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lunes, 28 de abril de 2014

Hotel Maracay, cumpleañero


Hoy inicia la semana aniversario del Hotel Maracay, de acuerdo con información suministrada a la prensa por la presidenta de Aratur, S.A., Berenice Bernal (Hotel de Golf…, 28-04-2014). Son cincuenta y ocho años contados desde su inauguración en 1956 por el general Marcos Pérez Jiménez, quien ejercía entonces la presidencia de Venezuela. Casi sexagenario, este hotel ha experimentado a lo largo de su historia circunstancias sociopolíticas y económicas que se manifiestan en el estado actual de sus instalaciones. Es objeto de un  proceso de rehabilitación por etapas, de las cuales se ha adelantado el rescate del área de piscinas, el cine-teatro y los jardines. Sin embargo, su aprovechamiento como un todo, una vez culminada la rehabilitación, no parece del todo claro. Sin duda alguna, la calidad de su diseño, de su oferta hotelera y de su entorno natural, así como la disposición de espacios para ampliación previstos en el proyecto original y su estratégica ubicación, esto es, en el área centro norte costera del país y al norte de Maracay (integrado a ella pero aislado del tráfago citadino) y con presencia de áreas militares en sus dos únicas vías de acceso (lo que facilitaría el despliegue de un plan de seguridad y contingencia para personalidades de alta investidura), son factores que confieren al sitio ventajas comparativas para considerar el funcionamiento de un centro de convenciones a escala nacional e internacional.

Valga esta entrada como un sencillo homenaje al cumpleañero (a quien debo gratos recuerdos juveniles), deseándole, como se acostumbra en estos casos, muchos años venideros, pero sobre todo, mucha calidad de vida.

 

“Hotel Maracay y su campo de golf”, foto de Julio Gómez Durán (dec. 1990?)


El Hotel Maracay es un complejo arquitectónico proyectado en 1955 por Luís Malaussena y desarrollado en la zona de Las Delicias sobre una extensa área de  terreno  en su mayor parte habilitado para la práctica de golf, actividad que habría de incidir en el diseño: …”el hecho de que el Hotel Maracay sea el más importante de la ciudad, y haya sido calificado a través de su publicidad como hotel del golf, parece reflejarse en el tratamiento de la fachada del bloque de habitaciones, la cual ha sido resuelta con el tratamiento de muro cortina, cuyos antepechos de color azul marino contribuyen a dotarla de un aspecto de seriedad y distinción”  (Hernández de Lasala 1990, p. 284).

Vale la pena transcribir en esta ocasión otras consideraciones de Hernández de Lasala respecto de los posibles aspectos que influenciaron el diseño de este hotel, proyectado simultáneamente con el Hotel Guaicamacuto de Caraballeda (o Macuto Sheraton, como se le denominó posteriormente), y con el cual guarda rasgos comunes:

“Al analizar la arquitectura de los dos hoteles, nos encontramos con la oportunidad en que Luís Malaussena manifiesta posiblemente la actitud más alejada de la arquitectura académica de toda su obra, y su lenguaje está más bien ligado a lo que se conoce como estilo internacional […] Sin embargo, es preciso, en este caso, tomar en cuenta de nuevo , tal como se hizo al hablar del Círculo de las Fuerzas Armadas [Caracas], la presencia de los tres jóvenes arquitectos alemanes contratados por él para la época en que fueron desarrollados esos proyectos. Se trata de F. Beckoff, K. Heufer y K.P. Jebens, cuya formación, aparentemente mucho más cercana a la modernidad [1] que la de Malaussena, muy bien pudo dejarse sentir a través de su participación en esos trabajos. Por otra parte, es importante considerar también la influencia que pudo haber tenido, tanto en Malaussena como en sus jóvenes colaboradores, la espectacular expansión desarrollada en la época por las grandes cadenas hoteleras internacionales, tales como la Intercontinental, y particularmente la Hilton, cuyo hotel en Estambul, proyectado por Skidmore, Owings & Merril y Sedad H. Eldem, muestra un asombroso parecido en su aspecto con el Hotel Guaicamacuto.  [Las construcciones del Estambul Hilton y del Hotel Guaicamacuto fueron casi simultáneas] por lo que, más que el caso de influencias producidas por los proyectos o por las construcciones en sí, parece tratarse del conocimiento y asimilación de las tipologías que para esa clase de edificación eran manejadas a escala internacional para la época. En este sentido, es conveniente referirnos a la estrecha vinculación que siempre tuvo Luís Malaussena con la ciudad norteamericana de Miami [donde falleció en 1963], especialmente si se toma en cuenta el enorme desarrollo hotelero que la zona de Miami Beach, adyacente a esa ciudad, experimentó durante la primera mitad de este siglo [s. XX] y hasta bien entrada la segunda. Se sabe que Malaussena viajó a Miami para documentarse en relación al tema hotelero cuando le fueron encargados  esos dos trabajos [hoteles Guaicamacuto y Maracay]. Posiblemente la explicación acerca de la manera como Malaussena acomete los proyectos de esos dos hoteles se pueda encontrar un poco en cada una de las consideraciones expuestas; es decir, en su actitud ecléctica en relación al carácter, en la presencia de sus jóvenes colaboradores alemanes y en la aceptación y manejo de los tipos que en ese momento eran admitidos a escala mundial como los más avanzados" (Op. cit., p. 280).  

El Hotel Maracay se encuentra en el listado de Sitios de Interés Artístico, Histórico, Arquitectónico y/o Arqueológico que constituyen el patrimonio cultural del estado Aragua, según el Decreto 975 contenido en la Gaceta Oficial del estado Aragua Nº 610 extraordinario del 21 de noviembre de 1997 (IPC 2006, pp. 109-110).




Campo de golf del Hotel Maracay (Foto: IPC, 2006)


En estrecha vinculación con el Hotel Maracay está el terreno donde se asienta, y que los maracayeros conocen como el campo de golf. Su conservación como área natural es un privilegio para la ciudad, en un sitio sometido a una alta presión urbana. Tal vez por ese motivo, y a objeto de reducir la probabilidad de un cambio de uso, en 1987 fue declarado Zona Verde por la municipalidad de Girardot (Gaceta Municipal Nº 79 extraordinario del 3 de noviembre de 1987), bajo el nombre de “Parque Ciudad de Maracay", de carácter público, indivisible e inalienable, y en el que solo podría permitirse edificaciones directamente complementarias a la actividad recreacional pasiva (Op. cit, pp. 61-62).




Ficus nekbudu (Foto: IPC, 2006)


En el sector ajardinado frente a la fachada norte del hotel se muestra espléndido un ejemplar de Ficus nekbudu, originario de África y traído de Brasil por el diplomático Enrique Tejera París, quien lo sembró en la década de 1960 como recuerdo de su estancia en el hotel y en honor a Maracay como “Ciudad Jardín de Venezuela” (el Ficus Nekbudu seguirá…, 04-04-1999). Además de este ejemplar, Tejera París habría sembrado otro en un área aledaña a la piscina, el cual ya no existe. Según el artículo de prensa, el diplomático los denominó “Los Mayas” y fueron los primeros árboles de esta curiosa especie que se sembraron en Venezuela. El uso de este árbol como fondo para fotografías de matrimonios y otros eventos, comentado por la presidenta de Aratur S.A., representa un buen ejemplo de apropiación afectiva, elemento fundamental en la formación de la identidad y sentido de pertenencia necesarios para favorecer la protección de todo patrimonio cultural.    


En 2006, el Hotel Maracay, el campo de golf y el ficus nekbudu  fueron inscritos en el marco del I Censo del Patrimonio Cultural Venezolano del Instituto del Patrimonio Cultural, y reflejados en su catálogo 2004-2007. En virtud de ello se encuentran amparados por la Providencia Administrativa Nº 012/05, publicada en la G.O.R.B.V. Nº 37.685, del 08-05-2003 (Idem, pp. 267-271).



NOTAS:

[1] La autora acota que utiliza el término moderno “en sentido lato para expresar lo que en esos años se entendía como novedoso o de actualidad” (p. 293).



FUENTES:

Hotel de Golf Maracay arriba a su 58º aniversario. En: El Aragüeño (2014, Abril 28) [Versión digital]. Disponible: http://www.elaragueno.com.ve/region/articulo/36708/hotel-de-golf-maracay-arriba-a-su-57-aniversario [Consulta: 2014, Abril 28].

El Ficus Nekbudu seguirá adornando por muchos años más al Hotel Maracay. En: El Siglo, 1999, Abril 04.

Gómez Durán, Julio. (1999). Aragua: Sus pueblos hacia el tercer milenio. Caracas: Autor.

Hernández de Lasala, Silvia. (1990). Malaussena: Arquitectura académica en la Venezuela moderna. Caracas: Fundación Pampero.


Instituto del Patrimonio Cultural [IPC]. (2006). Catálogo del Patrimonio Cultural Venezolano 2004-2007: Región Centro Oriente: Estado Aragua: Municipios Girardot y Francisco Linares Alcántara. [AR 03-17]. Caracas: Autor.

miércoles, 9 de abril de 2014

El patrimonio aragüeño en tiempos de cólera.




