columnas en bronce (I Reyes VII-15): “Él levantó las columnas en el pórtico del Templo, y cuando hubo levantado la columna de la derecha la llamó Jakin, después levantó la columna de la izquierda y la llamó Boaz” (VII-21)…. Esas dos columnas están colocadas a la entrada del templo masónico. En una [columna de la Luna, polo negativo, Filosofía, Iniciación oriental] está inscrita la letra B, en la otra [columna del Sol, polo positivo, Ciencia, enseñanza Occidental] la letra J; la de la izquierda corresponde al pasivo y la de la derecha al activo, es el mundo de la dualidad; en cuanto al altar que ocupa el fondo del templo representa el Principio, o mejor, la Unidad Principal (p. 161).

A ello agrega Arola (1986) que “al entrar en el templo se consuma la unión de los dos contrarios y por lo tanto el hombre se vuelve completo, vuelve al origen, al andrógino” (p. 124).




Otro monumento (s.i., s.f), muestra el mismo motivo del templo de Salomón, aunque en una versión diferente: dos columnas paralelas en la cabecera, sin inscripción alguna ni diferencias aparentes, sostienen cada cual una esfera. Según el simbolismo masónico, dichas esferas "contenían todos los mapas y cartas de las esferas celeste y terrestre y los archivos, constituciones y secretos de la Masonería” (Figueroa, Albariño, Gutiérrez, Goldin y Pagés, 2006, p. 108). Este monumento presenta además un pavimento ajedrezado de 36 baldosas, valor numérico cuyos componentes suman 9 (3 + 6).




En el apartamiento judío más antiguo en La Primavera es en tanto posible observar dos tumbas -de las cuales se muestra la de Salomón Tremboula- con pavimento ajedrezado de 96 cuadros, valor cuyos componentes suman 6 (9 + 6 = 15 : 1 + 5 = 6).


No parece conveniente adelantar lucubraciones numerológicas al respecto: si hubiera que buscar una explicación a la presencia del pavimento ajedrezado en estas tumbas -y en ausencia de indicios más concretos que sugieran una filiación masónica- baste por ahora pensar en una posible alusión a la placa pectoral de los altos sacerdotes de Israel, de la cual se ha hecho mención en párrafos anteriores.

Del mismo modo debe reportarse la presencia en el cementerio de otros varios monumentos funerarios con pavimento ajedrezado en blanco y negro que no cumplen con la sumatoria de 9, número que, por lo demás, necesario es recalcarlo, no deja de ser hipotético en su condición de probable indicador de membresía masónica. Por otra parte, aun cuando no se perciba en tales monumentos ningún otro indicio que sugiera pertenencia a la masonería, tampoco puede descartarse del todo dicha posibilidad, lo cual deja abierto otro tema de interés investigativo.




Son también frecuentes en este cementerio los monumentos que ostentan la figura del avión, lo cual resulta lógico por ser la capital aragüeña la cuna de la aviación militar en Venezuela y la sede de la Escuela de Aviación Militar, fundada en 1920. Esta figura se manifiesta en forma variada, unas veces en pleno vuelo pero en trance fatal, otras veces posada estática sobre tierra, y otras sólo de manera sugerida mediante la presencia de una hélice. En todos los casos se relaciona con la muerte trágica y temprana. La figura del avión en trance fatal se observa en varias lápidas, y entre ellas es ilustrativa la correspondiente a la sepultura de Edgar Medina Briceño (fallecido en 1944), en la cual es mostrada la dramática imagen de una aeronave en llamas impactando en tierra.




En las estelas funerarias de los hermanos Arias Anexi (ya comentada en párrafos anteriores) y del capitán Jesús Zafrané se recurre a la imagen de una hélice (la parte por el todo) para hacer referencia a la causa de muerte dentro del discurso figurativo que dichas estelas pretenden comunicar. La evidencia de tal causa no es sin embargo soslayada desde que dicho componente es sostenido en la cúspide del monumento bien mediante un par de pilares, bien mediante una pareja de plañideras.



La escultura de un avión a pequeña escala (0,53 m. x 1,00 m. x 0.85 m.) sobre un pedestal de 1,20 m. de altura sirve por su parte de cabecera a la tumba del sargento Juan Sifontes Hernández, fallecido trágicamente a los diecinueve años de edad en 1950.


