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domingo, 10 de enero de 2016

Cementerio La Primavera de Maracay. Arte popular efímero: Exorno y colorido

                                                                                                
                                                                                      
                                                                                              A cien años de su creación


En la religión judía el color negro se encuentra asociado con la tristeza, mientras que el blanco es símbolo de alegría (Bodrodowski de Adaszko, 2006). El cristianismo, estrechamente vinculado en sus orígenes al judaísmo, conservó el contenido simbólico de esos colores, los cuales fueron por lógica determinantes en el claroscuro característico del ambiente funerario: si no el negro o el blanco puros, entonces el gris o, en extremo, los colores cálidos apagados.
                
Señala Cartay (2002) que en las costumbres luctuosas decimonónicas de la sociedad citadina venezolana, el negro era la expresión cromática por excelencia del dolor por la pérdida de un ser querido. Añade este autor que “no solo se expresaba el dolor en la indumentaria o en el comportamiento, sino además en la escenografía hogareña…. Los radios eran enmudecidos, la música y el baile eran proscritos…. Y los amos del muerto se encerraban en sus casas” (p.s/n.). El tono un tanto irónico del texto de Cartay es sin duda reflejo de los cambios de actitud y comportamiento que frente al hecho de la muerte (al menos de la muerte natural) han tenido lugar en los últimos ciento cincuenta años, y, particularmente, a partir de la segunda mitad del siglo XX.


Sobre la significación de estos cambios en relación con los cementerios, Acosta (2006) se refiere a las construcciones funerarias como manifestación dinámica de representaciones sociales en permanente transformación, y sus elementos constitutivos pueden ser sujeto de lectura y contextualización histórica para comprender los cambios culturales, reflejados en la simbología y en los ritos asociados a la misma.


Partiendo de la consideración de los cementerios como documento sobre la sociedad que los crea y utiliza, La Primavera muestra manifestaciones diversas que podrían ser producto de cambios en los valores sociales. Entre estos cambios se encuentran una posible percepción nueva acerca de lo luctuoso y un particular comportamiento derivado de dicha circunstancia. En efecto, en el cementerio maracayero toma cada vez mayor presencia un colorismo que, tal vez iniciado en la intervención del mobiliario (cruces, imágenes de bulto o floreros), ha venido conquistando el cuerpo entero del monumento funerario. [1]











Prácticamente todos los monumentos observados con este tipo de intervenciones son característicos de los sectores menos pudientes, los cuales de ordinario muestran mayor flexibilidad en lo que respecta a las convenciones sociales. No obstante, la evidencia del fenómeno en una tumba de factura más elaborada (revestimiento de granito; posible obra de empresa marmolista local) parece indicar que se trata de una manifestación en proceso de avance. 



Este colorismo pudo haber tenido su punto de partida en las licencias reservadas a las “almas puras” (vírgenes e infantes), en cuyo tratamiento funerario se admitía el blanco, y en el caso particular de niñas y niños, también el rosado, el azul o el amarillo, tal como puede observarse en las siguientes imágenes de tumbas infantiles, construidas hacia las décadas de 1950-1960.









Para los adultos, el ajedrezado blanco y verde, por ejemplo, o las baldosas en hormigón estampadas con motivos discretamente coloreados pudieron haber sido un primer paso hacia el colorismo. Luego, y frente a la necesidad de dar un mantenimiento económico al monumento del ser querido, la cubierta de pintura, al principio blanca, ampliaría su paleta cromática incluso hasta el rojo brillante. [2]





Los cambios perceptivos de lo luctuoso de la comunidad local se evidencian también en la ornamentación de los monumentos (exorno), en los cuales puede además apreciarse una estrecha relación deudo-difunto que en ocasiones llega a desdibujar la frontera entre la vida y la muerte. Ejemplo de ello son las ofrendas al ser querido fallecido, generalmente en ocasiones especiales (cumpleaños, día de difuntos, navidad u otra fecha conmemorativa o de celebración). 








