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miércoles, 30 de septiembre de 2009

Atanasio Girardot en Maracay. Visita póstuma y definitiva (Primera parte)

Pedro G. Hernández S.



Hoy, 30 de septiembre de 2009, se conmemora el 196° aniversario de la muerte en batalla del prócer neogranadino Atanasio Girardot, epónimo del más poblado de los municipios aragüeños, cuya capital es la ciudad de Maracay.

La ocasión es propicia para hacer un alto en las entregas sucesivas del trabajo sobre el art deco en Maracay a objeto de presentar un texto a propósito de esta fecha patria, leído el 30 de septiembre de 2005 en la que fuera Plaza Mayor de la ciudad y que desde 1881 lleva el nombre del joven héroe.


He agregado al texto, con fines ilustrativos, diversas imágenes y fotografías. El contenido, en cambio, se conserva intacto aun cuando ciertos datos, situaciones y circunstancias han cambiado en el transcurso de los últimos cuatro años. En casos que consideré convenientes he agregado una nota aclaratoria que identifico con las siglas N.P.A. (nota posterior del autor).

No obstante lo señalado, la pertinencia general del texto mantiene su vigencia, y el guante lanzado en aquella oportunidad a las autoridades municipales aún no ha sido recogido. Por tal razón, me permito reiterar la propuesta de su lectura.

Dada su extensión, publico en esta fecha la primera parte del texto. La segunda y última entrega se hará el 11 de octubre, fecha que vincula estrechamente a Maracay con Atanasio Girardot.


Texto leído en el acto conmemorativo del 192° aniversario de la muerte de Atanasio Girardot[1] por el Lic. Pedro Hernández Sabatino, orador de orden, en la Plaza Girardot de Maracay, el 30 de septiembre de 2005.




Ciudadanas, ciudadanos:

Comenzaba El Libertador su decreto de honores al Coronel Atanasio Girardot con estas palabras: “El día 30 de septiembre será un día aciago para la República, a pesar de las glorias de que se han cubierto sus armas en este mismo día; y se hará siempre un aniversario fúnebre que será un día de luto para los venezolanos”...[2]

Corría el año 1813 y había muerto en campo de batalla, en el sitio de Bárbula (estado Carabobo), este antioqueño de apenas veintidós años. Rafael Urdaneta, quien estuvo a su lado en acción ese 30 de septiembre, cuenta en sus memorias que un tiro perdido de los españoles le quitó la vida en el momento mismo en que, dirigiéndose a él, le decía “mire usted compañero, cómo huyen esos cobardes”.[3] Reseña el Boletín número 16 del Ejército Libertador, publicado por la Gazeta de Caracas siete días más tarde, lo siguiente: ... “al llegar ayer [el Coronel Atanasio Girardot] con sus tropas a la altura que dominaba el enemigo tremolando el pabellón de la libertad, una bala de fusil le hizo morir”... [4] Un orgulloso compatriota coloca en su boca estas encendidas palabras: “Permitid Dios mío que yo plante esta bandera sobre la cima de aquel monte, y si es voluntad que yo perezca en esta empresa, dichoso moriré”.[5]

A ciento noventa y dos años del hecho, perdura el tono diverso de sus últimos instantes. Está claro en cambio, el desconsuelo que causara en Simón Bolívar la pérdida irreparable del joven guerrero, en honor al cual organizó el traslado en triunfo de su corazón desde Valencia a Caracas, donde sería depositado en un mausoleo que se erigiría para tal fin. Y es de ese modo como Maracay acoge el 11 de octubre de 1813, por primera y única vez, al prócer neogranadino: en el templo del entonces pequeño poblado reposó el sarcófago negro galoneado en oro, para luego proseguir su marcha por Turmero, San Mateo, La Victoria, San Pedro, Antímano y Caracas, a cuya catedral arriba en la tarde del 14 de octubre.

En efecto, había llegado Girardot a territorio venezolano el primero de marzo de ese mismo año, precedido de una meteórica y exitosa trayectoria marcial, con el objeto de participar en la Campaña Libertadora de Venezuela, mejor conocida como Campaña Admirable. Bajo las órdenes de Bolívar, condujo la división de vanguardia que le fuera asignada para despejar y consolidar el camino libertador hacia Caracas. Ponemesa, Agua de Obispos y Niquitao en Trujillo, Ciudad de Nutrias en Barinas, Los Taguanes en Cojedes y Puerto Cabello en Carabobo fueron escenarios de victoria. Lo fue además Bárbula, el sitio donde le detuvo la muerte, en plena juventud, como suele acontecer con los elegidos.