Elaborada en cemento armado y hierro e intervenida con pintura blanca y negra, esta obra, a diferencia de otras figuras de avión registradas en La Primavera, parece aludir más a la profesión del difunto que a la causa de su muerte, indicada de manera expresa en el epitafio sobre la lápida que descansa al pie del pedestal:  “SARGENTO/ TÉCNICO DE/ AVIACIÓN/ JUAN SIFONTES/ HERNÁNDEZ/ NACIO EN RIO/ CHICO/ EL 18-11-30/ Y MURIO TRAGI/ CAMENTE EN/ MARACAY EL/ 21-3-50 RDO DE/ SUS PADRES/ Y DE SU NOVIA”.







Se ha registrado en este cementerio contadas sepulturas con signos árabes o chinos que denotan al menos la pertenencia de los difuntos correspondientes a cada una de esas colonias. 








Solo en el caso de los signos árabes ha sido posible hallar indicios que remiten a la pertenencia de los difuntos a una fe específica, en este caso al Islam. Los sencillos túmulos en concreto de Afaf M. Atiyah (+ 21-09-1968) y de Abdul Yabbar A. Ismal (1976?) son expresión de los preceptos de esta religión, que desaprueban la construcción de tumbas monumentales y prohíben el uso de imágenes. Pero también, y sobre todo, la primera línea del texto en árabe sobre las paredes de estos túmulos recita el verso inicial del pasaje de la apertura del Corán o Libro Sagrado islámico: “En el nombre de Dios, Clemente, Misericordioso” (Los Funerales en el Islam, s.f., p. s/n).



NOTAS

[1] Todas las fotografías han sido tomadas por P. Hernández entre 2009 y 2011. 

[2] "Aquí descansa en las manos del Señor mi querido hijo y hermano Hubert Herich, nacido el 15-09-1936, fallecido el 06-06-1954. ¡Descansa en paz! Mamá y hermanas".

[3] La sepultura de David Lope Capriles López, fallecido el 12-04-1978, muestra la Estrella de David en la estela situada a la cabecera, y se encuentra fuera de los apartamientos.






FUENTES

Arola, R. (1986). Simbolismo del templo. Barcelona, España: Obelisco

La Cruz Ortodoxa. (s.f.). En El Arca de Nohé [Página Web en línea].   Disponible: http://www.elarcadenoe.org/ortodoxia/ortodoxo3.htm 

Escuela Magnético-Espiritual de la Comuna Universal. (2006). [Página Web en línea]. Disponible: http://members.tripod.com/catedra_virtual/  

La Estrella de David: (Magen David, Escudo de David). (s.f.).   En Iglesia de Dios (Israelita) [Página Web en línea]. Disponible: http://www.iglesiadedios-israelita.org/Estrella-David.html 

Ferriz Olivares, D. (Comp.). (1963). Libro negro de la francmasonería por el Muy Ilustre y Sublime   Gran Maestre Dr. Serge Raynaud de La FerriereCaracas: Gran Fraternidad Universal.

Figueroa, D., Albariño, J., Gutiérrez, P., Goldin, A. L. y Pagés, A. (2006). La masonería y la muerte: El simbolismo masónico de los cementerios. Acervo [Revista en línea], 5(1), 99-112. Disponible: http://www.acervohistoricozulia.com/descargas/acervo_rev1-vol5.pdf

Los Funerales en el Islam. (s.f.). [Libro en Línea]. Disponible: http://www.islamerica.org.ar/dofune1.html 

Mercader, A. (2008). El simbolismo masónico en el Cementerio judío de Coro. Heurística [Revista en línea], 9. Disponible: www.saber.ula.ve/bitstream/123456789/21104/2/artículo7.pdf+El+simbolismo+mas%C3%B3nico+en+el+Cementerio+jud%C3%ADo+de+Coro&hl=es&gl=ve&pid=bl&srcid=ADGEESjysNeNUGoWMV6T5ux9fFD2-79oNAHOW1TuRfppjcrMvkkUhOjVbvyiyN70y2Y3qg1EHGBgbNvU&sig=AHIEtbQUK5xEdfROqGztgLafWRQtiMLdQ

Rivero, J. (s.f.). La Masonería. En Siervas de los Corazones Traspasados de Jesús y  María [Página   Web en línea]. Disponible: www.apologetica.org/masoneria_iglesia.htm


ACTUALIZACIÓN INFORMATIVA

Pérez Ramírez, A. (2016, Noviembre 26). El último vuelo de Carlos Meyer Baldó se precipitó a tierra en Las Delicias. CiudadMcy [Versión digital]. Disponible:  http://ciudadmcy.info.ve/index.php/aragua-2/18612-el-ultimo-vuelo-de-carlos-meyer-baldo-se-precipito-a-tierra-en-las-delicias

Foto extraída de CiudadMcy, 26-11-2016.

domingo, 2 de agosto de 2015

Los pininos de Venezuela en la valoración y gestión de sus cementerios patrimoniales



Logo de la Red Latinoamericana de Valoración y Gestión de Cementerios Patrimoniales (Extraído del Blog redcementeriospatrimoniales, 29 de julio 2015).



