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martes, 10 de enero de 2012

Puesta en valor del patrimonio urbano maracayero: La Casa de Los Arcos. Parte 1.

Se da en llamar vandalismo cultural la destrucción deliberada o daño (a veces irreversible) a los bienes culturales materiales e inmateriales que constituyen la memoria colectiva o el patrimonio cultural de una comunidad. Dicho fenómeno puede tener motivos religiosos, ideológicos, políticos, económicos o sociales, y responde a razones de interés público o privado. Aun cuando no necesariamente conlleva una mala intención, el vandalismo cultural refleja el momento político y socioeconómico en el cual tiene lugar. Se habla de vandalismo cultural institucionalizado cuando la destrucción o daño de bienes culturales se efectúa  bien con anuencia o bien por desidia de la administración pública. Ejemplos de ello son, entre numerosos otros, la destrucción del casco histórico de Maracay en la década de 1960 en función de un proyecto político de modernización urbana que hoy día no puede ocultar su carácter discutible, así como el progresivo deterioro de la casona de la antigua hacienda La Trinidad (declarada Monumento Histórico Nacional en 1991) ante la inexplicable indiferencia de las instancias y organismos públicos a los cuales compete su salvaguarda.

Ejemplos contrarios -aunque todavía escasos y aislados- endulzan la realidad amarga del patrimonio construido de Maracay: se trata de algunos inmuebles de interés cultural que se han visto beneficiados por la atención de sus entes responsables mediante acciones de puesta en valor (1), cuyo éxito debería contribuir a su integridad física y cualitativa, y a su permanencia vital en el ámbito urbano.

Un caso emblemático es el de la denominada Casa de Los Arcos, propiedad pública puesta en valor en 1998 y que en la actualidad es un centro cultural de amplio reconocimiento en la ciudad.

El texto que se presenta a continuación, y que se expondrá en cuatro entregas sucesivas, fue elaborado como requisito de aprobación del módulo “Patrimonio y Legislación Cultural” de la Maestría en Museología de la Universidad Francisco de Miranda (Coro, estado Falcón). Aunque data de 2002, su contenido puede ser de utilidad a los interesados en el tema, considerando la escasa disponibilidad de bibliografía especializada sobre edificaciones locales. Por otra parte, la experimentada Merly Rossel, al frente de la Asociación Ateneo de Aragua- Casa de Los Arcos prácticamente desde la fecha de realización de este documento, sin duda ha procurado, con apoyo de su equipo de trabajo, de los creadores de arte y de la empresa privada, el mantenimiento de las condiciones generales de conservación observadas una década atrás (Planas, 2011).

Para efectos de publicación de este trabajo en el presente blog, han sido agregadas fotos y notas que no forman parte del texto original.


Estudio de una edificación de uso cultural: La Casa de Los Arcos: Maracay-Estado Aragua: (Coro, Junio de 2.002)


I. Identificación


El conjunto arquitectónico hoy conocido como Casa de Los Arcos se ubica en la zona noreste de la ciudad de Maracay (Parroquia Las Delicias), aledaña a una calle de servicio que corre paralela a la avenida Las Delicias- El Castaño, a la altura del sector Camoruco y en la vía que conduce a Choroní, muy cerca del sitio donde se alzaba la quinta El Mirador (2), casa campestre del General Juan Vicente Gómez y que éste habitara hasta su muerte, ocurrida el 17 de diciembre de 1935.

Por tratarse de un área de piedemonte y de ocupación espontánea, el trazado urbano no responde a la forma reticular característica del centro tradicional de la ciudad, lo que dificulta la localización precisa del conjunto. Tampoco fue posible obtener información catastral. En tal sentido, sólo puede decirse que el terreno donde se asienta limita al oeste con la avenida El Castaño, al sur y al norte con dos casas de habitación identificadas con los números 188 y 192, respectivamente, y al este con un terreno propiedad de la sucesión Carabaño.




Ubicación relativa de la Casa de Los Arcos, en el sector noreste de Maracay.


Desde la época de su construcción, el inmueble más antiguo del conjunto fue conocido como La Fuente, nombre que conservó a lo largo de los años para identificar incluso un establecimiento comercial que allí funcionó hasta la década de 1980. Cuando se plantea su rescate, a fines de los noventa, cobra fuerza la denominación Casa de Los Arcos, como ya lo llamaban los moradores vecinos en alusión a las arcadas que destacan en su fachada.

Este inmueble fue concebido como una glorieta destinada a albergar y proteger un surtidor de agua potable, la cual era conducida por tuberías desde las montañas próximas, ubicadas en lo que hoy día forma parte del Parque Nacional Henri Pittier.




Vista de la antigua glorieta (década de 1930 ca.). Foto extraída del sitio Maracay Forever.