                                Foto: Aporrea.org (2014, Marzo 27)


Con tristeza leo en la prensa el “parte de daños” ofrecido por la representante de cultura de la Alcaldía de Girardot, días después del ataque que sufriera la sede de dicha institución por parte de grupos violentos (Detenidas… 2014, s/p.), a saber:

…”estamos en la fase de remoción y selección de todo el material afectado, entre ellos 500 obras pertenecientes al Patrimonio Cultural, tanto de la Colección del Salón Municipal de Pintura como de la Bienal de Fotografía que organiza la Alcaldía Bolivariana de Girardot […] hay obras de grandes maestros como Armando Reverón, Mario Abreu, entre otros. Además quemaron y/o dañaron 12 mil libros de la Biblioteca, la red de computadoras que tan útil servicio prestan a la comunidad, sobre todo a los estudiantes, y sus instalaciones eléctricas, vidrios de la fachada y otros daños colaterales” (500 obras… 2014b, s/p.).

Como quien dice, tres pájaros de un tiro:

(1) el llamado Palacio Municipal de Girardot, edificio construido en la década de 1970 según proyecto del arquitecto Fruto Vivas y concebido para representar la ciudad de Maracay entre las montañas del Parque Nacional Henri Pittier y el Lago de Tacarigua (también denominado Lago de Valencia);




    Foto: Alcaldía de Girardot, 2002


(2) la colección de la Galería Municipal de Arte, conformada principalmente a partir de las ediciones anuales del Salón Municipal de Pintura (creado en 1981) y de la Bienal Nacional de Fotografía (creada en 1993), y




Foto: P.G.H.S. (Salón Municipal de Pintura 2001?)


(3) la colección bibliográfica de la Biblioteca Municipal “Augusto Padrón”, inaugurada el 28 de agosto de 1980 y bautizada en honor al poeta, escritor, periodista y primer cronista oficial de Maracay.




Foto: IPC, 2006


Los tres “pájaros” en cuestión están contenidos en el catálogo del patrimonio cultural venezolano 2004-2007 (IPC 2006, pp. 124, 187 y 194), y por tanto amparados por la Providencia Administrativa 012/05 del IPC (op. cit., pp. 267-271).


Aparte de algunos espacios de la planta baja que resultaron directamente afectados por las llamas, y con ellos el sistema de cableado general, el Palacio Municipal -que también forma parte de los Sitios de Interés Turístico, Histórico, Arquitectónico, Artístico y Arqueológico según el Decreto nº 975 de la Gaceta Oficial del estado Aragua nº 610 extraordinario del 21 de noviembre de 1997- no parece haber sufrido daños estructurales irreversibles. Se espera por tanto que sea reabierto al público tan pronto como se realicen las reparaciones y la limpieza de rigor.


Preocupa en cambio, y mucho, la significación del daño a las obras de arte, bibliográficas y hemerográficas, si se toma en cuenta que el catálogo del patrimonio a que se ha hecho referencia en el párrafo anterior señala que (al menos hasta 2006) la colección de la Galería Municipal “se compone de unas cuatrocientas obras artísticas de pintura, fotografías, artes gráficas, esculturas y murales” (p. 187), mientras que la correspondiente a la Biblioteca Municipal “posee cerca de once mil ejemplares bibliográficos sobre todas las áreas del conocimiento” (p. 194). Si releemos el “parte” de la representante de cultura de la Alcaldía, debemos por fuerza inferir que el daño patrimonial ha sido prácticamente devastador. Y que esto ocurra en una ciudad de provincia (donde, seamos francos, la lucha por la defensa del patrimonio suele ser solo comparable al suplicio de Sísifo), no hace sino reducir a lo más mínimo cualquier probabilidad de recuperar este valioso legado, conformado de manera coherente, y por intermedio de especialistas en el área, a lo largo de tres décadas. A la luz de mi humilde experiencia en la defensa del patrimonio regional, me temo que estos bienes culturales han pasado a ser historia, con lo cual el acervo cultural de Aragua sufre otro durísimo golpe, con escasa posibilidad de ser recobrado: en el mejor de los casos, intuyo, serán enviados a un archivo muerto; a un limbo de cosas pendientes, de prioridades postergadas, de arrugas corridas; como ha ocurrido con tantos otros bienes que en nuestra entidad esperan sus quince minutos de gloria.


Cuando los conflictos trasgreden las fronteras de la convivencia, las acciones se extreman y se tornan irracionales. No otra cosa puede explicar que el objetivo del acto de hostilidad (la protesta es una acción hostil que procura presionar al contrario) desemboque al final en la violencia y la auto agresión: se destruye así medios de transporte y servicios públicos; escuelas, universidades, bibliotecas y museos; centros de salud y de provisión de alimentos; plazas, avenidas y árboles; en otras palabras, el patrimonio cultural y urbano que nos pertenece y beneficia a todos. Se destruye, al cabo, en una nación donde desde siempre la necesidad imperiosa ha sido construir.


Aunque he señalado con frecuencia por este medio una insuficiencia de identidad y sentido de pertenencia en nosotros los venezolanos –tanto en los ciudadanos como en los gobernantes-, las agresiones directas y deliberadas contra los bienes culturales no son exclusivas de nuestro país. De hecho, los estragos sobre el patrimonio cultural de muchas naciones como consecuencia de conflictos armados han conducido a la firma del Pacto de Washington (1935), así como de las Convenciones de La Haya (1899, 1907 y 1954) con sus respectivos protocolos, de 1954 y 1999 (Convención... 1954).


Todavía pudiera considerarse los recientes actos de violencia acaecidos en distintos puntos de la geografía nacional como situaciones de disturbio o tensiones internas (en lugar de un conflicto armado propiamente dicho), en cuyo caso no aplicaría la Convención de La Haya (o sus protocolos). Interesa en cambio, para efectos del tema aquí abordado, transcribir algunos fragmentos del texto de la misma, los cuales deberían servir de principios para establecer -frente a la posibilidad de agravamiento de la actual coyuntura política- una estrategia de salvaguardia de los bienes culturales de Venezuela, país que por cierto se adhirió como Estado Parte de la convención el 09 de mayo de 2005:

     · Los bienes culturales han sufrido grandes daños en el curso de los últimos conflictos armados, y […] como consecuencia del desarrollo de la técnica de la guerra, están cada vez más amenazados de destrucción;

     · Los daños ocasionados a los bienes culturales pertenecientes a cualquier pueblo constituyen un menoscabo al patrimonio cultural de toda la humanidad, puesto que cada pueblo aporta su contribución a la cultura mundial;

     · La conservación del patrimonio cultural presenta una gran importancia para todos los pueblos del mundo y que conviene que ese patrimonio tenga una protección internacional;

     · Esta protección no puede ser eficaz a menos que se organice en tiempo de paz, adoptando medidas tanto en la esfera nacional como en la internacional.

     · Art. 1. Para los fines de la presente Convención, se considerarán bienes culturales, cualquiera que sea su origen y propietario:

          a. Los bienes, muebles o inmuebles, que tengan una gran importancia para el patrimonio cultural de los pueblos, tales como los monumentos de arquitectura, de arte o de historia, religiosos o seculares, los campos arqueológicos, los grupos de construcciones que por su conjunto ofrezcan un gran interés histórico o artístico, las obras de arte, manuscritos, libros y otros objetos de interés histórico, artístico o arqueológico, así como las colecciones científicas y las colecciones importantes de libros, de archivos o de reproducciones de los bienes antes definidos;

          b. Los edificios cuyo destino principal y efectivo sea conservar o exponer los bienes culturales muebles definidos en el apartado a. tales como los museos, las grandes bibliotecas, los depósitos de archivos, así como los refugios destinados a proteger en caso de conflicto armado los bienes culturales muebles definidos en el apartado a.;

          c. Los centros que comprendan un número considerable de bienes culturales definidos en los apartados a. y b., que se denominarán «centros monumentales».

     · Art.2 . La protección de los bienes culturales, a los efectos de la presente Convención, entraña la salvaguardia y el respeto de dichos bienes.

     · Art.25. Las Altas Partes Contratantes se comprometen a difundir lo más ampliamente posible en sus respectivos países, tanto en tiempo de paz como en tiempo de conflicto armado, el texto de la presente Convención y del Reglamento para su aplicación. En especial, se comprometen a introducir su estudio en los programas de instrucción militar y, de ser posible, en los de instrucción cívica, de tal modo que los principios puedan ser conocidos por el conjunto de la población, y en particular por las fuerzas armadas y el personal adscrito a la protección de los bienes culturales.

     · Art. 28. Las Altas Partes Contratantes se comprometen a tomar, dentro del marco de su sistema de derecho penal, todas las medidas necesarias para descubrir y castigar con sanciones penales o disciplinarias a las personas, cualquiera que sea su nacionalidad, que hubieren cometido u ordenado que se cometiera una infracción de la presente Convención. (op. cit., s/pp.)

Es de advertir que Venezuela no aparece en cambio en las listas de adherentes de los protocolos de la Convención de La Haya (1954 y 1999, idem.), lo cual quiere decir que tiene su tarea a medio hacer en lo que respecta a la salvaguardia del invaluable acervo cultural que atesoran sus principales repositorios a nivel nacional. ¡Y eso que tiene desde hace rato (o debería tenerlas) sus barbas en remojo!



FUENTES:

Alcaldía de Girardot. (2002). 22 Salón Municipal de Pintura: Guía del Salón. Maracay: Alcaldía de Girardot. [Desplegable].

Convención para la Protección de los Bienes Culturales en caso de Conflicto Armado y Reglamento para la aplicación de la Convención 1954 (1954, Mayo 14). UNESCO. Disponible: http://portal.unesco.org/es/ev.php-URL_ID=13637&URL_DO=DO_TOPIC&URL_SECTION=201.html [Consulta: 2014, Abril 08].