El pasado 29 de julio, la Red Iberoamericana de Valoración y Gestión de Cementerios Patrimoniales y la Red Peruana de Valoración y Gestion de Cementerios Patrimoniales hicieron público el listado de ponentes y resúmenes admitidos para el XVI Encuentro Iberoamericano de Valoración y Gestión de Cementerios Patrimoniales, a celebrarse en Lima (Perú) entre el 29 y 31 de octubre de 2015 y dedicado al tema Patrimonio Funerario, rutas e itinerarios turísticos.

Son 119 las ponencias aceptadas, procedentes de 14 países de América Latina y El Caribe, así como de Estados Unidos, España y Francia.

Si acaso hubiese sorpresas respecto de los países postulantes y del número de ponencias presentadas por cada uno de ellos, tendría que mencionar la baja representación relativa de Brasil (8 resúmenes admitidos), en contraposición con una significativamente mayor por parte de Chile (12 resúmenes). Por lo demás, nada raro encontrar la posición destacada de Argentina, con 21 resúmenes admitidos, de Colombia y México con 19, y de Perú con 15. Otra sorpresa, y por cierto grata, es constatar que prácticamente la mitad de las ponencias versan, con bastante certeza según lo que puede deducirse de los títulos, sobre cementerios provinciales, hecho que representa una reivindicación frente a la inveterada costumbre de priorizar las capitalidades.

Los títulos de los trabajos constituyen por ahora la única pista de su probable contenido, y al menos el 70 % de ellos muestran la concreción suficiente como para ubicar su asunto dentro de una disciplina específica o de un grupo de disciplinas o temas afines. En este sentido, la oferta es variada: Urbanismo, arquitectura y arte: 17 resúmenes; Valoración patrimonial: 14;  Programas, proyectos y propuestas: 11; Historia 10; Costumbres funerarias: 06; Etnología, antropología y arqueología: 05; Personajes: 05 y un menudeo de otros temas que incluyen Gestión cultural, Turismo, Museología y Educación. Da por otra parte la impresión, siempre a la luz que ofrecen los títulos, de que un tercio de las ponencias admitidas se decantarán por el ensayo, donde la reflexión y el análisis literario habrían de jugar un papel relevante.


Satisface encontrar en el listado tres ponencias aportadas por Venezuela. Los cementerios no son todavía en este país suficientemente atractivos como tema de investigación y análisis; pero por algo se empieza y ya es por lo pronto suficiente [1].

También agrada saber que se adelanta una labor de rescate, por voluntad de la administración regional y con la participación del Instituto del Patrimonio Cultural (IPC) y la Universidad Central de Venezuela (UCV), de un significativo cementerio tradicional que sufrió severos daños con el deslave de La Guaira (estado Vargas) en 1999: el Cementerio de Los Extranjeros. Un reciente artículo de prensa nos adelanta aspectos sobre este trabajo, propuesto para efectos del encuentro bajo el título Rescate arqueológico del cementerio de los Extranjeros en el estado Vargas- Venezuela, con la autoría de Isabel de Jesús Pereira y Dinorah Cruz :

Cementerio de Los Extranjeros: Un vistazo a la historia en siglos XIX y XX. En: El Universal (2015, Julio 30). Disponible: http://www.eluniversal.com/caracas/150730/cementerio-de-los-extranjeros-un-vistazo-a-la-historia-en-siglos-xix-y


Más complicado resulta deducir los objetivos y alcances de otra de las ponencias postuladas por Venezuela, titulada Puesta en valor del patrimonio funerario del Municipio Independencia del estado Yaracuy, y cuya autora es Betty González. ¿Se tratará acaso de una propuesta inicial o será por ventura la exposición de resultados de un proyecto ya desarrollado? Habrá que esperar, pero ya es gran cosa que se haya prestado atención a este bien cultural aun cuando no aparece reseñado en el catálogo del municipio correspondiente (IPC, 2008).


