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lunes, 30 de mayo de 2011

La Casona de La Trinidad: epicentro patrimonial mariobricense. El campo de fútbol y la piscina.





El campo de fútbol

En una propuesta elaborada en 2005 por la Asociación Civil “Hacienda La Trinidad”, puede leerse lo siguiente:

Desde 1926, y gracias a la presencia de la orden benedictina que administraba el Refugio para varones pobres y abandonados [hoy Instituto de Educación Especial Padre Leyh] aledaño, se juega fútbol en este sitio, llegando a conformarse en esos años, el primer equipo infantil y juvenil del Estado Aragua, en este deporte. Según informaciones de personas allegadas al deporte aragüeño, en la década de 1950 se llevaron a cabo aquí importantes campeonatos juveniles futbolísticos nacionales integrando al equipo de esta escuela y los equipos del “Loyola” (Colegio San Ignacio) y “La Salle” (Colegio La Salle), venidos de Caracas.
En la década de 1980 se fundó allí la institución privada Escuela de Fútbol La Trinidad,[1]… la cual amplió el terreno dedicado a esa disciplina hasta la quebrada de El Paseo, que la [separa] de la Avenida Universidad, existiendo hoy en el sitio, además de este pequeño campo original, dos grandes campos más, mantenidos y mejorados por la Asociación de Padres de dicha escuela. [Esta Asociación] se mantiene activa, [y toma] parte en confrontaciones locales y nacionales, fomentando [así] el interés local y regional por esta disciplina, habiéndose formado allí niños y jóvenes deportistas que hoy son valores nacionales.




Vista parcial de la antigua cancha de fútbol (Foto Asociación Civil Hacienda La Trinidad, 2005).


El testimonio de Francisco Sucre (Arvelo, 2003, pp. 193-194), quien en 1926 -cuando sólo contaba siete años de vida- fue ingresado en el refugio benedictino, constituye por su parte una fuente primaria de información sobre los inicios del campo de fútbol de La Trinidad:

También jugábamos fútbol, eso era en el mismo terreno donde hoy aprende fútbol uno de mis nietos, en la Escuela de Fútbol La Trinidad, que, me cuentan, funciona allí hace veinte años y dirige el profesor Ramiro. Allí se han formado muchos buenos deportistas a nivel nacional. Cuando estaban los Hermanos [Benedictinos], te voy a contar: el Hermano Agustín era el encargado de los deportes y el Hermano Oswaldo era el coordinador de las actividades de nosotros los muchachos. Él nos arreglaba las salidas y estaba pendiente de todo lo que necesitáramos.
Entre los dos Hermanos, un día se pusieron con nosotros a limpiar el terreno para que la cancha de fútbol quedara como Dios y las normas mandan. Yo era muy chiquito todavía, pero me acuerdo que en invierno comenzamos a sembrarle grama y la cuidábamos para que se viera bien bonita; en verano traíamos agua en tobos para regarla y que la grama no se nos muriera… eso fue por los años…. ¡cónchale, yo creo que eso tuvo que ser por el año veinte y ocho [sic] o treinta!... ¡ajá, sí fue por esos años porque todavía venía al colegio el General Gómez y se ponía a inspeccionar el trabajo de la cancha de fútbol. Bueno, te cuento que jugábamos pelota descalzos. Los Hermanos querían que jugásemos con zapato pero eso era muy incómodo, así que al ratico todos andábamos descalzos, dándonos zipotazos con esa pelota tan dura, pero nos divertíamos mucho. Con el tiempo formamos un tronco de equipo de fútbol para el estado Aragua. Según y que éramos el primer equipo de fútbol que se había formado en el país.




Juego dominical en uno de los campos más recientes (Foto P. Hernández, 2006).