Detenidas nueve personas por ataques contra la alcaldía de Girardot en Maracay. [Nota de prensa en línea; 2014, marzo 28]. En El Aragüeño. Disponible: http://www.elaragueno.com.ve/region/articulo/35990/detenidas-nueve-personas-por-ataques-contra-la-alcaldia-de-girardot-en-maracay [Consulta: 2014, Abril 08].

Instituto del Patrimonio Cultural-IPC. (2006). Municipios Girardot y Francisco Linares Alcántara, estado Aragua: Catálogo del Patrimonio Cultural Venezolano. Región Centro Oriente: AR 03-17.Caracas: Instituto del Patrimonio Cultural.

500 obras y 12 mil libros dañaron vándalos en Alcaldía de Girardot. [Nota de prensa en línea; 2014, Abril 06]. En El Aragüeño. Disponible: http://www.elaragueno.com.ve/region/articulo/36220/500-obras-y-12-mil-libros-danaron-vandalos-en-alcaldia-de-girardot [Consulta: 2014, Abril 08].

jueves, 3 de octubre de 2013

Cementerio "La Primavera" de Maracay (estado Aragua): Sitios de inhumación de las víctimas de la "Revolución de octubre" (1945)

El historiador y cronista oficial de Maracay, Oldman Botello, aborda los sucesos en Maracay relacionados con la insurrección cívico-militar que tuvo lugar los días 18 y 19 de octubre de 1945, conocida como “Revolución de octubre”, y que provocó la caída del gobierno constitucional que venía ejerciendo desde 1941 el general Isaías Medina Angarita (Botello, 1980). Amplios extractos de su obra Maracay: Noticias del viejo valle (Capítulo X, pp. 335-341) han sido publicados en las entradas de este blog correspondientes al 18 y al 24 de octubre de 2011. 


General Isaías Medina Angarita. Presidente constitucional de Venezuela entre 1941 y 1945 (foto extraída de Venciclopedia…, s.f.).

En la entrada del 18 de octubre se describe el desarrollo de dicho acontecimiento en la ciudad de Maracay. En la entrada del 24 de octubre se hace una relación general de las víctimas fatales de la asonada y de su inhumación en el cementerio “La Primavera” de Maracay. En la presente entrada se muestra en tanto el resultado de un levantamiento de los monumentos funerarios sobre los sitios donde se efectuaron las inhumaciones. Salvo una o dos excepciones, estos monumentos se encuentran en estado de abandono y la mayoría no ha escapado al vandalismo que a diario azota el cementerio. El libro de inhumaciones 1940-1947 da cuenta de la exhumación posterior de muy contadas víctimas; lápidas que subsisten sobre algunos monumentos testifican, por otra parte, la ocupación de los mismos con restos de otros difuntos.

Los enterramientos se concentraron en el sector noroeste del cementerio (denominado “cuartel N” para efectos administrativos). Solo cuatro de las víctimas fueron inhumadas aparte: tres en el sector norte (denominado “cuartel RT” para efectos administrativos) y una en un panteón familiar, cuya localización no ha sido posible dado que los datos disponibles son imprecisos al respecto.


Página del libro de inhumaciones (1940-1947) correspondiente a los días 19 y 20 de octubre de 1945 (Foto P.H., 2011).



Página del libro de inhumaciones (1940-1947) correspondiente a los días 20 al 31 de octubre de 1945 (Foto P.H., 2011).

Para el levantamiento en campo de los posibles sitios de enterramiento se utilizó la asignación consecutiva de las  fosas asentada en el libro de inhumaciones 1940-1947, del cual se posee copia fotográfica. Unas pocas lápidas que por fortuna aún subsisten sirvieron de referencia para determinar (y señalar en un croquis) los monumentos que deberían corresponder a cada uno de esos sitios. De cada probable monumento se ha hecho una descripción tipológica y se ha obtenido al menos una imagen fotográfica.




Croquis de ubicación, en el cementerio "La Primavera" de Maracay, de las fosas y monumentos funerarios de las víctimas de la "Revolución de octubre" de 1945 (elaborados por P.H., 2011).


RELACIÓN DE LOS SITIOS Y MONUMENTOS FUNERARIOS (ver croquis):

SECTOR NOROESTE (CUARTEL N)

LÍNEA 29:

01: (s.i/ s.f). Fosa 18 según asignación asentada en el libro de inhumaciones. Probable sitio de sepultura de José Anselmi,  cuya tipología no ha podido ser determinada a causa de una acumulación excesiva de materiales diversos sobre la misma. Orientación S-N.  Ha sido objeto de profanación.

02: (s.i/ s.f). Fosa 19 según asignación asentada en el libro de inhumaciones. Probable sitio de sepultura de Evelio Cubillán, cuya tipología no ha podido ser determinada a causa de una acumulación excesiva de materiales diversos sobre la misma. Presencia de dos pilares de concreto desprendidos, uno de los cuales conserva adosado una baldosa de hormigón estampada con grecas negras sobre fondo blanco, que podría haber formado parte del revestimiento de la sepultura. A la cabecera se alza una cruz vaciada en hormigón sobre una base en el mismo material. Orientación S-N.

03: (Mariano Ruperto Doguinz /18 de octubre de 1945). Fosa 20 según asignación asentada en el libro de inhumaciones. Tumba con baranda y con cipo pedestal. Consta de dos cuerpos: el primero en hormigón y el segundo con revestimiento en granito artificial pigmentado en blanco. Sobre el segundo cuerpo se alzan en las esquinas del extremo sur dos pilares-floreros y en las esquinas del extremo norte dos pilares-jardineras, todos revestidos en granito artificial. Indicios de cerramiento en tubo metálico en los lados este, oeste y norte. Sobre la fosa, losa conformada por dos placas de granito artificial, de las cuales está ausente la placa norte. A la cabecera se alza un crucifijo vaciado en hormigón armado, sobre una base en el mismo material. En la cara norte de la base, epitafio grabado: “CAPITAN RUPERTO/ DOGUIN[?]/ 18 OCTUBRE 1945/  EN EL CUARTEL PAEZ [?] MARACAY/ RDO DE SU VIUDA HIJOS [?] HNO [?]”. Sobre la placa sur de la losa, lápida en granito con forma de libro abierto que descansa sobre una base en granito artificial pigmentado en blanco. La lápida muestra el siguiente epitafio: “CAPITAN/ MARIANO/ RUPERTO/ DOGUINZ/ CAIDO EL/ 18-10-45/ FIEL AL/ GOBIERNO DEL/ PRESIDENTE/ MEDINA”. Orientación S-N. 



Lápida dedicada al capitán M. R. Doguinz. Esta lápida sirvió de referencia para la localización del resto de las fosas y monumentos en la línea 29 del Cuartel N (Foto P.H., 2011).

04: (s.i./s.f.). Fosa 21 según asignación asentada en el libro de inhumaciones. Probable sitio de sepultura de Antonio González, cuya tipología ha sido difícil de determinar a causa de una acumulación de materiales diversos sobre la misma. Sin embargo, se observan indicios de que pueda tratarse de una sepultura con sardinel en hormigón. Orientación S-N.

05: (s.i./s.f.). Fosa 22 según asignación asentada en el libro de inhumaciones. Probable sitio de sepultura de Fernando Álvarez, cuya tipología no ha podido ser determinada a causa de una acumulación excesiva de materiales diversos sobre la misma. Orientación S-N.

06: [José (Carlos F.) de Rosa /18 de octubre de 1945].  Fosa 23 según asignación asentada en el libro de inhumaciones. Tumba con baranda de un cuerpo en hormigón cuya superficie horizontal está revestida con losas 10 x10 blancas y negras  en mármol (?) y granito, respectivamente, dispuestas en damero. Sus flancos se encuentran en tanto revestidos con baldosas de hormigón estampadas con figuras triangulares negras sobre fondo blanco. Sobre el cuerpo de la tumba se disponen cuatro pilares esquineros de hormigón armado con ornamentos lineales simples y con cerramiento de tubos metálicos. Al centro del cuerpo, una lápida en mármol (?) de superficie inclinada hacia el norte y con cruz latina y epitafio grabados: “CARLOS F. DE ROSA/  + EL 18 DEL 10 DE 1945/ RECUERDO DE SU/ MADRE Y HERMANOS”. También están presentes sobre el cuerpo de la tumba dos floreros en hormigón modelado uno y moldeado el otro. No puede aseverarse que hayan pertenecido originalmente a este monumento funerario; sin embargo el moldeado muestra un ornamento similar al de los pilares. Orientación S-N.

07A: César Betancourt (Túmulo): Fosa 24 según asignación asentada en el libro de inhumaciones.  NOTA: En la entrada del 24 de octubre de 2011 de este blog se describe el estado original de este monumento funerario (foto incluida), que corresponde a la tipología de plataforma simple, del siguiente modo: túmulo piramidal de base rectangular, de 1.5 x 3.0 x 10.0 m. [con axialidad E-O], revestido en granito y delimitado por ocho pilares con cerramiento en cadenas. En la pared norte del monumento, dos lápidas en mármol, hoy ausentes o parcialmente destruidas, contendrían, una, la inscripción de la que hace mención Botello 1980 [ “Madre Patria: nos pediste, nos ofrecimos; aquí estamos Madre Patria. Presentes”], tal vez sin la palabra “Presentes”, y otra, (de la que quedan vestigios) los nombres de algunos de los que allí reposan, indicados también por Botello, con ciertas discrepancias. La pared sur ostentaba por su parte una corona de hojas de acanto en mármol, con la palabra “Presentes” en su centro, y que hoy permanece, desprendida pero intacta, a un lado del túmulo.