Su triste y fugaz paso por Maracay, lejos ya del reino de este mundo, dejó no obstante la impronta suficiente para que este municipio recibiera su nombre en 1881. También ese año comenzó a llamarse “Parque Girardot” esta plaza, el corazón de la ciudad, a partir de la cual mucho antes comenzara a organizarse el caserío que de manera espontánea había surgido a medio camino entre Valencia y Caracas. En su centro, como marcando el punto justo de irradiación urbana, se alza en bronce la figura del prócer, levantando la bandera que instantes después arroparía su cuerpo para siempre, apoyando una mano sobre libros que denotan su condición de jurista y de hombre ilustrado, y adelantando el paso en clara actitud de avance a pesar de todo.

Esta escultura, réplica de la obra de Lorenzo González que campea en la colina de Bárbula desde 1912, es hermosa y aleccionadora. Plena de significados y de interpretaciones posibles, nos conmina a luchar por un ideal, siempre libertario.


A la luz de nuestros tiempos y en el contexto de la ciudad donde hacemos vida, permítanme compartir con ustedes una personal visión del asunto:

Dispuso El Libertador en su decreto de honores inscribir el nombre de Atanasio Girardot “en todos los registros públicos de las municipalidades de Venezuela como primer bienhechor de la patria”...[6] Sin duda pensaba en la permanencia del ejemplo heroico del joven militar a través del documento escrito.

La historia es base de nuestro presente como colectividad con identidad propia y puente hacia nuestro futuro como nación capaz de participar con presencia plena y definida en un mundo en rápido proceso de globalización e interdependencia. Es lícito imaginar esta hermosa plaza, y más aún la ciudad toda, como un documento histórico.

Si observamos a nuestro alrededor, podremos apreciar al costado este la Catedral de San José,[7] la edificación más antigua del centro urbano y claro testimonio de la inserción de Maracay en la historia venezolana; bajo su amparo descansan prelados de la Iglesia y ciudadanos ilustres, entre los cuales Fernando de Arvide, señor de Güere y Tapatapa, introductor del añil en Venezuela.



Al costado oeste sobrevive desde 1779[8] el antiguo cuartel nacional,[9] donde hacia 1781 se encontrara acantonado el batallón de las Milicias Regladas bajo el mando del futuro padre de El Libertador, Juan Vicente de Bolívar y Ponte [ver foto inferior, a color].



Al costado sur se alza la sede de los Museos de Antropología e Historia, obra temprana de Carlos Raúl Villanueva [ver foto inferior, a color], el más significativo de los arquitectos contemporáneos venezolanos; en el mismo sitio estuvo hasta las primeras décadas del siglo XX la antigua Casa Municipal y cárcel de la ciudad,[10] donde sufrieron prisión Ezequiel Zamora y José Antonio Páez a mediados del siglo XIX [ver foto subsiguiente, ByN].




Detrás asoma el moderno edificio que fue sede del Banco Italo-Venezolano [ver foto inferior, a color], y que ocupa el lugar de la casa [ver foto subsiguiente, ByN: Quinta Galavís] donde en la década de 1930 habitara el entonces Ministro de Guerra y Marina, Eleazar López Contreras,[11] quien en 1935 se convertiría en Presidente de la República.




En el costado norte, hasta no hace tanto existieron las residencias de José Antonio Páez, Joaquín Crespo [ver foto inferior, ByN: Casa de la Azotea] y Juan Vicente Gómez [ver foto subsiguiente, ByN: Casa de Gobierno y residencia], los cuales presidieron la Nación antes de López Contreras.