En los campos regentados por la actual Escuela de Fútbol La Trinidad hacen vida más de 450 practicantes de dicha disciplina deportiva, muchos de los cuales se encuentran hoy día concentrados allí de cara a diversas competencias en la categoría sub-20. No obstante ello, representantes de esta institución han denunciado un reciente intento de invasión de esos espacios (El Siglo, 2011, Mayo 22). Tal circunstancia comprueba la necesidad urgente de que las autoridades competentes adquieran conciencia acerca de la significación de la Casona y de su entorno desde el punto de vista histórico, cultural, educativo y deportivo, y emprendan de inmediato y con voluntad política las acciones pertinentes a su salvaguarda y su puesta en valor, en beneficio de la comunidad del municipio Mario Briceño Iragorry.


La piscina

Al respecto, el portal de la Asociación Civil Hacienda La Trinidad señala:

Construida en la década de 1950, entre el campo de fútbol y la vertiente oeste del enclave de la casona, esta piscina, junto con las graderías y un área de gimnasio, baños y vestuario, formaba también parte integral del Colegio [hoy Instituto de Educación Especial] Padre Leyh.
Un ascensor, actualmente en desuso, y anchas escaleras en granito…. comunican internamente esta área de la piscina con las dependencias en los pisos superiores: los corredores internos, la capilla y la casona, residencia de los frailes benedictinos hasta su partida en la década de 1970.
Luego de la partida de los benedictinos, la piscina sufrió una época larga de inactividad. En la década de 1980 se puso en servicio nuevamente como Escuela de Natación La Trinidad, la cual está [a su vez] inactiva desde mediados de la década de 1990. Todas sus instalaciones son fácilmente recuperables a pesar de encontrarse en avanzado estado de abandono.




En esta magnífica vista aérea del conjunto arquitectónico de la casona y sus anexos posteriores se divisa, hacia el extremo inferior izquierdo, la piscina y parte de sus instalaciones conexas (Foto J.M. Gómez Durán, 1965).



Deplorable aspecto de la piscina y sus instalaciones en 2006 (Foto Asociación Civil Hacienda La Trinidad).


En rigor, es por lo menos preciso evaluar y promover la posibilidad de su recuperación, vista la inexistencia de infraestructura para la práctica y el aprendizaje público de esta disciplina deportiva en el municipio Mario Briceño Iragorry, otra razón de peso a considerar por parte de las autoridades locales y regionales a favor del mejoramiento de la calidad de vida de la población mariobricense.



NOTAS:

[1] De acuerdo con representantes de la Escuela de Fútbol La Trinidad, ésta se habría fundado en 1983. (El Siglo, 2011, Mayo 22).



FUENTES:

Arvelo, Elías. (2003). Cuentos de un pueblo… para su pueblo. El Limón: Asociación Civil Hacienda La Trinidad.

Asociación Civil “Hacienda La Trinidad”. [Página Web en línea]. Disponible: http://haciendalatrinidad.org.ve/ [Consulta: 2011, Mayo 28].

Asociación Civil Hacienda La Trinidad. Epicentro Patrimonial del Municipio Mario Briceño Iragorry. Propuesta elaborada en 2005 [sin publicar].

Miembros de la escuela de fútbol La Trinidad impidieron invasión. El Siglo, 2011, Mayo 22. [edición digital del domingo 22 de mayo de 2011].

4 comentarios:

  1. Lamentablemente, la frase "avanzado estado de abandono" me es tan familiar en cuanto a Venezuela. Ojalá se puedan recuperar estos espacios, por todo los sentidos que encierra, el histórico y el de esparcimiento y deporte.
    Saludos

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  2. Pedro Hernández dice:
    Así es Claudia. Aragua es un estado muy rico en patrimonio edificado. Lamentablemente las autoridades y organismos competentes muestran poco interés en su salvaguarda. Esta riqueza tampoco parece estar en la conciencia de la mayoría de los aragüeños, de modo que por falta de presión pública la desidia oficial no llega a tener un costo político significativo. El resultado es el abandono y destrucción del patrimonio que se ve con tanta frecuencia por doquier. Esta realidad, con sus más y con sus menos, se repite en el resto del país.

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  3. Pedro Hernández dice:
    Gracias Ana. Bueno saber que lo que se escribe cruza de cuando en cuando la frontera patria y se recibe con interés.

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