Aspecto actual del túmulo. Las cadenas de cerramiento y la lápida superior de la cara norte han desaparecido. De la lápida inferior solo permanece un fragmento (Foto P.H., 2011).

07B: Pablo Monsalve (Túmulo). Fosa 24 según asignación asentada en el libro de inhumaciones.  [Ver nota 07A].

08A: José (Jesús) Pérez Urbina (Túmulo). Fosa 25 según asignación asentada en el libro de inhumaciones  [Ver nota 07A].

08B: José Alexander (?) (Túmulo). Fosa 25 según asignación asentada en el libro de inhumaciones  [Ver nota 07A].

09A: Pedro Alcántara (Túmulo). Fosa 26 según asignación asentada en el libro de inhumaciones  [Ver nota 07A].

09B: Jesús Castillo (Túmulo). Fosa 26 según asignación asentada en el libro de inhumaciones [Ver nota 07A].

10A: Pedro Rodríguez (Túmulo). Fosa 27 según asignación asentada en el libro de inhumaciones  [Ver nota 07A].

10B: Tomás Escobar (Túmulo). Fosa 27 según asignación asentada en el libro de inhumaciones  [Ver nota 07A].

11A: Francisco Castillo (Túmulo). Fosa 28 según asignación asentada en el libro de inhumaciones  [Ver nota 07A].

11B: Martín Villegas (Túmulo). Fosa 28 según asignación asentada en el libro de inhumaciones [Ver nota 07A].

12A: Jesús Peña (?) (Túmulo?). Fosa 29 según asignación asentada en el libro de inhumaciones  [Ver nota 07A].

12B: No existe? (Túmulo?) [Ver nota 07A].
                                                                                
13: [Luis (Víctor) Martínez, 18 de octubre de 1945]. Fosa 30 según asignación asentada en el libro de inhumaciones. Tumba con baranda y edículo capilla, en hormigón y aparentemente de un solo cuerpo. Pilares esquineros panzudos y con remate ornamental, con vestigios de cerramiento con tubos.  A la cabecera, edículo capilla con paredes de hormigón, techo de losas de arcilla cocida y portal con vestigios de ornamento con teselas de vidrio amarillas. Al lado izquierdo del edículo (lado este), florero modelado en hormigón, y al lado oeste, florero moldeado en el mismo material (probablemente de colocación posterior, dado que no concuerda con el estilo del monumento, de evidente factura popular). Sobre el cuerpo de la tumba una lápida en mármol con epitafio: VÍCTOR MARTÍNEZ V./ CABO 2º/ +18-10-1945/ RDO. DE SUS PADRES/ Y HERMANOS. Orientación S-N.

14A y 14B: (s.i., s.f.). Fosa 31 según asignación asentada en el libro de inhumaciones. Probable sitio de sepultura de Carlos Navarro y Amado Sequera (?) [20 años]. De acuerdo con el libro de inhumaciones, en un mismo lote de 2.5 m2 (y por tanto en dos fosas superpuestas) se habrían sepultado los restos de estos dos difuntos. Sobre el sitio se alza una tumba sarcófago con edículo capilla revestida con losas de cerámica blancas y amarillas. A la cabecera, un edículo capilla en hormigón flanqueado por sendos floreros moldeados con el mismo material. Delante del edículo, una lápida en mármol con epitafio: JESÚS A. TOVAR CASTELLANO/ +14-02-91/ INÉS TARCILA CASTELLANO/ +4-03-86/ JOSÉ DE JESÚS CASTELLANO/+17-05-2000. Orientación S-N. [Esta tumba sarcófago pareciera ser un cuerpo añadido posteriormente al monumento funerario original, que, según los vestigios observados, correspondería al tipo tumba con baranda, de un solo cuerpo en hormigón, con pilares esquineros en el mismo material y con vestigios de cerramiento con cadenas. Se observa sobre el cuerpo de la presunta tumba original una cruz en hormigón sin base aparente y sin inscripciones. Es posible que el cuerpo añadido haya permitido agregar una fosa adicional a las dos previamente existentes, y que hoy todas estas fosas estén ocupadas por los restos de los difuntos mencionados en la lápida].



Vista de los monumentos funerarios 13 y 14 (A-B). En primer plano se aprecia el cuerpo añadido a la supuesta tumba original. Al fondo, se divisa la cara oeste del túmulo (Foto P.H., 2011). 

LÍNEA 30:

15: (Pedro García /+19-10-1945). Fosa 1 según asignación asentada en el libro de inhumaciones. Tumba con baranda y con cipo pedestal, de un cuerpo y losa, ambos de hormigón. Sobre el primer cuerpo, cuatro pilares esquineros con indicios de cerramiento de tubo. A la cabecera, cipo pedestal compuesto de dos elementos de hormigón superpuestos; el primero con vestigios de revestimiento con baldosas de hormigón estampadas con trampantojo de figuras geométricas blancas, negras y rojas. El segundo elemento está revestido en granito artificial pigmentado en gris, y sostiene una cruz en hierro forjado y soldado, en cuyo centro se emplaza una placa de metal cuadrada con vestigios de epitafio, ininteligible. Sobre la losa, lápida en caliza con cruz latina y epitafio grabados: PEDRO R. GARCÍA/ *10-10-28/+19-10-1945/ RDO. DE SU MADRE. Orientación S-N.

    

Lápida dedicada a Pedro R. García. Esta lápida sirvió de referencia para la localización del resto de las fosas y monumentos en la línea 30 del Cuartel N (Foto P.H., 2011).

16: (s.i., s.f.). Fosa 2 según asignación asentada en el libro de inhumaciones. Probable sitio de inhumación de  Andrés Anzoátegui (25 años). Sepultura con sardinel con murete aparente en hormigón, revestido con losas de cerámica (?). El área central, más baja (tal vez a causa del asentamiento de la tierra), está también revestida con losas de cerámica (?). A la cabecera, jarrón moldeado en hormigón, embutido en el murete del sardinel. Orientación S-N.

17: (s.i., s.f.). Fosa 3 según asignación asentada en el libro de inhumaciones. Probable sitio de inhumación de Elpidio Herrera (¿18 años?). A primera vista, podría tratarse de una sepultura libre (lote de 2.5 m2), con cruz de hormigón a la cabecera, sin pedestal aparente. De acuerdo con el epitafio escrito en azul sobre  la superficie norte de la cruz, esta sepultura se encuentra hoy ocupada con los restos de otro difunto: HECTOR J. HERNÁNDEZ A./ 05?-01-23 – 13?-01?-73/ RDO. DE SU HIJO Y NIETOS. Orientación: S-N.

18: (s.i., s.f.). Fosa 4 según asignación asentada en el libro de inhumaciones. Probable sitio de inhumación de Juan Camacaro (30 años). Tumba de un cuerpo y losa, ambos en hormigón. A la cabecera, cipo pedestal compuesto de dos elementos en hormigón intervenido con esmalte gris salpicado en blanco. El elemento inferior es un edículo capilla con cerramiento en metal (puerta ausente) y el superior sostiene un crucifijo en hormigón armado. Sobre la losa, lápida en granito con forma de libro, y cuyos epitafios constatan la ocupación de la tumba con restos de otros difuntos: GAETANO/ PIZZORULLI/ +13-1-1973/ RDO. DE SU ESPOSA/ E HIJOS y FELIPA/ BUENO/ +5-6-1984/ RDO. DE SUS HIJAS. Orientación S-N.

19: (s.i., s.f.). Fosa 5 según asignación asentada en el libro de inhumaciones. Probable sitio de inhumación de Federico Daza (23 años). Tumba de un cuerpo y losa, ambos en hormigón pintado en gris, sobre piso grueso de hormigón no intervenido. Al pie de la tumba y también sobre el piso, banco en hormigón con asiento pintado en gris. A la cabecera, cipo pedestal de poca altura con crucifijo en hormigón. Delante del cipo, edículo capilla en el mismo material. A ambos lados del conjunto cipo-edículo, florero moldeado en hormigón. La totalidad de este monumento funerario se encuentra protegido por enrejado con techo. El buen estado del mismo y la presencia de flores recientes indican cuidado por parte de los deudos. El libro de inhumaciones asienta exhumación de los restos de Federico Daza, mientras que el epitafio de una lápida en mármol sobre la losa constata la ocupación de la tumba con otros restos: LUIS EDUARDO OSPINO/ BLANCO/ 25-06-88  13-02-08/ RDO. DE SUS PADRES HNOS. Y/ DEMÁS FAMILIARES. Orientación S-N. 

20: (s.i., s.f.). Fosa 6 según asignación asentada en el libro de inhumaciones. Probable sitio de inhumación de Francisco Yépez (35 años): Tumba sarcófago con cipo pedestal, de un cuerpo y losa, ambos en hormigón pintado en azul. A la cabecera, cipo pedestal de poca altura en hormigón con crucifijo en el mismo material. Delante del cipo, edículo capilla en hormigón, y a ambos lados del conjunto cipo-edículo, florero moldeado en hormigón. El buen estado del monumento y la presencia de flores recientes indican cuidado de los deudos. Orientación S-N.
                 
21: (s.i., s.f.). Fosa 7 según asignación asentada en el libro de inhumaciones. Probable sitio de inhumación de Ernesto Del Vecchio (19 años). Vestigios de posible sepultura con sardinel de murete aplanado en hormigón. El libro de inhumaciones asienta exhumación de los restos. Orientación S-N.