Si aguzamos nuestra mirada, divisaremos al fondo la llamada Casa de Doña Dolores Amelia [ver foto inferior, a color: fachada principal], considerada una joya de la arquitectura civil en el país,[12] mientras que al lado opuesto, si pudiésemos ver a través de los museos, contemplaríamos la monumental estructura de los Telares de Maracay [ver foto subsiguiente,a color: fachada oeste/calle Soublette], catalogada en su época como una de las siete maravillas de la arquitectura venezolana.[13]




Todos estos sitios y edificaciones, algunos con declaratoria de Monumento Histórico Nacional, son parte de la historia del pueblecito que recibiera el corazón de Girardot y del municipio que lleva su nombre. Convertido ahora en uno de los centros urbanos de mayor importancia en el país, Maracay constituye -junto con Choroní y Puerto Colombia-[14] el libro de registro público por excelencia que guarda nuestra memoria ciudadana. Son cientos los sitios y edificaciones de épocas diversas que atestiguan sobre hechos y personajes significativos de nuestra historia local y nacional, y que coexisten con nosotros, con frecuencia en forma precaria y desarticulada, desde Brisas del Lago hasta Puerto Colombia, desde el Lago de Valencia o Laguna de Tacarigua[15] hasta el Mar Caribe.

La imagen de Girardot apoyado en los libros nos invita a conocer nuestra propia historia y a ilustrarnos para luchar en su defensa. Pero la lectura de esos libros que son nuestro municipio y sus poblaciones debe ser clara y en especial agradable. Preciso es entonces proceder a ordenar los registros y a presentarlos con el mejor diseño posible.


NOTAS

[1] Ver Bien magazín. [En línea], puesto en línea en 2008. URL: http://www.google.co.ve/imgres?imgurl=http://www.verbienmagazin.com/ImagesVer2/dato87.jpg&imgrefurl=http://www.verbienmagazin.com/ColombiaDato57.html&h=450&w=405&sz=40&tbnid=rRDEY8LhYifItM:&tbnh=127&tbnw=114&prev=/images%3Fq%3Datanasio%2BGirardot&hl=es&usg=__ZnVDmJLBSy5gHsCT5uWdjEGaNZU=&ei=ec6wSoLRF-O_tgfo-IiTCA&sa=X&oi=image_result&resnum=5&ct=image. [Imagen de Atanasio Girardot]. N.P.A.

[2] BOTELLO, Oldman. (1991). Atanasio Girardot. Maracay: Alcaldía del Municipio Girardot. p. 10[3] BOTELLO, Oldman. Op. cit. p. 9

[4] Idem. p. 9

[5] Cita tomada por Oldman Botello de Vicente Bernal, quien a su vez cita a José María Baraya. Ibidem. p. 9

[6] BOTELLO, Oldman. Op. Cit. p. 13

[7] MENDOZA, Soledad (1994). Así es Maracay. Bogotá: Ed. Diagrama C.A. [Fotos: Catedral de Maracay/ Rafael Salvatore; Casa de Doña Dolores Amelia- exterior e interior-color/ Rafael Salvatore]. N.P.A.

[8] Señala Oldman Botello, Cronista Oficial de Maracay, que la construcción del cuartel y guarnición se inició en 1778 y que a través del tiempo esta edificación ha sido sometida a reparaciones, ampliaciones y reconstrucciones. Indica también que el inmueble en cuestión, … “muy maltratado e intervenido, hoy albergue de un colegio, comercios y buhonería, fue declarado Monumento Histórico”. En: BOTELLO, Oldman (2007). Toponimia antigua de Maracay. Villa de Cura: Concejo Municipal de Girardot. pp. 114 y 117. N.P.A.

[9] INSTITUTO DEL PATRIMONIO CULTURAL-IPC (2007). Municipios Girardot y Francisco Linares Alcántara, estado Aragua. Caracas: Instituto del Patrimonio Cultural. Catálogo de Patrimonio Cultural Venezolano. Región Centro Oriente: AR 03-17. [Fotos: Escultura de Atanasio Girardot; Cuartel Nacional; Avenida Mérida; Barrio Catalán; Choroní]. N.P.A.

[10] BOTELLO, Oldman (2007). Toponimia antigua de Maracay. Op. cit. [Fotos: Antigua cárcel de Maracay-ByN/ Párraga; Quinta Galavís; Casa de la Azotea; residencia del general J.V. Gómez]. La Casa de la Azotea perteneció a Francisco Linares Alcántara y al Gral. Joaquín Crespo, ambos aragüeños y presidentes de la República durante los períodos 1877-1879 y 1884-1886/ 1892-1898, respectivamente. N.P.A.