El sitio era de libre acceso y, debido a su atractivo arquitectónico y a las bondades del clima, constituía además un lugar de recreación para los habitantes de Maracay. Fallecido el General Gómez, y confiscados todos sus bienes y los de su familia, el inmueble es descuidado por el Estado -su nuevo dueño-, el cual permite el uso del mismo para fines diversos y nada acordes con su función inicial. Es así como el mismo sirve de sede, a lo largo de casi cuarenta años, a un bar restaurante, y más tarde, hasta el momento en que la Gobernación de Aragua se interesa por su rescate, como depósito de maquinaria, equipos y materiales de la Alcaldía de Girardot. A partir de 1998, y luego de un complejo trabajo de restauración y ampliación, el sitio funciona como un centro cultural, a cargo de la Asociación Ateneo de Aragua.



Aspecto del Bar La Fuente, establecimiento comercial que funcionó en la glorieta hasta la década de 1980. Foto extraída del sitio Maracay Forever.


Considerando un reciente añadido, el conjunto arquitectónico conocido hoy como la Casa de Los Arcos se compone de dos volúmenes claramente diferenciados estilística y espacialmente, conectados por unas escaleras que dan acceso, desde el volumen más antiguo, a las diversas áreas del volumen más reciente.

El primero de los volúmenes, la glorieta, ocupa el centro del terreno y consiste en: a) un cuerpo central de planta cuadrada, un solo nivel, diseño simétrico y 46.5 m2 de superficie, donde se levantan muros portantes, y b) un corredor perimetral, de 1.50 m. de ancho, que exhibe tres arcos de medio punto en cada uno de sus cuatro lados.



Plano de planta del conjunto arquitectónico Casa de Los Arcos (escala 1:200). Levantamiento: P.H., 2002.


El cuerpo central se abre a cada pasillo del corredor a través de cuatro amplios vanos, también de forma cuadrada. Las cubiertas son de armazón de madera y de tejas de arcilla cocida. En el cuerpo central, cuya altura es de 14 m., dichas cubiertas vierten en cuatro aguas, mientras que en el corredor, dispuestas en forma de faldón, lo hacen en media agua desde los 8m. de altura. Toda la estructura se asienta sobre una plataforma de 1.25 m. de alto y 172 m2 de área, lo que favorece su predominio visual en relación a las construcciones aledañas. Tres escaleras revestidas de mosaicos de cemento rojos y amarillos permiten el acceso hacia las fachadas norte, sur y oeste de la glorieta, mientras que una más reciente y de cerámica porcelanizada blanca comunica la fachada este con la edificación posteriormente añadida.

La fachada oeste es la que se orienta hacia la avenida, haciendo por tanto las veces de fachada principal. Sin embargo, ningún detalle en particular le distingue del resto de las fachadas, las cuales muestran una serie tres arcos idénticos almohadillados y rematan en una cornisa voladiza de molduras sencillas que sostiene el entablado de la cubierta a media agua del corredor. Más arriba destaca el cuerpo central, el cual ostenta en sus cuatro lados una serie de cinco ventanas de ventilación que repiten la forma y ornamentación de los arcos, por una parte, y por otra remata en una cornisa semejante a la del corredor, cumpliendo la misma función que ésta. La ornamentación de almohadillado se presenta igualmente en todas las esquinas de la estructura, así como enmarcando los amplios vanos que comunican a la fuente.



Vista general del conjunto arquitectónico Casa de Los Arcos. Foto: Wilson Prada (2001?).


El segundo volumen fue construido en 1998 y se asienta, en forma equilibrada con respecto al primero, al fondo del terreno y a un nivel más bajo que el de la Glorieta.



Vista del añadido que conforma, junto con la glorieta, el conjunto arquitectónico Casa de Los Arcos. Foto: P.H., 2002.


De planta rectangular y diseño simétrico, este volumen presenta dos niveles.



Plano de planta del segundo volumen del conjunto arquitectónico Casa de Los Arcos (esc. 1:100). Levantamiento: P.H., 2002.


La Planta Baja, con una superficie de 100 m2, consiste en un salón de usos múltiples de 80 m2, y de dos espacios laterales de 10 m2 cada uno, donde se ubican los baños para damas al sur y para caballeros al norte, así como sendas puertas de servicio que comunican al exterior. Una pequeña área de aseo y limpieza se localiza además en el baño de los caballeros.



Vista parcial (en sentido sur-norte) del salón de usos múltiples en la planta baja del segundo volumen del conjunto arquitectónico Casa de Los Arcos. Foto: P.H., 2002.


El nivel superior posee la misma superficie del salón de usos múltiples y está destinado a las funciones administrativas, distribuyéndose para el efecto en dos espacios de 25 m2 hacia los extremos y en uno central de 24m2. Estos tres espacios se encuentran servidos por un área de acceso de 5 m.x 1.20 m.