22: (s.i., s.f.). Fosa 8 según asignación asentada en el libro de inhumaciones. Probable sitio de inhumación de Simón Hernández (23 años). Vestigios de posible sepultura en sardinel con murete aplanado en hormigón. A la cabecera, cruz en hormigón embutida en el murete y sin indicio alguno de inscripciones. Orientación S-N.

23: [José María Sánchez (65 años)/+20 de octubre de 1946, (¿y Víctor Núñez?)]. Fosa 9 según asignación asentada en el libro de inhumaciones. A pesar de que este libro asienta la adjudicación de un lote de 2.5 m2, el monumento cuya lápida constata la localización de los restos de José María Sánchez consiste en una plataforma de dos lotes sucesivos en la misma línea. Dicha plataforma está conformada por dos cuerpos de hormigón, el segundo de los cuales es de estilo sardinel, cuyo murete está revestido con losas de granito artificial pigmentado en gris. El área central del sardinel conserva restos de vegetación ornamental. A la cabecera, y sobre el primer cuerpo, se alza un cipo compuesto por dos elementos superpuestos en forma escalonada, y que sostiene una cruz monumental (aprox. 3 x 2 m.). Sobre el segundo cuerpo, y ocupando toda la cabecera, se ubica una lápida en granito, sobre una base alta y de superficie inclinada hacia el norte, con el siguiente epitafio: JOSÉ MARÍA SÁNCHEZ BENÍTEZ/ *CARACHE EDO. TRUJILLO – 8.12.1892/ +MARACAY LA BARRACA EDO. ARAGUA  20.10.1946/ SE FUE DON JOSÉ MARÍA HACIA NO SÉ QUÉ LEJANO HORIZONTE EMPUJADO/ POR LA MANO DE LOS MANDONES TAN COBARDES COMO INJUSTOS LOS HOMBRES/ DESDE EL SUPLICIO DE LA CRUZ NO SABEN LO QUE HACEN!! (?) BUEN AMIGO: TU/ RECUERDO ESTARÁ ETERNAMENTE EN LA CONCIENCIA DE LOS HOMBRES ÍNTEGROS!! (?)/ NICOLÁS D´PAOLA/ 1946. Orientación S-N. 



Monumento funerario de José María Sánchez. Este monumento, plenamente identificado gracias a su lápida, sirvió de referencia y control para la localización del resto de las fosas y monumentos en la línea 30 del Cuartel N (Foto P.H., 2011).

24: (s.i., s.f.). Fosa 10 según asignación asentada en el libro de inhumaciones. Probable sitio de inhumación de Víctor Núñez (22 años). En rigor, a sus restos debe corresponder el lote de 2.5m2 siguiente al que fuera asignado a José María Sánchez, por lo que es probable que dichos restos compartan la plataforma de este último. Debe advertirse que la causa de muerte de Víctor Núñez está reportada como ilegible en el libro de inhumaciones, por lo que no puede afirmarse que haya sido víctima de los sucesos de octubre.

25: [Domingo Campos (55 años)]. Fosa 11 según asignación asentada en el libro de inhumaciones. Sepultura totalmente cubierta de tierra, lo cual ha dificultado en primera instancia su apreciación tipológica (sobre la superficie se observan vestigios de un elemento, realizado en granito artificial, que pudo haber servido de cipo pedestal. Su presencia suelta no permite asegurar que haya pertenecido a esta sepultura). A la cabecera de la misma apenas aflora la parte superior de una cruz de hormigón, modelada figurando un madero, en cuyo crucero subsisten vestigios de una lápida donde se distingue el fragmento MINGO. Orientación S-N. Debe advertirse que la causa de muerte de Domingo Campos está reportada como ilegible en el libro de inhumaciones, por lo que no puede afirmarse que haya sido víctima de los sucesos de octubre.

26: (s.i., s.f.). Fosa 12 según asignación asentada en el libro de inhumaciones. El sitio de enterramiento de Luis Carrillo (25 años) debería localizarse donde actualmente se alza un árbol, pero no se ha observado a simple vista en el lugar vestigio alguno de monumento funerario. Le sigue en la misma línea una sepultura cuya tipología no ha podido apreciarse a simple vista y que debería corresponder en rigor a Alberto Tovar. Sin embrago, nada testifica de ello la cruz en hormigón con aplicaciones en piedra picada que se alza a la cabecera de dicha sepultura (sobre la superficie de esta sepultura que debería corresponder a Tovar permanecen también vestigios de un elemento en granito artificial suelto, por lo que no puede afirmarse que haya formado parte de la misma). Orientación S-N. Debe advertirse que la causa de muerte de Luis Carrillo está reportada como ilegible en el libro de inhumaciones, por lo que tampoco puede afirmarse que haya sido víctima de los sucesos de octubre. Por otra parte, si se asume que este monumento corresponde (como en rigor debería ser) a la fosa 13, el mismo contendría, según el libro de inhumaciones, los restos de una persona cuya causa de muerte se registra como “mal definido” [sic], es decir, probablemente ajena a tales sucesos.
    
27: (s.i., s.f.). Fosa 14 según asignación asentada en el libro de inhumaciones. ¿Sitio de inhumación de Alberto Tovar (20 años)?: En caso de que, por alguna razón ahora desconocida, la sepultura antecedente correspondiera más bien a los restos de Luis Carrillo (o a la de otra persona difunta ajena a los sucesos políticos de 1945), esta que le sigue presenta a simple vista características similares y debería corresponder a los restos de Alberto Tovar, pero la falta de indicios no permite afirmar la hipótesis. La cruz que se alza sin base aparente a la cabecera está también moldeada en hormigón, tiene aplicaciones de piedra picada y no presenta vestigios de posibles inscripciones. Orientación S-N. Debe advertirse que, aun cuando la causa de muerte de Alberto Tovar está reportada como “herida por arma de fuego” en el libro de inhumaciones, también se señala fecha de deceso el 31 de octubre, por lo que no puede afirmarse que haya sido víctima de los sucesos del 18 y 19 del mismo mes.


SECTOR NORTE (CUARTEL RT)

LÍNEA  7:

28: [Aníbal Paradisi (36 años)/+18 de octubre de 1945]. Fosa 11 según asignación asentada en el libro de inhumaciones. Plataforma con baranda y con cipo pedestal, de dos lotes consecutivos en la misma línea. Está conformada por un cuerpo revestido con placas de caliza, y losas del mismo material. La plataforma se asienta sobre un piso de hormigón de mediano grosor. A la cabecera, un cipo pedestal revestido en caliza que sostiene una imagen en mármol del Sagrado Corazón. A cada lado del cipo, un florero moldeado en cemento. Sobre el cuerpo del monumento, pilares esquineros revestidos en calizas con indicios de cerramiento de tubo. Sobre cada losa, una lápida de caliza con inscripciones: DR. ANÍBAL PARADISI/ +18-10-45/ ANÍBAL FRANCISCO PARADISI/ +08?-02?-1946?/ DR. JUAN BAUTISTA FIGALLO/ +01-08-1956/ MERCEDES FIGALLO/ +01-02-1965/ OFELIA DE FIGALLO/ +25-12-1965/ [ilegible]. Frente al  monumento (en el lado norte del mismo), un banco con asiento en caliza. [En foto publicada por Botello 1980 (ver entrada del 24 de octubre de 2011 de este blog) puede observarse que este monumento era de estilo sardinel y su área central estaba cubierta de piedra picada fina y de tono oscuro. Al centro de cada lote se ubicaba una lápida, probablemente en caliza y con apliques metálicos, sobre una base baja de superficie inclinada hacia el norte.  El cerramiento era con dos líneas de tubo en los lados sur, este y oeste, y portezuela de doble hoja en tubo y hierro forjado al norte. El asiento, probablemente el que aún subsiste, también se emplazaba sobre el área central.

29: [Juan Bautista Rodríguez (50 años)/+18 de octubre de 1945, (¿y Ramón García?)]. Fosa 12 según asignación asentada en el libro de inhumaciones. Aun cuando el libro de inhumaciones 1940-1947 indica la adjudicación de un solo lote de 2.5 m2, el monumento funerario que guarda los restos de Juan Bautista Rodríguez consiste en una plataforma con baranda y con estela, de dos lotes consecutivos en la misma línea. Posee un solo cuerpo en hormigón pintado en gris, con losas en el mismo material, y se asienta sobre piso en hormigón de poco espesor.  Pilares esquineros sobre el cuerpo del monumento, revestidos en caliza y con indicios de posible cerramiento en cadenas. A la cabecera, estela en caliza sobre base aparente, con indicios de haber ostentado un posible medallón aplicado, y con inscripciones: JUAN BTA. RODRÍGUEZ/ +18 DE OCTUBRE DE 1945/ RECUERDO DE SU ESPOSA/ E HIJOS/ ANA RITA LORETO DE RODRÍGUEZ/ +10-5-1989. También sobre el cuerpo del monumento, en el flanco norte del mismo, un cajón matero revestido en caliza. El lote oeste ha sido objeto de profanación. [En foto publicada por Botello 1980 (ver entrada del 24 de octubre de 2011 de este blog) se distingue con alguna dificultad el cerramiento en cadenas, y la estela posiblemente desplazada hacia el flanco este (con un medallón en mármol que parece mostrar el busto en altorrelieve ¿de San Juan Bautista? o ¿de San José y el Niño?), mientras parece que a la cabecera del flanco oeste se alza una cruz flanqueada por dos floreros. Pudiera inferirse de las impresiones de esta imagen que dicho flanco correspondiese al sitio Nº 30 de esta relación, que estuviera inicialmente ocupado por los restos de Ramón García, según consta en el libro de inhumaciones. En dicho libro, por lo demás, también consta que los restos de Ramón García han sido exhumados, ocasión que tal vez aprovecharían los deudos de Juan Bautista Rodríguez para adquirir el lote que quedara entonces desocupado].