[11] Este dato no es mencionado por Oldman Botello en su libro Toponimia Antigua de Maracay (Op. cit.), en razón de lo cual, por lo pronto, no lo doy por seguro. Respecto de este inmueble, Botello señala que fue obra de Luís Eduardo Chataing y que sirvió de residencia al general Félix Galavís (quien fue además su propietario), así como a doña Dolores Amelia Núñez de Cáceres y su familia. Fue asimismo sede del segundo hospital de Maracay, y primera sede de Sanidad y de los Seguros Sociales. N.P.A.

[12] FLEITAS NÚÑEZ, Germán. (2003). Cristina Gómez, maracayera. Villa de Cura: Gobernación de Aragua. P.49

[13]Una de las siete maravillas de la arquitectura venezolana”. Artículo de Rafael Seijas Cook (Élite, N° 41, junio 1926). En: HERNÁNDEZ DE LA SALA, Silvia. (1990). Malaussena. Arquitectura Académica en la Venezuela Moderna. Caracas: Fundación Pampero. p.346

[14] Ambas poblaciones se ubican en el litoral caribeño y forman parte de la parroquia extraurbana de Choroní, adscrita al municipio Girardot, cuya capital es Maracay. N.P.A.

[15] Con este nombre figuraba el lago en la cartografía de Venezuela al menos desde el siglo XVII. “Venezuela cum parte Australi Novae Andalusiae. W. Blaeu, Amsterdam 1635”. En: BIBLIOTECA NACIONAL DE VENEZUELA (1989). Agenda 1989 Cartografía. Caracas: Autor. N.P.A.



ACTUALIZACIÓN INFORMATIVA

Concejo Municipal conmemoró 203 años de la muerta de Atanasio Girardot. (2016, Septiembre 30). El Aragüeño [Versión digital]. Disponible: http://elaragueno.com.ve/region/concejo-municipal-conmemoro-203-anos-de-la-muerte-de-atanasio-girardot/

Pérez R., A. (2016, Octubre 11). Hace 203 años el corazón de Girardot llegó a Maracay. CiudadMcy [Versión digital]. Disponible: http://ciudadmcy.info.ve/index.php/aragua-2/17126-hace-203-anos-el-corazon-de-girardot-llego-a-maracay

ACTUALIZACI

martes, 22 de septiembre de 2009

El Art Deco en Maracay (Parte V)

Pedro G. Hernández S.

Otras diversas tipologías de edificaciones que muestran la influencia del art deco –además de las que hasta ahora se han mencionado- pueden ser apreciadas en Maracay y en sectores aledaños de su área metropolitana. Una de ellas es la tipología de hotel, representada por el inconcluso hotel Rancho Grande, de tres niveles, comenzado a construir en 1933 por el ing° André Potel y enclavado en pleno bosque nublado del Parque Nacional Henri Pittier (decretado en 1937), en la vía El Limón- Ocumare de La Costa.
Una vista aérea[1] permite observar su extensa planta de 170 m. de longitud, cuya forma de hoz refleja el intento de adaptar la construcción a la topografía del terreno.



Otra foto permite apreciar una fracción de su fachada norte, [2] con formas redondeadas y amplios ventanales de paneles acristalados, detalles que remiten al período stream line. Sus instalaciones, que acusan un escaso mantenimiento, sirven de sede a una estación biológica y a otras dependencias del Instituto Nacional de Parques-Inparques y de la Universidad Central de Venezuela-UCV.




Dentro de la tipología de instalación penitenciaria se encuentra la cárcel Pública de Alayón (Barrio Alayón), construida en 1937. En dicho inmueble se manifiesta el estilo deco en las formas aquilladas de las colosales columnas y pilares que sostienen la garita y que flanquean su entrada principal.[3] La exagerada presencia de estas columnas y pilares -innecesaria desde una perspectiva funcional- denota una clara intención ornamental, y muy posiblemente simbólica.