La rica manifestación de la creatividad popular se evidencia también en la decoración de los monumentos mediante flores y coronas artificiales, lazos y otros objetos artesanales o comerciales. En La Primavera se ha observado una amplia variedad de ramilletes, guirnaldas y coronas elaborados con flores de “foami”, de masilla sintética, de plástico o latón recortado y pintado, de tela o de tapas metálicas de borde corrugado, a menudo trabajadas y dispuestas con sentido estético. [3]














El reciclaje y el ingenio se alían de este modo para economizar en gastos y para garantizar una prolijidad más duradera en las ofrendas; pero también con el objeto de elaborar la pérdida de una manera íntima y personal (Borges, 2005). 



NOTAS

[1] Las imágenes usadas en la presente entrada fueron tomadas por P.G.H.S. entre 2009 y 2010.

[2] Este fenómeno no es, desde luego, exclusivo de La Primavera, y ni siquiera del país. En el Cementerio Municipal de Coro (estado Falcón, Venezuela), puede apreciarse por ejemplo una excepcional manifestación de este género en la tumba de Eustacia Medina, fallecida el 04 de marzo de 1969.

Foto: P.G.H.S. (2009).

Olivas (2011) reseña que en el cementerio de San Francisco de Huambocancha (Cajamarca, Perú), fundado el 26 de mayo de 1942, "existen más de 300 entierros con lápidas y cruces talladas en piedra granito y cruces de madera". Y al respecto señala también lo siguiente: ..."Parece que al inicio, las cruces y lápidas sólo llevaban cincelado el nombre del difunto y la fecha de su fallecimiento, pero con el correr de los años los artesanos picapedreros del lugar comenzaron a aplicarles colores llamativos como para que los familiares puedan ubicarlos rápidamente y mantener un recuerdo menos lúgubre del ser querido" (s.n/p.). 

Foto extraída de Olivas (2011).

[3] Estas expresiones tampoco son distintivas de La Primavera y de Venezuela: en el cementerio Père Lachaise de París puede observarse numerosas versiones en cerámica sobre el motivo de ofrenda floral. Es asimismo común su numerosa presencia sobre una misma sepultura.




Fotos: P.G.H.S. (2014).



A un costado de la tumba de Jim Morrison, el tronco de un árbol luce un tapiz multicolor de trozos de goma de mascar que pegan los jóvenes visitantes en contestatario tributo a la estrella del rock, y tal vez como constancia de su paso por el más popular de los monumentos funerarios de este cementerio.




Fotos: P.G.H.S. (2014).



FUENTES

Acosta, M. (2006). La dinámica de la simbología funeraria: Transformaciones materiales en el cementerio judío de Linniers. Acervo [Revista en línea], 5(1), 42-55. Disponible:   www.acervohistoricozulia.com/descargas/acervo_rev1-vol5.pdf 

Bodrodowski de Adaszko, S. (2006). Historia, rituales religiosos, costumbres, leyendas y  preceptos en los entierros judíos. Acervo [Revista en línea], 5(1), 56-72. Disponible:     www.acervohistoricozulia.com/descargas/acervo_rev1-vol5.pdf 

Borges, M. E. (2005). Expresiones de cuño popular en cementerios brasileños [Artículo en línea]. Disponible: http://artefunerariabrasil.com.br/admin/upload/artigos/expressiones%20de%20cuno%20popular.pdf

Cartay, R. La Muerte. (2002). Fermentum, 12(34), 447-470.

Olivas, M. (2011, Noviembre 01). Para Las Almitas, La Casa Más Bonita. Revista Anubis [Versión digital]. Disponible: https://revistaanubis.wordpress.com/2011/11/01/para-las-almitas-la-casa-mas-bonita/#more-184    

2 comentarios:

  1. Qué interesante la verdad, sobre todo esas decoraciones, como una extensión de la casa, podría decirse, con sus guirnaldas navideñas.
    Un saludo y feliz 2016

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  2. Así es, Claudia... Las manifestaciones culturales funerarias, sobre todo las de carácter popular, son tan diversas y tan abundantes en contenido, que darían para hacer un montón de interesantes trabajos en diferentes áreas: arte, sociología, psicología, antropología...

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