30: (¿?). Fosa 13 según asignación asentada en el libro de inhumaciones. Es posible que los restos de Ramón García? (23 años) hubiesen reposado en el lote correspondiente al flanco oeste del actual monumento de Juan Bautista Rodríguez. Dichos restos fueron más tarde exhumados, según consta en el libro de inhumaciones.



Aspecto actual de los monumentos funerarios de Aníbal Paradisi (izq) y Juan Bautista Rodríguez (der.). (Foto P.H., 2011).


PARADERO NO IDENTIFICADO

Panteón [familiar?]: Melecio Sánchez Bello. Este monumento no pudo ser localizado por falta de datos más precisos en el libro de inhumaciones (1940-1947).



FUENTES

Botello, Oldman. (1980). Maracay: Noticias del viejo valle. Maracay: Concejo Municipal del Distrito Girardot.

Diciembre 1º 1940 hasta 26 septiembre 1947. [Manuscrito]. (Libro de inhumaciones en el cementerio “La Primavera” de Maracay, estado Aragua, Venezuela).

Categoría: Imágenes de Isaísa Medina Angarita. (s.f.). En Venciclopedia: Venezuela de la A a la Z.

lunes, 16 de abril de 2012

Maracay en abril


"Hoy, UCV. ¡ESPECTÁCULO DE APAMATES!, ¡Imperdible!"


Este mensaje ha llegado hoy a mi celular... Lo envía una amiga, siempre entusiasta de lo que a diario nos obsequia la naturaleza. Y sé que no soy el único en recibirlo, pues le gusta compartir ese entusiasmo suyo entre el gran número de personas que forman parte de sus afectos.

Para ella, y para aquellos que alguna vez estudiamos en el campus Maracay de la Universidad Central de Venezuela (UCV), el disfrute de esta escena anual es casi una tradición: la tierra de nadie (área arbolada que separa las facultades de Agronomía y Veterinaria) se pinta por estos días del rosado y del blanco de las plantas de apamate, una de las diversas especies vegetales que en Venezuela florecen en época de sequía, particularmente en abril, último mes de verano. El espectáculo de este regalo a la vista y el espíritu es fugaz, ya que entre el ramaje desnudo de hojas y el ramaje despojado de flores media no más de una semana.



Ejemplar de apamate, a las afueras del campus Maracay de la Universsidad Central de Venezuela (UCV). Foto P.H., 2012.


En honor a la verdad, la pureza de este espectáculo se ha perdido en el transcurso del tiempo, debido a que han sido introducidas especies menos espléndidas, por una parte, y por otra, a que los chubascos importunos provocados por el cambio climático llegan a alterar la cabal defoliación, previa al florecimiento.



Conjunto de apamates florecidos en la avenida de acceso al campus Maracay de la UCV. Foto P.H., 2012.


Cierta confusión informativa -tal vez intencionada-, generada del desarrollo en 1930 de un significativo proyecto urbanístico (Plaza Bolívar y sus alrededores), otorgó por muchos años a Maracay el calificativo “Ciudad Jardín de Venezuela”. Y razones no faltaban: hasta hace pocas décadas, daba gusto recorrer por esta época del año cualquier punto del trazado urbano, para encontrarse con calles, plazas y extensas áreas sombreadas de un verde tupido, o florecidas de apamates, araguaneyes, gallitos, majomos, samanes o flor de la reina, y que invitaban -más bien obligaban-  a un momento de deleitosa contemplación.



Vista general de La Placera, en la zona este de Maracay, lugar que mantiene intacta, quién sabe hasta cuándo, la visión idílica de este centro poblado como "Ciudad Jardín de Venezuela".





La flor del samán, el árbol emblemático del estado Aragua.


La sustitución de casas por edificios multifamiliares ha dejado de lado el amor por el cultivo y mantenimiento de los jardines y las aceras frontales. La ampliación de las calles y avenidas para el creciente tráfico vehicular se realiza hoy a costa de las vías peatonales y las islas arboladas. Apenas aquí y allá permanecen, no pocas veces a disgusto de algunos, árboles maltratados y enfermos que, no obstante, nos otorgan todavía -y en abril sobre todo- lo que naturalmente saben dar: la hermosura de su floración.




Un magnífico ejemplar de "flor de la reina", obstinado en sobreponerse -a fuerza de color- a la indolencia ciudadana.


Acaso en uno de estos sobresaltos visuales con que aún nos sorprende la ciudad, algún gobernante inteligente y sensible decida rescatar el calificativo de “Ciudad Jardín” mediante un plan bien estructurado de reforestación de espacios urbanos con especies adecuadas de este tipo, que incluya calles, plazas y parques, y cuyos resultados puedan resumirse en una sola exclamación, viva y vibrante cada mes de abril, en cada habitante de Maracay: ¡¿Quién ha dicho almendros en flor?!




El araguaney en flor privilegia por unos días el parque Santos Michelena y esgrime su mejor argumento para recalcar su declaratoria como Árbol Nacional de Venezuela. Foto Andrés Alfredo Milano, 2012.

lunes, 9 de abril de 2012

La primera Bendición del Mar en Cata y Ocumare de la Costa



Fotos de Luís Sánchez (El Siglo, 2012).


Leo en el periódico regional El Siglo que el día de ayer, Domingo de Resurrección, se realizó por primera vez la Bendición del Mar en las playas de Cata y Ocumare de La Costa, estado Aragua (Ortega, 2012). Unos sesenta lancheros habrían participado con sus botes en esta manifestación propia de la Semana Santa -donde se agradece la riqueza de los recursos naturales y se bendice el mar como fuente de alimento-, con asistencia de un nutrido grupo de vacacionistas.


A pocos kilómetros de estas playas, en la vecina población de Puerto Cabello (estado Carabobo), el mismo evento se celebraba de manera especial (pues este año cumplió ciento cincuenta años de vida), con la presencia de unas doce mil personas de todo el país (Boyer, 2012), demostrando que se trata de una tradición local arraigada en los católicos venezolanos.

La nota de prensa de Ortega parece incluir el evento aragüeño como una opción más entre la amplia oferta de actividades que el Estado brinda como incentivo al turismo interno, el cual, según las cifras oficiales, ha venido en aumento de año en año.

Por lo pronto, manifiesto mi reconocimiento a esta iniciativa y mis sinceros votos por su continuidad en el tiempo, pues de algún modo contribuye a que no se pierda el verdadero sentido de la Semana Santa: conmemorar y reflexionar sobre los últimos días de Jesús y sobre el significado y trascendencia de su muerte y resurrección (según la fe cristiana), particularmente en estos tiempos que corren, cuando pareciera que la ética, la justicia y la solidaridad en el mundo son valores en franco proceso de extinción.



FUENTES:

Boyer, M. (2012, Abril 9). Más de 12 mil feligreses celebraron la bendición del mar en Puerto Cabello. El Siglo: Maracay. p. B16.

Ortega, R. (2012, Abril 9). Por primera vez se llevó a cabo Bendición del Mar en Ocumare. El Siglo: Maracay. p. D-25

viernes, 23 de marzo de 2012

DEL ÁLBUM FAMILIAR AL LIBRO DE LA INTIMIDAD


                                     A Isabelita y Francisco, por siempre en mi memoria





De izq. a der.: Primera Fila, sentados: general Toribio M. (padre de Ana Isabel) y un amigo del general. Segunda Fila: Toribio M. hijo (padre de los M. G.) y Eugenio M. (murió joven).


“Recuerda Pedrito H.A. que cuando contaba con unos siete años de edad (1924), conoció en Guasipati a dos o tres señoras centenarias, familiares de la “tía Petra”, esposa del general Toribio M. Una de ellas tenía entonces 113 años de edad, y se decía que había bailado en Upata con Simón Bolívar cuando era apenas una niña. Pedrito agrega que la “tía Petra” murió de 106 años, y que su nieto Federico M. G. cuidó de ella hasta el fin de sus días” (Hernández, 2008, s.n/p)



Familia M.G.: De izq. a derecha. 3ra. Fila, de pie: Eugenio M. G., Margot G. de M., Toribio M. hijo y Margot M. G. 2da. Fila, sentados: Petra, Petrica (hija de Federico M. G., el único de la familia que no aparece en la foto), Toribio M.G. 1ra. fila, sentadas: María Teresa M.G. y Luisa Helena M.G.



¿La fotografía como soporte de la historia que se relata, o la historia como complemento de la fotografía que se muestra? Este dilema se presentará a todo aquél que asuma la empresa de construir el árbol de la familia a la cual pertenece, y más aún si quien lo construye sucumbe a la tentación de caracterizar y contar la vida de los personajes, ya distantes en el tiempo, de cuya unión fueron surgiendo otros y otros y otros, cada vez más cercanos y conocidos.