Intervenciones posteriores para la ampliación de la cárcel han reducido el impacto visual de dichos elementos, y con ello esa sensación de fortaleza que los mismos conferían.[4]




La sede del Liceo Militar Libertador (avenida Bolívar este) [5] es una muestra de la aplicación del art deco en la tipología de cuartel. Según informa Oldman Botello, Cronista Oficial de Maracay, esta edificación fue diseñada por Luís Malaussena y construida en 1937.[6] El Inventario del Patrimonio Cultural correspondiente a Bienes Inmuebles del estado Aragua, publicado en 1992 por el Consejo Nacional de la Cultura-CONAC, atribuye en cambio la autoría a Carlos Guinand Sandoz (1920), lo identifica como Escuela de Aviación Militar y lo describe como “un edificio que se inscribe dentro del modernismo aunque presenta elementos formales del art deco y de la arquitectura medieval de carácter militar”.[7]



Señala además esta publicación que después de 1936 se le añadió un piso a las alas laterales y se realizaron ligeras variantes en la expresión formal. En todo caso, los rasgos deco, expresados fundamentalmente en la torre central de acceso y en detalles decorativos en su fachada, fueron conservados. Esta edificación fue declarada Monumento Histórico Nacional según Gaceta Oficial n° 35.441, del 15 de abril de 1994.



De 1920 son los hangares proyectados por el ing° Alejandro Salas Díaz para la escuela de aviación militar (ave. Las Delicias con ave. 19 de Abril) y que hoy forman parte de la sede del Museo Aeronáutico. Su fachada principal posee columnas de sección cuadrada y fuste estriado, y cuyos capiteles presentan motivos alegóricos a la fuerza aérea –aspas de aviones
y alas- en una clara exaltación al “triunfo del dominio de la locomoción y la velocidad” que vincula esta obra al art deco ya en épocas tempranas a nivel nacional.




Se percibe, por otra parte, una posible interpretación del Nuevo Estilo finisecular (Art nouveau, Modernismo español o Arte joven, Liberty, Jugendstill, etc.) en el tratamiento ornamental de las columnas. En virtud de esta interpretación se habría extremado la estilización del profuso detalle característico de dicho estilo (ver foto superior),[8] estilización que, por cierto, ya había desarrollado de manera singular Antonio Gaudí (ver foto inferior),[9] destacado representante del modernismo español.







Columnas del pabellón alemán en la Exposición Universal de 1900 en París (foto ByN) y de la escalera de la Casa Milá o La Pedrera en Barcelona-España (1905), obra de Gaudí (foto a color).



Del mismo año serían probablemente las tribunas del Hipódromo de Maracay,[10] cuando, para dar cabida a las instalaciones de la escuela de aviación militar, éste fuera reinstalado en el espacio que hoy ocupa el complejo cultural Santos Michelena en la avenida 19 de Abril. En dichas tribunas, hoy desaparecidas, destacaban las abstractas formas de las columnas y la greca que adornaba el entrepiso, en un tratamiento estético que vincula esta obra con las propuestas del art deco.




Esta idea formal de las columnas se repite en el arco truncado levantado por la municipalidad de Girardot en 1953 en la antigua carretera nacional cerca del límite con el estado Carabobo. La posible reminiscencia deco de dicho monumento encuentra sustento en las formas redondeadas del puesto de alcabala cercano, con su vano de ventana continuo y acristalado.





En 1919 se inauguraba a medio hacer, con las exequias de Alí Gómez (hijo del general Juan Vicente Gómez), el Mausoleo de la familia Gómez, obra de Antonio Malaussena, concluida y posiblemente modificada por Emilio Lachalle a la muerte del autor. Sobre su estilo, el inventario del CONAC habla de un “tipo morisco, de exagerado eclecticismo rematado por una cúpula que acentúa más su arquitectura”.[11] El mismo inventario reconoce un hermetismo en cuanto al diseño de la nave central. Y es que, aparte de los motivos geométricos de los cerramientos en hierro forjado o del sol radiante en el tragaluz cenital, [12] es difícil no percibir elementos –y afanes- decorativos del art deco en la fachada original con ladrillos a la vista, en los tríos de líneas que decoran las columnas estructurales y en los arcos acartelados de la galería, también conocidos como arcos mayas.











El zoológico de Las Delicias, el primero creado en el país (hacia 1915), constituye otro ejemplo de recreación popular del art deco. Esta recreación se manifiesta en las plantas poligonales y en los detalles geométricos de la sencilla decoración de las jaulas más antiguas, así como en el diseño de las pocas macetas individuales que subsisten.