Otros cementerios tradicionales del país esperan también su oportunidad. Entre ellos el casi centenario cementerio La Primavera de Maracay (estado Aragua, Venezuela), que hoy día acusa un lamentable estado de descuido a pesar de estar incluido en el catálogo del patrimonio cultural del municipio Girardot (IPC, 2006) y a despecho de la promesa electoral que hiciera en 2008 el actual Alcalde, Pedro Bastidas:

"Rescataremos la idea de convertir el cementerio 'La Primavera' (cementerio viejo) en un gran parque, revitalizando la zona, incrementando el valor de las propiedades aledañas, dando paso a la ampliación de la avenida Mariño, construyendo un edificio de altura para la instalación de cofres. De esta forma rescataremos 144.000 m2 para áreas de esparcimiento" (Alcaldía del Municipio Girardot, 2008; diapositiva 16).

Amanece, pero aún no vemos...



NOTAS

[1] En honor a la verdad, y aunque no con la difusión deseable, en Venezuela los cementerios han sido abordados en oportunidades anteriores como objeto de estudio (con mayor o menor profundidad) por autores diversos. Menciono aquí algunos trabajos (artículos incluidos) que conozco o que han sido citados en publicaciones que he leído:

     Botello, O. (2007). Los cementerios de la ciudad. Toponimia antigua de Maracay: calles, plazas, esquinas, casas, sitios. Maracay: Concejo Municipal de Girardot, pp. 100-106. [Texto revisado y ampliado a partir del publicado en 1980 por el mismo autor, con el título "Los cementerios de Maracay", en la obra Maracay: Noticias del Viejo Valle (Publicaciones del Concejo Municipal del Distrito Girardot, pp. 363-366).

     Caraballo Perichi, C. (2005). El cementerio tradicional: Un patrimonio de muerte lenta [Artículo en línea]. Disponible: http://www.manizales.unal.edu.co/modules/ununesco/admin/archivos/elcementeriotradicional.pdf

     Cobos, E. (2009). Una polémica higienista y los cementerios de Caracas en el primer guzmanato, 1870-1877. CONHISREMI [Revista en línea], 5(1). Disponible: http://conhisremi.iuttol.edu.ve/

     Cobos, E. (2009). La muerte y su dominio: El Cementerio General del Sur en el guzmanato, 1876-1887.Caracas: Fundación Centro Nacional de Historia. [Esta publicación recoge el artículo anterior y reseña otros trabajos relacionados con cementerios en Venezuela y que aun no he tenido la oportunidad de leer].

     Da Antonio, F. (1984). Un siglo de escultura inédita en el Valle de Caracas, 1884-1984 [Catálogo]. Caracas: Museo de Arte Contemporáneo de Caracas.

     De Lima, B. (2005). Dolor y amor, ángeles y plañideras: Cementerio judío de Coro. Apuntes [Revista en línea]., 18(1-2), 56-69. Disponible: http://revistas.javeriana.edu.co/sitio/apuntes/sccs/tabla_contenido.php?id_revista=30

     Elschnig, H.D. (2000). Cementerios en Venezuela: Los camposantos de los extranjeros del siglo XIX y los antiguos cementerios en Caracas y el litoral. Caracas: Tipografía Cervantes.

     Estados Unidos de Venezuela. Estado Zulia, Distrito Maracaibo. Ordenanza sobre cementerios. Maracaibo: Imprenta "Nacional", 1927.

     Fernández, J. Tres Ánimas Merideñas. Mérida: Formas Gráficas Quintero, 1999.

     Landaeta Rosales, M. Los cementerios de Caracas. 2 ed. Caracas: Fundarte, 1994. (Col. Rescate; 14).

     León, N. El Arte fúnebre como representación del espacio sagrado en el Cementerio de El Espejo. Memoria de grado para optar al título de licenciado en Letras. Mérida: Universidad de los Andes. Facultad de Humanidades y Educación. Escuela de Letras. Departamento de Historia del Arte, 2006. 

     Medina Rodríguez, L. La sección 17 cementerios del Archivo Arquidiocesano de Mérida-AAM 1788-1932. Mérida: Universidad de Los Andes. Facultad de Humanidades y Educación. Escuela de Historia. 2006.

     Hernández S., P. (2010). Hacia la puesta en valor del cementerio La Primavera de Maracay (estado Aragua): Aportes desde una perspectiva museológica. [Trabajo presentado como requisito parcial para optar al Grado de Magister en Museología]. Coro: Universidad Nacional Experimental "Francisco de Miranda"-UNEFM.