En el inicio de esta aventura, ¿qué ha sido primero?, ¿el álbum familiar que hemos contemplado desde niños, o las historias y anécdotas que desde siempre hemos oído de nuestros mayores? Es cierto que este tema de la primicia alimenta diversidad de análisis especializados, de gran interés para comprender la dinámica de la creación del conocimiento. Pero también es importante no desestimar el hecho de que las fuentes orales y visuales contenidas en la memoria de los miembros de la familia y en el conjunto no siempre organizado de fotos que guarda la abuela, constituyen documentos únicos e insustituibles para sentar las bases de nuestra identidad como integrantes de un colectivo específico y reducido, identificado por lo general con un par de apellidos.

Sucede sin embargo que dicho colectivo forma parte e interactúa en una sociedad determinada, gracias a lo cual su propia historia se enriquece y enriquece la de otros. Sus fuentes informativas –relatos y fotografías familiares- trascienden entonces su entorno íntimo para contribuir en los fundamentos de la identidad de un colectivo más extenso y más abierto: el de la ciudad -y hasta el del país- donde la familia se asienta y se desarrolla. He allí la necesidad perentoria de recuperar los recuerdos atesorados por nuestros ancianos en su memoria y sus imágenes fotográficas, antes de que se pierdan para siempre con su ausencia física.


“Hacia 1946 -cree recordar Francisco H.- llegaron a la calle Ricaurte de Maracay Ana Isabel A. y su esposo Pedro H.L., a una casita cercana al ya desaparecido sector obrero del barrio Catalán, y que probablemente subsiste. En ese año también vivieron en la calle Ricaurte, muy cerca del cementerio viejo (desmantelado en 1950), Emigdio y Nimia, en una casita de dos pisos que aún está en pie, y donde habría nacido, según Francisco, uno de los hijos de ese matrimonio, probablemente Olivia H.S. [En efecto, tras la consulta al respecto a Olivia, ella informó que su partida de nacimiento ubica el lugar de la casa donde nació, el 08 de febrero de 1946, en la “Avenida” Ricaurte N° 8, Municipio Páez, Distrito Girardot] (op. cit., s.n/p)





Mirado de este modo, el tema de la primacía se hace entonces menos significativo: apenas importa partir de la fotografía para abordar luego la historia o viceversa. La decisión sobre el orden de inicio reside más bien en la inminencia del riesgo de pérdida de alguna de estas fuentes.


“De los tiempos de la familia H. A. en Guasipati hay otra anécdota de Isabelita relacionada con los animales familiares: Juan Bautista L., pretendiente suyo, le regaló un pollito al que llamaron “Farolito” en alusión a la célebre canción de Carlos Gardel. Isabelita crió a “Farolito” con cariño y esmero hasta el punto de que, a su llamado, el ave -ya adulta- acudía presurosa y le hacía compañía mientras leía, estudiaba o descansaba. Un día, a la hora del almuerzo, María V. le dijo: “no coma eso comaíta (Isabelita era ya madrina de Lesbia, hija de María), que le va a caer mal”. Isabelita captó de inmediato el mensaje cuando vio que el almuerzo consistía en un suculento arroz con pollo. No le quedó más que llorar por años su animalito” (idem, s.n/p).



Isabelita en Guasipati (estado Bolívar), a los trece años de edad (1926) [Cuenta Isabelita que esta fue la primera foto que le tomaron en su vida, gracias a que su primo Federico M.G. había traído de USA una cámara portátil, poco conocida entonces en la localidad].


Una vez asegurada la preservación de los recuerdos familiares mediante la escritura y la reproducción o el resguardo de las fotos ancestrales, tal vez sobrevendrá -tal como sostiene el uruguayo Daniel Merle (de quien he tomado en préstamo el título de esta entrada)- el proceso evolutivo desde esa colección particular de imágenes conformada a través del tiempo por la abuela con el fin exclusivo de que sea disfrutado por los miembros de su entorno inmediato –“el álbum familiar”-, hasta el conjunto reproducible de fotos familiares organizadas intencionalmente para contar una historia capaz de interesar a numerosas personas ajenas a dicho entorno : “el libro de la intimidad”.

Dependerá sólo de nosotros decidir hasta dónde continuar en el camino de esta evolución.



FUENTES:

Hernández, P. (2008). Árbol genealógico de la familia Hernández Ascanio [Trabajo inédito].

Merle, D. (2006). Del álbum familiar al libro de la intimidad [Artículo].

sábado, 28 de enero de 2012

Puesta en valor del patrimonio urbano maracayero: La Casa de Los Arcos. Parte 3 (y última).

IV. Estado de conservación



A pesar de sus limitaciones presupuestarias, la Asociación Ateneo de Aragua-Casa de Los Arcos ha prestado debida atención al mantenimiento del conjunto (1). Este hecho, aunado a que construcciones y trabajos de restauración efectuados en el sitio son de data reciente (2), ha sido determinante en el excelente estado general de conservación. Se observa asimismo un buen funcionamiento de la fuente, equipos de aire acondicionado, iluminación artificial y baños.

Se ha detectado sin embargo algunos puntos de deterioro causado por agentes naturales, particularmente en la glorieta, que deben ser solventados con prontitud: todas las paredes externas e internas se encuentran manchadas con excrementos de murciélago, a pesar de los numerosos esfuerzos por mantener alejada a esta especie animal.



Manchas de excremento de murciélagos en el corredor perimetral de la glorieta (foto: P.H., 2002)


Por razones obvias, este problema es crítico en la pintura mural, la cual se encuentra también amenazada por el agua de lluvia que penetra a través de las ventanas y que escurre desde lo alto del muro. Manchas de humedad en la esquina noroeste, a la altura del faldón que cubre el corredor, indican deterioro, todavía en forma localizada, de la cinta azul de la pintura.



Indicio de deterioro por agua de lluvia de la pintura mural en el cuerpo central de la glorieta (Foto: P.H., 2002).


Así mismo, las tejas de las cubiertas están periódicamente sujetas a alto riesgo de daño a causa del impacto de los frutos de un árbol de mango que se encuentra demasiado próximo a la glorieta. El pasado año el árbol fue objeto de una poda severa por parte de la Alcaldía de Girardot, lo que no evitó algunas tejas rotas durante esta temporada (2002). El complicado proceso administrativo para el continuo mantenimiento de la poda, y la rigidez de las normas existentes para la eliminación de grandes árboles, no contribuyen a la solución del problema.

La Asociación Ateneo de Aragua-Casa de Los Arcos ha estado directamente involucrada en el proceso de restauración de la glorieta. Conoce por tanto el compromiso y las implicaciones de una adecuada conservación. La continua vigilancia, la convivencia con la comunidad vecina, la reparación inmediata de pequeñas fallas y desperfectos, y el control periódico de los agentes naturales de deterioro son actividades que ordinariamente se llevan a cabo. La escasez de recursos para acometer trabajos más delicados -con las personas y los materiales adecuados- como la eventual limpieza de la pintura mural, constituye la preocupación fundamental.


V. Acciones para la adecuación al uso actual


A pesar del valor artístico de la edificación, así como de su significación para la historia urbana en tanto testigo de una época dorada difícilmente repetible en su calidad y dimensiones, la glorieta de Las Delicias se encontraba en absoluto estado de abandono y severamente deteriorada a causa del efecto perjudicial del sol y la lluvia, los hongos y las plagas, los actos vandálicos y la inconsciencia de los entes municipales. Es así como al momento de hacer un balance de su situación en 1998, la glorieta presentaba una pérdida (por deterioro y/o desmantelamiento) de 90% de las tejas, 50 % de las rejillas basculantes de madera, 40% del plafón casetonado, 40% de la cerámica policromada (especialmente la de la fuente), 10% de la pintura mural y 5% de los pisos (3). A ello se agregaba un anterior intento, paralizado a tiempo, de construir un anexo adosado a la glorieta, cuyas columnas, hoy demolidas, destruyeron parte del piso original de la plataforma.

La cesión en comodato del terreno y las bienhechurías por parte de la Alcaldía de Girardot a la Asociación Ateneo de Aragua-Casa de Los Arcos constituyó el punto de arranque para llevar a cabo un proyecto de rescate de la edificación original y de adecuación de la misma para un nuevo uso. La efectiva gestión de la Asociación logró interesar al entonces Gobernador del Estado, Didalco Bolívar, quien autorizó finalmente los recursos necesarios para iniciar el proyecto, dirigido técnicamente por el arquitecto y restaurador José Pulido, con estudios de especialización en México y Cuba, y con amplia experiencia de trabajo en el centro histórico de Santo Domingo. A tal efecto, se adelanta un proceso de restauración en la glorieta que intenta respetar cada una de las partes estructurales de la obra y que se fundamenta en la investigación histórica, técnica y filológica (Pulido, s.f.).

Bajo la autorización y supervisión correspondientes por parte del Instituto de Patrimonio Cultural se busca recuperar el aspecto original de la edificación. Con dicho propósito se contrata a los restauradores Jhon Lozada Zamudio, especializado en maderas, Rafael Rivas Valiente y Guillermo Casano, especializados en mosaicos y piezas de alfarería, y Salvador Lo Bello, especialista en frescos y pintura mural. Cada uno procede al análisis de piezas y materiales originales para su posterior restauración o para la fabricación de objetos similares de reemplazo. Muestras del plafón, por ejemplo, son enviadas al Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas-IVIC a fin de determinar la composición de los pigmentos. Los resultados de laboratorio son luego enviados a la empresa Pinturas Montana para la preparación de los colorantes (J. Lozada Z., conversación personal, Junio 2002). Un proceso semejante conduce a la elaboración de las cerámicas policromadas, las tejas esmaltadas y los mosaicos de cemento coloreados faltantes en talleres y fábricas de Caracas y Villa de Cura. La paciente labor de raspado llevada a cabo por Salvador Lo Bello se traduce en el rescate de una amplia franja de pintura mural desde el remate del revestimiento en cerámica de las paredes hasta el tope de los vanos de acceso, la cual puede distinguirse con facilidad por el tono más claro del pigmento. Un proceso de limpieza general y de retoques locales en las cintas devuelve el esplendor al conjunto pictórico (R. Rodríguez de Méndez, conversación personal, Junio 2002).