De 1928 eran los baños públicos[13] mandados construir por el general Gómez en los predios del zoológico y que posiblemente fueron demolidos junto con el pabellón o dancing en una intervención llevada a cabo en 1982. Se trataba de una sencilla construcción a doble altura y de planta rectangular que encerraba el amplio espacio de la piscina y sus instalaciones de servicio. La probable influencia deco en este inmueble se deduce de los detalles moriscos que ostentaban sus vanos de puerta y de ventanas -estos últimos dispuestos a diferente altura-, así como en el rico revestimiento en azulejos de las paredes interiores.





FUENTES

[1]CRESPO, Luís Alberto (1997). Henri Pittier. Caminante y morador de nuestro trópico. Caracas: Cementos Caribe. [Foto: Vista aérea del antiguo Hotel Rancho Grande-color/ José Voglar].

[2] INSTITUTO DEL PATRIMONIO CULTURAL-IPC (2006). Municipios Mario Briceño Iragorry y Ocumare de la Costa de Oro, estado Aragua. Caracas: Instituto del Patrimonio Cultural. Catálogo de Patrimonio Cultural Venezolano. Región Centro Oriente: AR 03-18. [Foto: antiguo hotel Rancho Grande- color].

[3] BOTELLO, Oldman (2007). Toponimia antigua de Maracay. Villa de Cura: Concejo Municipal de Girardot. [Foto: Cárcel Pública de Alayón - ByN/ Ángel Párraga].

[4] INSTITUTO DEL PATRIMONIO CULTURAL-IPC (2007). Municipios Girardot y Francisco Linares Alcántara, estado Aragua. Caracas: Instituto del Patrimonio Cultural. Catálogo de Patrimonio Cultural Venezolano. Región Centro Oriente: AR 03-17. [Fotos: Cárcel Pública de Alayón-color; Liceo Militar Libertador-color; hangares de la antigua Escuela de Aviación Militar; arco truncado en la antigua carretera nacional Maracay-Valencia ].

[5] A.M. [En línea], puesto en línea febrero 2009. URL: http://www.skyscrapercity.com/showthread.php?t=836740. [Foto: Liceo Militar Libertador - ByN].

[6] BOTELLO, Oldman. “Patrimonio de Girardot disparatado”. [En línea], puesto en línea el 22 y 25 de noviembre de 2007. URL: http://www.elperiodiquito.com/.

[7] CONSEJO NACIONAL DE LA CULTURA-CONAC (1992). Inventario del Patrimonio Cultural. Bienes Inmuebles. Aragua. Caracas: Autor. (Código del bien cultural: ARG-MAY-024).

[8] HUYGHE, Rene y RUDEL, Jean (1976). El arte y el mundo moderno. Volumen 12: de 1880 a 1920. Barcelona (España): Editorial Planeta, S.A. [Foto en ByN de columna de la entrada al pabellón alemán en la Exposición Universal de 1900].

[9] CIRICI, Alexander . “Modernismo”. En: Historia del Arte (1976). Barcelona (España): Salvat editores, S. A. Tomo 10 [Foto a color de escalera de la Casa Milá o La Pedrera en Barcelona-España (1905), obra de Gaudí].

[10] MUSEO DE ARTE CONTEMPORÁNEO DE MARACAY MARIO ABREU-MACMA (1996). Maracay. Espacio y Memoria. Maracay: CONAC y Gobierno de Aragua. [Foto: Tribunas del antiguo Hipódromo de Maracay; Mausoleo de la familia Gómez/ Luís Felipe Toro].

[11] CONSEJO NACIONAL DE LA CULTURA-CONAC (1992). Inventario del Patrimonio Cultural. Bienes Inmuebles. Aragua. Op.cit. (Código del bien cultural: ARG-MAY-026).

[12] MENDOZA, Soledad (1994). Así es Maracay. Bogotá: Ed. Diagrama C.A. [Foto: Mausoleo de la Familia Gómez- interior/ Guillermo de Yaworsky].

[13] AMENGUAL SOSA, Vicente. “Testimonios de la Maracay vieja: al lado del zoológico”. [En línea]. URL: http://brevedad.blogspot.com/search?updated-max=2008-03-10T15%3A25%3A00-07%3A00&max-results=7. [Foto: Baños públicos del zoológico de Las Delicias (1975) / Vicente Amengual].

domingo, 13 de septiembre de 2009

El Art Deco en Maracay (Parte IV)

Pedro G. Hernández S.