     Mercader, A. (2008). El simbolismo masónico en el cementerio judío de Coro. Heurística [Revista en línea], 9. Disponible: www.saber.ula.ve/bitstream/123456789/21104/2/articulo7.pdf+El+simbolismo+mas%C3%B3nico+en+el+Cementerio+jud%C3%ADo+de+Coro&hl=es&gl=ve&pid=bl&srcid=ADGEESjysNeNUGoWMV6Tux9fFD2-79oNAHOW1TuRfppjcrMvkkUhOjVbvyiyN70y2Y3qg1EHGBgbNvU&sig=AHIEtbQUK5xEdfROqGztgLafWRQtiMLdQ

     Morales Manzur., J.C. (Coord). (2005). Proyecto: Expediente Cementerio El Cuadrado. [Resumen de investigación en línea]. Disponible: http://www.acervohistoricozulia.com/descargas/01-expedientecementerio.pdf.

     Silva Contreras, M.(2005). Hierro fundido en plazas y cementerios del siglo XIX: Caracas y Valencia entre incontables ciudades. Apuntes [Revista en línea], 18(1-2), 90-105. Disponible: http://revistas.javeriana.edu.co/sitio/apuntes/sccs/tabla_contenido.php?id_revista=30

     Velasco, F. (2011). El cementerio El Espejo como documento histórico para el estudio de la ciudad de Mérida (1900-1950). Mérida, estado Mérida, Venezuela): Universidad de Los Andes (ULA).


FUENTES

Alcaldía del Municipio Girardot. (2008). Plan de Gobierno [Presentación en base electrónica]. Disponible: http://www.alcaldiagirardot.gov.ve/ [Consulta: 2009, Octubre 17].

Asociación Venezolana de Noticias-AVN. (2015, Marzo 04). Iniciarán excavación arqueológica en el cementerio de Loa Extranjeros de La Guaira. AVN. Disponible: http://www.avn.info.ve/contenido/iniciar%C3%A1n-excavaci%C3%B3n-arqueol%C3%B3gica-cementerio-extranjeros-guaira

Bernal, D. (2015, Julio 29). XVI Encuentro Iberoamericano de Valoración y Gestión de Cementerios Patrimoniales: Patrimonios Funerarios, rutas e itinerarios turísticos. Circular 002, 29 de julio de 2015. Disponible: http://es.scribd.com/doc/273008461/Circular-002-Ponentes-y-Resumenes-Aceptados-XVI-Encuentro-Iberoamericano-de-Cementerios-Patrimoniales

Circular 002. Ponentes y resúmenes aceptados. XVI Encuentro Iberoamericano de Cementerios Pastrimoniales (2015, Julio 29). Disponible: http://redcementeriospatrimoniales.blogspot.com/2015/07/circular-002-ponentes-y-resumenes.html.

Finol, J.E y Fernández, K. (s.f.). Etno- Semiótica del rito: discurso funerario y prácticas funerarias en cementerios urbanos. Maracaibo (Venezuela): Universidad del Zulia.

Instituto del Patrimonio Cultural-IPC. (2006). Municipios Girardot y Francisco Linares Alcántara, estado Aragua: Catálogo del Patrimonio Cultural Venezolano. Región Centro Oriente: AR 03-17. Caracas: IPC, p. 63.

Instituto del Patrimonio Cultural-IPC. (2008). Municipios Independencia y San Felipe, estado Yaracuy: Catálogo del Patrimonio Cultural Venezolano (2004-2008). YA 05-11. Caracas: IPC. Disponible: http://www.ipc.gob.ve/images/stories/mapa/RegionOccidental/Yaracuy/Independencia-SanFelipe.pdf

El Universal. (2015, Julio 30). Cementerio de Los Extranjeros: Un vistazo a la historia en siglos XIX y XX. Disponible: http://www.eluniversal.com/caracas/150730/cementerio-de-los-extranjeros-un-vistazo-a-la-historia-en-siglos-xix-y


ACTUALIZACIÓN INFORMATIVA

Red Iberoamericana de Valorización y Gestión de Cementerios Patrimoniales. (2016, Julio 22). XVII Encuentro Iberoamericano de Valorización y Gestión de Cementerios Patrimoniales: Políticas públicas para la revalorización y gestión del patrimonio funerario: 28,29,30 y 31 de julio de 201: Circular 002, 22 de julio de 2016 [Listado de ponentes y resúmenes admitidos para hacer parte del XVII Encuentro Iberoamericano de Valoración y Gestión de Cementerios Patrimoniales (Santo Domingo, República Dominicana)]. Disponible: https://es.scribd.com/document/319067144/Circular-002-Ponentes-y-Resumenes-Aceptados-XVII-Encuentro-Iberoamericano.