Diferencias de tonalidad en la pintura mural del interior de la glorieta luego del proceso de limpieza. Puede apreciarse también algunas manchas de excremento de murciélago sobre la superficie (Foto: P.H., 2002).


Los mascarones y el tope de la fuente a partir del remate de la pilastra son totalmente reconstruidos según testimonios orales y con base al estilo de la obra. La lámpara central y los apliques constituyen, en cambio, elementos accesorios realizados sin la mediación de información alguna, salvo el comentario no corroborado de que la glorieta contaba con una luminaria colgante.



Fuente al interior de la glorieta. Detalle (Foto: P.H., 2002).


Al contrario de las tejas esmaltadas y los mosaicos de cemento coloreados del techo y los pisos, respectivamente, las nuevas cerámicas policromadas de fuente y paredes internas guardan diferencias con las piezas originales, rápidamente detectables a la vista y al tacto del visitante prevenido. Ello permite realizar las aclaratorias pertinentes sobre las partes originales y las reposiciones efectuadas en la restauración, lo que se ha transformado además en una actividad ordinaria durante las visitas guiadas y los planes vacacionales.



Actividad de diferenciación al tacto entre los azulejos originales y los reproducidos (Foto cortesía de la Asociación Ateneo de Aragua-Casa de Los Arcos, 2002 ca.).


Simultáneamente a los trabajos de restauración de la glorieta, y ante la imprescindible necesidad de permitir una ocupación permanente del sitio que facilitara su resguardo y su uso continuo con actividades culturales, se construye un edificio anexo según proyecto del Arqº José Pulido, presentado y aprobado por las instituciones involucradas y los organismos competentes. A la medida del presupuesto disponible y dentro del criterio de respeto al antiguo inmueble que guía todo el proceso, se concibe una construcción económica (en razón de la técnica y los materiales utilizados), funcional, discreta, y capaz de cumplir con su misión administrativa y operativa sin distraer, en la medida de lo posible, el protagonismo de la glorieta, ni alterar el diseño original de la misma y su relación con el entorno.



Vista general del conjunto arquitectónico Casa de Los Arcos. La discreta ubicación del edificio anexo y la sencillez de su fachada coadyuvan a la relevancia de la glorieta (Foto: Wilson Prada, 2001?).


 En la actualidad la Asociación Ateneo de Aragua-Casa de Los Arcos cuenta con una sede que satisface sus necesidades fundamentales y que posee la virtud de haber sacrificado su valor artístico en aras de la neutralidad y el mimetismo, sin que por ello carezca del encanto que aportan su armonía y sencillez. Otro acierto a destacar es la conexión de la glorieta y el edificio anexo sólo través de un simple sistema de escaleras que desde la plataforma permite el acceso individual a ambos pisos de la nueva construcción. Este recurso hace posible el doble propósito de mantener la independencia espacial de la glorieta y de integrarla a la función cultural de todo el conjunto, al transformarla por ese medio prácticamente en paso obligado hacia el anexo y en valioso complemento del mismo.



Vista parcial de las escaleras que comunican los dos volúmenes del conjunto arquitectónico Casa de Los Arcos (Foto: P.H., 2002).


Hoy en día la Asociación cumple desde la Casa de Los Arcos una interesante labor como promotora cultural en sus propios espacios, y como centro de extensión para el conocimiento de instituciones similares a nivel nacional. En tal sentido ofrece periódicamente exposiciones de escultura, pintura, dibujo, cerámica, fotografía o material antropológico, que abarcan sin particular distinción artistas consagrados como Armando Reverón o Feliciano Carballo y jóvenes creadores aún no reconocidos, lo que deja ver que no se maneja al respecto una política definida. Estas exposiciones, usualmente con montajes de buena calidad, se encuentran acompañadas por actividades de extensión vinculadas a las mismas, las cuales son también variadas: eventos musicales, charlas, conferencias y/o talleres.



Muestra de obras de Feliciano Carvallo, oportunidad en la cual el cuerpo central de la glorieta también sirvió de espacio expositivo (Foto cortesía de la Asociación Ateneo de Aragua-Casa de Los Arcos, 2002 ca.).

 
Especial mención merece el esfuerzo desplegado a lo largo del año para lograr la asistencia diaria de escolares de la localidad, de zonas más distantes de la ciudad, e incluso de otras poblaciones del estado Aragua. La organización de paseos turístico-culturales apoyan el doble objetivo de facilitar el disfrute de exposiciones y actividades de importancia realizadas en otras instituciones y de captar ingresos que complementen el siempre escaso subsidio de los organismos oficiales; ejemplo de ello es la visita en 2002 a las exhibiciones Complaciendo peticiones, en la Galería de Arte Nacional, y de Oswaldo Vigas y Misterios de la China en el Museo de Arte Contemporáneo de Caracas, con un almuerzo didáctico en el Centro de Estudios Gastronómicos (CEGA). Las estadísticas correspondientes al 2001 arrojan un total de 22.329 visitantes, lo que representa un promedio de 1.860 visitantes al mes, cifra significativamente superior a los 1.110 visitantes mensuales registrados el mismo año por el Museo de Antropología del Estado Aragua (Hernández, Mayo 2002).





Imagen superior, actividad de extensión cultural dirigida a la población escolar local (Foto cortesía de la Asociación Ateneo de Aragua-Casa de Los Arcos, 2002?). Imagen inferior, visista a la exposición de Oswaldo Vigas en el Museo de Arte Contemporáneo de Caracas (Foto: P.H., 2002).


La Casa de los Arcos forma parte del listado de inmuebles que, por ser objeto de interés turístico, histórico, arquitectónico, artístico y/o cultural, se encuentran amparados por el Decreto Nº 975, publicado en el Nº 610 extraordinario de la Gaceta Oficial del Estado Aragua, el 21 de noviembre de 1997. En dicho decreto, que es el Plan de Ordenación del Territorio del Estado Aragua, este inmueble aparece designado como sitio de interés con jerarquía local (4).

La realidad en el país demuestra, tal vez con más frecuencia de lo deseable, que un decreto no es garantía para la preservación de monumento alguno. Es también indispensable que el monumento en cuestión sea incorporado adecuadamente a la vida activa de la ciudad, y que el mismo llegue a constituir parte de la historia de sus habitantes. De acuerdo con lo comentado en los párrafos anteriores, la reactivación de la glorieta a través de su adecuación para uso cultural parece constituir una experiencia exitosa, gracias a la cual se ha salvaguardado para el acervo urbano la Casa de Los Arcos. Con su labor, todavía discreta y aún no valorada en su justa dimensión y significado, la Asociación Ateneo de Aragua-Casa de Los Arcos consolida además, paso a paso, el sentido de pertenencia de la población sobre este hermoso inmueble.



Concurrentes a una actividad expositiva, reunidos en la terraza de la glorieta (Foto cortesía de la Asociación Ateneo de Aragua-Casa de Los Arcos, 2002?).

 

NOTAS:

(1) Casi una década después, estas limitaciones parecen haberse intensificado según se desprende de declaraciones de Merly Russel, actual Presidenta de la Asociación Ateneo de Aragua- Casa de Los Arcos (Planas, 2011).

(2) Este texto fue escrito en 2002, y los trabajos de restauración y ampliación se efectuaron en 1998.

(3) Estimaciones aportadas oralmente en entrevista con los señores Jhon Lozada Zamudio, restaurador, y Rhaysa Rodríguez de Méndez , coordinadora del proyecto de rescate.

(4) En 2006, la glorieta de la Casa de Los Arcos fue incluida en el Censo del Patrimonio Cultural Venezolano 2004-2007, y por ende forma parte del Registro General del Patrimonio Cultural de Venezuela. Este bien cultural se encuentra en consecuencia amparado por la Providencia Administrativa 012/05 (IPC, 2006; pp. 107-108, 267-271).



FUENTES:

Hernández, Pedro. (Junio, 2002). Estudio de una edificación de uso cultural: La Casa de Los Arcos: Maracay-Estado Aragua. Trabajo inédito para el módulo “Patrimonio y Legislación Cultural” de la Maestría en Museología (Universidad Nacional Experimental Francisco de Miranda).

Hernández S., Pedro. (Mayo, 2002). El Museo de Antropología del Estado Aragua: Un tesoro rescatable. Trabajo inédito para el módulo “Fundamentos de la Museología” de la Maestría en Museología (Universidad Nacional Experimental Francisco de Miranda).

Instituto del Patrimonio Cultural-IPC. (2006). Municipios Girardot y Francisco Linares Alcántara, estado Aragua. Caracas: IPC. Catálogo del Patrimonio Cultural Venezolano. Región Centro Oriente: AR 03-17.

Planas, Carla. (2011, Mayo 23). La Casa de los Arcos. El Carabobeño. Disponible: http://www.el-carabobeno.com/impreso/articulo/t230511-c01/la-casa-de-los-arcos [Consulta: 2012, Enero 9].

Pulido, José. (s.f.). Casa de los Arcos [Hoja informativa inédita].