La tipología de vivienda multifamiliar tiene en la ciudad una representación del art deco en un pequeño edificio ubicado en la esquina noroeste de la calle Páez con callejón El Toro. De figura suavemente redondeada, a la manera del período stream line, este inmueble –cuyo primer piso está dedicado a la actividad comercial- tiene su fachada revestida en losas de mármol blanco y muestra el motivo de rectángulo vertical en su vano central de ventana, localizado en el cuerpo que destaca también el acceso principal. Dicho acceso posee asimismo un cerramiento con motivos geométricos, realizado en hierro, bronce y vidrio.








Un edificio, de uso probablemente administrativo, con inconfundibles elementos deco y de formas más angulosas que remiten al período zigzag, puede apreciarse en la calle Sucre sur, en el lindero norte del Ciclo Básico Aragua.






En el extremo oeste de la calle Santos Michelena se alzaba hasta hace unos dos años un edificio con rasgos similares, que fue sede de la cervecería Llanera (foto B/N extraída de la página FB Maracay Forever) y más tarde depósito de la cervecería Polar (Foto a color de PGHS).




Numerosos inmuebles correspondientes a esta tipología, -que en términos generales puede denominarse comercial- exhiben elementos del repertorio deco en sus fachadas. Es probable que la sencillez general en el tratamiento formal de dichas fachadas se haya debido en gran parte a la función como taller o depósito de dichos inmuebles. En la calle Sucre sur (detrás de lo que fuera el cine Principal), por ejemplo, las columnas estructurales de un local comercial -presentadas como pilastras- ostentan un típico motivo del referido estilo y constituyen su único elemento decorativo.






No cabe duda en que el remate escalonado simple es el recurso ornamental más frecuente para este tipo de edificaciones, tal como puede observarse en dos galpones ubicados en las calles Páez este (ver foto superior)y Carabobo norte (ver foto inferior).








Una variante de este motivo, un tanto más elaborada, se consigue en otro galpón ubicado en la calle Páez oeste, donde el remate escalonado –que subraya el acceso principal- está conformado por tres cuerpos superpuestos delimitados mediante molduras. Dicho remate se encuentra además flanqueado por bloques rectangulares con similar tratamiento formal.






Esta variante se presenta a su vez reelaborada en un galpón de la calle Ricaurte, donde el remate escalonado se duplica y no subraya la entrada principal.






Finalmente, existen ejemplos en los que el remate no se manifiesta con el clásico escalonado, pero en cambio se percibe en el mismo un mayor esmero decorativo. Tales son los casos de un galpón en la calle Carabobo norte, cuya cornisa presenta un juego de líneas verticales y horizontales bien definidas (ver foto superior), así como de otro localizado en la calle 10 de diciembre este, donde la cornisa está constituida por una serie de bloques con borde superior cóncavo y cuyo conjunto le confiere un fuerte dinamismo (ver foto inferior).




sábado, 5 de septiembre de 2009

El Art Deco en Maracay (Parte III)

Pedro G. Hernández S.


Dentro de la tipología de vivienda unifamiliar es posible percibir este estilo gracias fundamentalmente a elementos formales y decorativos característicos en sus fachadas: formas de vanos de puertas y ventanas, remates del acceso principal o de las columnas, o bien motivos ornamentales en columnas, paredes y cornisas.


La mayoría de estas casas son de construcción modesta y su vínculo con el estilo art deco responde más a aspectos formales que funcionales. Ejemplo de ello es la sede de la organización Gnosis (calle 5 de Julio sur) cuya ornamentación está definida por el juego de formas rectangulares y verticales de sus vanos de ventanas y de sus cerramientos metálicos, así como por el remate escalonado de su fachada, por los motivos de líneas triples en un solo plano en su cornisa y por la presencia de una “escultura chata” sobre su acceso.




Frente al antiguo cine Aragua (calle Independencia, barrio Santa Ana), un inmueble llama la atención por su adornada cornisa de líneas y figuras florales simplificadas al máximo.




En la calle 10 de Diciembre una quinta de dos pisos, de formas lineales y aspecto compacto, ostenta una maciza cornisa con inconfundible estilo deco.