Vista parcial del espacio administrativo sur en la planta alta del segundo volumen del conjunto arquitectónico Casa de Los Arcos. Foto: P.H., 2002.


Ambos niveles funcionan de manera independiente y puede accederse a ellos desde la terraza de la glorieta mediante sendas escaleras. Al salón de usos múltiples puede llegarse también desde los dos callejones laterales del terreno.

En la fachada principal de este volumen, de formas sencillas y funcionales, destaca una serie de cuatro ventanales de metal y vidrio, dos a cada lado, ubicados en el segundo nivel. Dichos ventanales, cuya forma recuerda las arcadas de la glorieta, se alinean y unen a cerramientos corredizos de la planta baja, brindando una impresión de monumentalidad. Entre estos pares de ventanales se ubica en cada nivel otra puerta-ventana corrediza, también de metal y vidrio pero de forma cuadrada. Dos pares de arcos de medio punto enmarcan jardineras a ambos extremos de la construcción completando el efecto armónico de la fachada. Parapetos escalonados sobre las áreas de los baños atenúan las diferencias de altura y rompen el dominio de líneas verticales.



Vista parcial de los dos volúmenes que conforman el conjunto arquitectónico Casa de Los Arcos. Foto: P.H., 2002.


Todo el conjunto se asienta en un lote de terreno de forma regular, con dimensiones de 44 m. x 28 m. y cuya ocupación deja superficies libres que pueden discriminarse en un amplio patio frontal de 13 m. x 28 m. y dos callejones laterales, cada uno de 5.3 m. x 27 m. Estas áreas poseen piso de cemento, y, aunque fueron pensadas como estacionamiento, durante los eventos importantes no se utilizan como tal gracias a que la calle de servicio de la avenida Las Delicias-El Castaño ofrece cupo suficiente y relativamente seguro, permitiendo el uso de dichas áreas con diversas actividades de extensión cultural.



NOTAS:

(1) “La puesta en valor o puesta en uso social, equivale a habilitar el patrimonio cultural de las condiciones objetivas y ambientales, que sin desvirtuar su naturaleza, resaltan sus características y permiten su óptimo aprovechamiento. Incluye la valorización del patrimonio, como un proyecto que busca aumentar su valor cualitativo tomando en cuenta las ventajas económicas asociadas al mismo” (Vidal Fernández, 2008?, s.n/p).

(2) Doña Cristina, hija del General J.V. Gómez, se refiere a esta casa como quinta “23 de Mayo”. Este inmueble fue derribado en la década de 1950. Cfr. Fleitas Núñez, Germán. (2003). Cristina Gómez, maracayera. Maracay: Gobernación de Aragua. p.299.



FUENTES:

Botello, Oldman. (2007). Toponimia antigua de Maracay: Calles, plazas, esquinas, plazas, sitios. Maracay: Concejo Municipal de Girardot.

Hernández, Pedro. (2002). Estudio de una edificación de uso cultural: La Casa de Los Arcos: Maracay-Estado Aragua. Trabajo inédito para el Módulo “Patrimonio y Legislación Cultural” de la Maestría en Museología (Universidad Nacional Experimental Francisco de Miranda).

Maracay Forever. (2008?). [Página Web en línea]. Disponible: http://www.facebook.com/group.php?gid=7923738725 [Consulta: 2011, Septiembre 7].

Planas, Carla. (2011, Mayo 23). La Casa de los Arcos. El Carabobeño. Disponible: http://www.el-carabobeno.com/impreso/articulo/t230511-c01/la-casa-de-los-arcos [Consulta: 2012, Enero 9].

El vandalismo cultural. (s.f). Zettapedia. Disponible: http://es.zettapedia.com/el-vandalismo-cultural.htm  [Consulta: 2012, Enero 9].

Vidal Fernández, José. (2008?). “Experiencias en Proyectos de Inversión en TURISMO: Lecciones Aprendidas”. Plan Estratégico Nacional de Turismo. PENTUR (2008-2018). [Documento síntesis]. TALLERES MACROREGIONALES DESCENTRALIZADOS EN TEMAS DE GESTION. Ministerio de Comercio Exterior y Turismo. Perú. Disponible: www.regionlalibertad.gob.pe/.../ 2%20EXPO%20EL%20PENTUR%20Jose%20Vidal.ppt [Consulta: 2012, Enero 9].

2 comentarios:

  1. La verdad que como ejemplo es estimulante. El nuevo edificio, aunque es raro y para qué negarlo, hasta feo, su mejor virtud está en que no es muy llamativo, siendo de cierta manera "discreto" cuestión que se agradece para que el conjunto sea armónico.
    Siempre un placer leerte.
    saludos y feliz 2012

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  2. Un análisis objetivo y conciso, Claudia. A esta virtud del edificio que mencionas, pienso que habría que añadir la de su funcionalidad.

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