Puede observarse una variante del motivo de esta cornisa en los pilares de la verja de otra quinta, ubicada en la calle Mariño norte, posiblemente construida entre las décadas de 1940 y 1950.




En la calle San Juan, una modesta vivienda muestra por su parte una clara interpretación popular del repertorio deco, manifestado en el trío de líneas decorativas y en el remate escalonado en su fachada.





Una fotografía en ByN de 1931 muestra la desaparecida casa de la familia Potenza (ave. 19 de abril), [1] en cuya fachada, bastante ornamentada pero sobria y elegante, destacaban los vanos de ventana con arco dividido por un pilar intermedio o parteluz (recurso decorativo heredado del art nouveau y que también se presenta en los Telares de Maracay- ver foto a color), así como los cerramientos metálicos con motivos de rectángulos y círculos.





Una casa en la calle Junín norte -con zaguán de paredes y pisos decorados con azulejos y losas de cemento hidráulico con motivos de paisajes y arabescos, respectivamente, así como con fachada profusamente ornamentada con losetas en cemento recreando almohadillados y lacerías, no debió, tal vez, escapar al entusiasmo provocado por el estilo deco en sus mejores tiempos, sin renunciar por ello a sus formas republicanas.




Esta última referencia remite, en su indefinición estilística, al caso de la antigua vivienda de la familia Gómez Núñez, conocida como Casa de Doña Dolores Amelia (calle Santos Michelena oeste), la cual resultó de la reforma de una vieja propiedad de la familia de Santos Michelena -efectuada por el ing° André Potel en 1927- y que, tal vez por capricho de su nueva dueña, se tradujo en una feliz mezcla de localismo sevillano, de modernismo español y art nouveau (variantes regionales de lo que se dio en llamar Nuevo Estilo), y de art deco. Este último se manifiesta básicamente en detalles de elementos decorativos, especialmente en las rejas -con estilizados motivos de flora o bien de círculos y rectángulos-, así como en los pisos -ornamentados con figuras geométricas-, los cuales fueron eliminados por completo en una fuerte intervención realizada a inicios de la década de 1990 (ver foto en ByN).






Otra casa digna de considerar en este sentido es Villa Cristina (ave. Las Delicias), que fue construida hacia la década de 1930 y que perteneció al Dr. Rafael Requena, quien fue Presidente del estado Aragua entre 1929 y 1931. El general Juan Vicente Gómez la adquirió después para regalarla a su hija Cristina Gómez de Martínez, la cual habitó en ella hasta su fallecimiento en mayo de 2009.


Dentro de su simplicidad –o gracias a ella- este inmueble posee gran significación para la historia urbana de Maracay por su novedosa propuesta, sin duda pionera -en la tipología de vivienda unifamiliar- dentro del conjunto de edificaciones locales que anunciaban la entrada a la modernidad.


Debe destacarse que, contrario a otros edificios construidos durante la misma época en la ciudad, esta propuesta no se limitó al aspecto meramente formal, ya que se dejó la planta baja como un espacio abierto preferencial, delimitado por una serie de vanos cuadrados -convertidos más tarde en arcos de suave curvatura-, que permitían la comunicación con los jardines exteriores (ver foto en ByN). Con ello se proponía e imponía una funcionalidad que rompe con el esquema de diseño arquitectónico intimista basado en el patio central, heredado de la colonia.


Si hubiese que buscar indicios de art deco en esta vivienda de linealidad y compacidad evidentes, podrían presentarse como tales los ventanales en paneles acristalados y las fachadas en ladrillo a la vista que ya no presenta en la actualidad, así como el sutil acabado geométrico de sus columnas estructurales y el delicado ornamento fitomorfo de los capiteles de las columnas que sostienen la arquería de la planta baja, hoy día cegada hacia la avenida Las Delicias después de haberse eliminado el jardín por ampliación de esta vía.




[1] BOTELLO, Oldman (2007). Toponimia antigua de Maracay. Villa de Cura: Concejo Municipal de Girardot. [Foto: casa familia Potenza].
FLEITAS N., Germán (2003). Cristina Gómez, maracayera. Villa de Cura: Gobernación de Aragua. [Foto: Villa Cristina-ByN].
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